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Curiosidad. Agentes. Humanidad. Futuro. Palabras repetidas en el Summit AI Human Feature, que reunió en Montevideo a referentes internacionales para abordar desde ángulos distintos el impacto de la inteligencia artificial.

Entre los oradores que pasaron por el escenario estuvieron el divulgador con mayor llegada en español, un ex ejecutivo de Tesla con experiencia en robótica humanoide, un científico uruguayo que aplica IA al combate del cáncer, y un consultor argentino especializado en innovación y experiencia del cliente.

Lo que dijo Jon Hernández

La inteligencia está perdiendo valor a velocidad descomunal. Hernández, el divulgador de IA más escuchado en español con 683 mil suscriptores en YouTube, fue directo: seguimos entendiendo mal qué es la IA, y mientras eso pase, va a seguir agarrando desprevenidas a las empresas.

Para él, el concepto es simple: "Lo que la inteligencia artificial está haciendo en el mundo es reducir el valor económico de la inteligencia". Lo comparó con la revolución industrial. Cuando llegaron las máquinas, la fuerza física dejó de valer. Ahora pasa lo mismo con la inteligencia. Los humanos, dijo, van a tener que pivotar.

Y la velocidad es brutal. En septiembre de 2024 apareció IA que resolvía tareas de 40 minutos. En agosto de 2025, de 3 horas. En febrero de 2026, de 12 horas. "En los últimos 4 meses la inteligencia artificial ha avanzado más que en los últimos 3 años", sostuvo.

El modelo Mythos de Anthropic, distribuido solo a infraestructura crítica por su potencia, rompió el termómetro de medición. No saben si resuelve tareas en 16 o 35 horas. "Estamos rascando la punta del iceberg de la inteligencia artificial", afirmó. Citó a Demis Hassabis, CEO de DeepMind: "Esto va a ser como la revolución industrial, pero 10 veces más rápido y 10 veces más impactante".

Lo que dijo Jorge Milburn

Los robots humanoides van a estar en todos lados en pocos años. Milburn, ex ejecutivo de Tesla y de la empresa de robótica 1X, habló del desafío de replicar las manos humanas: 25 o 26 grados de movimiento, capacidad de levantar 100 kg, sensibilidad táctil, autocuración. Replicar eso en metal es uno de los mayores retos de la ingeniería.

Pero, según remarcó, ya casi está resuelto. "No falta mucho tiempo para que todos tengamos un robot en nuestras vidas de una manera o de otra", afirmó. La parte que queda es que la IA generalice: que un robot entre a un lugar nunca visto y resuelva una tarea con solo pedirlo.

Milburn fue optimista sobre el empleo. Rechazó la idea de que los robots reemplacen trabajos. "Vamos hacia un mundo de abundancia", sostuvo, donde "vamos a poder transformar electrones a cualquier configuración posible de la materia".

También habló de actitud personal. "Los humanos somos antifrágiles", dijo. "El confort a veces nos debilita. Cuando vas al gimnasio, te ponés resistencia. La resistencia te hace más fuerte". Citó a Elon Musk: "Estamos viviendo un tsunami supersónico de cambio".

Lo que dijo Gonzalo Moratorio

El científico uruguayo Gonzalo Moratorio fue recibido con un aplauso de pie.

El hombre clave durante la pandemia, que enfrenta un cáncer de cerebro —un glioblastoma por el que fue intervenido dos veces en menos de 10 meses—, aportó la mirada desde la ciencia básica y desde la trinchera personal. Moratorio habló del tratamiento experimental CAR-T que está considerando: extraer células inmunes de su cuerpo, activarlas con antígenos de su tumor y reinsertarlas para que lo ataquen como algo foráneo.

Sobre la IA aplicada a la ciencia, fue contundente: "Es brutal". Explicó que su startup biotecnológica trabaja modificando genomas virales para que los virus, una vez rediseñados, vayan directo a destruir células tumorales. "La combinación entre ingeniería genética fina y inteligencia artificial es una combinación explosiva para poder lograr metas inimaginables", afirmó.

Sobre los agentes, anticipó que ya están cambiando la forma de trabajar. "Los agentes van a revolucionar, ya están revolucionando la forma de cómo encaramos los problemas", dijo.

