Meta anunció el fin de su programa de verificación independiente de hechos (3PFC) en Estados Unidos. Este será reemplazado por un sistema de notas comunitarias similar al que utiliza X (ex Twitter).
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, justificó la decisión afirmando que el sistema de chequeo tenía "demasiados errores" y "demasiada censura". También acusó a los chequeadores de sesgos políticos, aunque no presentó evidencia para respaldar estas afirmaciones.
LatamChequea, red latinoamericana de organizaciones dedicadas al periodismo de verificación de hechos, expresó preocupación por la vinculación entre la verificación de hechos y la censura, recordando que "los chequeadores no deciden qué ocurre con los contenidos". Su trabajo se limita a determinar la veracidad de publicaciones mediante "un riguroso proceso de verificación que sigue un método público".
Desde 2016, Meta implementó el programa 3PFC para combatir la desinformación en sus plataformas. Este sistema contaba con verificadores certificados por la Red Internacional de Chequeadores (IFCN).
LatamChequea destacó que "la verificación de hechos no comenzó con Meta". Organizaciones de la región trabajan en este ámbito desde 2010, con resultados positivos en la corrección de ideas erróneas y la limitación de la desinformación.
Un análisis presentado por Meta ante la Unión Europea señaló que solo el 3,15% de los errores en reducción de visibilidad se debieron a verificadores. Esto representa el menor porcentaje entre las categorías analizadas, según la European Fact-Checking Standards Network (EFCSN).
Verificación de hechos y libertad de expresión
LatamChequea subrayó que "los chequeadores no censuran, sino que aportan evidencia, contexto e información verificada". Esto permite a los usuarios tomar decisiones informadas sin eliminar contenidos de las plataformas.
El programa de Meta aplicaba etiquetas a publicaciones con información falsa, reduciendo su visibilidad y alertando a quienes las compartieron. Sin embargo, "los posteos seguían accesibles, y la decisión final sobre qué hacer con ellos dependía de la compañía, no de los verificadores".
Los chequeadores no verifican publicaciones de políticos, conforme a las reglas del programa. Además, las organizaciones participantes deben contar con la certificación de la IFCN, que evalúa la neutralidad del contenido publicado.
Consecuencias del cambio anunciado por Meta
LatamChequea advirtió que la eliminación del programa de fact-checking puede "aumentar la opacidad en la lucha contra la desinformación". Según el comunicado, esto beneficia a "actores que buscan influir en la opinión pública o lucrar con información falsa".
En contextos como elecciones, crisis sanitarias o conflictos sociales, la verificación de hechos ha demostrado ser una herramienta clave para contrarrestar la desinformación y sus efectos negativos en la sociedad.
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha reconocido el rol esencial de los chequeadores, afirmando que su trabajo "ayuda a los ciudadanos a navegar en debates públicos complejos y contaminados por información falsa".
LatamChequea llamó a gobiernos, plataformas digitales y organizaciones internacionales a trabajar en conjunto para "garantizar la transparencia en la moderación de contenidos". Reforzar la regulación del entorno digital es clave para "equilibrar la libertad de expresión con la integridad informativa".
La red de chequeadores reafirmó su compromiso con "la evidencia y el acceso a información verificada". Además, destacó la importancia de alianzas internacionales para "defender la transparencia y fortalecer el debate público informado".
LatamChequea agrupa a 47 organizaciones en 21 países de América Latina, trabajando desde hace más de una década para combatir la desinformación con estándares periodísticos de alto nivel.