También aportó una reflexión personal: "La mente sabemos muy poco de la mente y la mente es superpoderosa". Reconoció que su situación lo llevó a abrazar la fe, algo que un año atrás no hubiera hecho. "Ganas me sobran", dijo.

Lo que dijo Jonatan Loidi

El consultor argentino, referente global en liderazgo, innovación y experiencia del cliente, planteó el cambio en términos de actitud y disposición. Loidi presentó dos visiones contrapuestas sobre la IA: la de Jeremy Rifkin, que anticipa que la tecnología reemplazará todos los trabajos y derivará en un subsidio universal; y la de Juan José Llach, que sostiene que "nunca una nueva tecnología mató más trabajos de lo que terminó creando".

Loidi aportó datos del lado apocalíptico. En diciembre de 2025, la cantidad de artículos escritos por IA superó a los escritos por humanos. Desde noviembre de 2022, las acciones del S&P 500 suben mientras la oferta laboral baja: las empresas son más rentables con menos gente. Citó al ex CEO de una compañía de licencias de software que afirmó: "Todo lo que pueda hacerse por un agente de IA debe hacerse por un agente de IA o será hecho por un agente de IA".

Pero también mostró el otro lado. Según el informe Future of Jobs 2025 del World Economic Forum, habrá 78 millones de nuevas oportunidades laborales hasta 2030, aunque será necesario mejorar urgentemente las capacidades de los trabajadores. Y agregó un dato clave: 9 de cada 10 proyectos de IA están fracasando, según McKinsey. Las empresas que automatizaron todo y echaron gente, ahora están volviendo a contratar.

Anthropic, dijo, contrató 147 vendedores en su última ronda —más que ingenieros—, y con un requisito mínimo de 40 años. "Se llama revolución senior en el mundo", afirmó. Lo que se valora es experiencia y cultura de trabajo. La misión Artemis de la NASA tiene astronautas de 47 y 50 años. La juventud, dijo, ya no es la vedette.

Loidi cerró con la frase que da nombre a su charla: "Si querés ser del 5% de las personas que hacen cosas extraordinarias, debés hacer lo que el otro 95% no está dispuesto a hacer". Y citó al director de un laboratorio de Stanford: "El conocimiento es un commodity. Lo que no es un commodity es tu disposición, tu curiosidad y tu actitud para ir en búsqueda de ese conocimiento".

El punto en común: el cambio es exponencial y la actitud define quién gana

Todos coincidieron en que el cambio es inevitable, brutal y exponencial. Hernández fue tajante: no se puede competir contra la IA, pero tampoco competir sin ella. "Si su empresa no es 100% fluida en inteligencia artificial en dos años, no van a ser competitivos", sentenció.

Milburn lo planteó con otro ángulo: "La inteligencia tiende a cero, pero entender sigue siendo más crítico que nunca". Recomendó escuchar podcasts, leer papers directamente de los laboratorios, estar en Twitter, consumir información en formato largo. "Hay que zambullirse", dijo.

Moratorio cerró desde la ciencia con el mismo mensaje: el potencial de la IA es "inmedible". Loidi lo resumió desde el mundo empresarial: "Nunca fue tan fácil acceder al conocimiento y nunca fue tan difícil encontrar personas dispuestas a hacer algo con él".

Los expositores convergieron también en otro punto: los agentes son el siguiente salto. Hernández los compara con empleados a los que les manda audios de WhatsApp. Moratorio dice que ya están revolucionando cómo se encaran los problemas. Loidi recordó que Anthropic, con Claude, ya marca qué profesiones tienen mayor probabilidad de ser reemplazadas: finanzas, computación, arquitectura. En contraste, construcción, instalación, producción y transporte son las nuevas vedettes.

Hernández recordó que Trump creó la Misión Génesis comparable al Proyecto Manhattan, y Meta gastará 600 mil millones de dólares en IA. "Estamos ante la mayor inversión de la historia de la humanidad", citó a Jensen Huang, CEO de Nvidia. Milburn lo sintetizó con una idea democratizadora: "Estas herramientas son increíblemente democráticas". Cualquier persona puede acceder, por menos de lo que cuesta una cuota de celular, a la misma inteligencia que un científico en Silicon Valley.

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