El médico y epidemiólogo británico, catedrático de Infecciones Emergentes y Salud Global de la Fundación Moh Family y actual director ejecutivo del Consorcio Internacional de Infecciones Respiratorias Agudas Severas e Infecciones Emergentes (ISARIC, por sus siglas en inglés), Peter Horby, alertó sobre el riesgo de una nueva pandemia “en la que la mayoría de las muertes sean de niños”.
Considerado uno de los autores de trabajos determinantes en la respuesta científica al COVID-19, especialmente como investigador principal del ensayo Recovery, el también profesor de la Universidad de Oxford indicó que la comunidad global “tuvo suerte” con la enfermedad que azotó en 2020. Sin embargo, agregó: “No hay razón para pensar que no podamos tener otra pandemia en la que la mayoría de las muertes sean en niños”.
Las declaraciones de Horby se dieron días atrás en el marco de la Global Health Leadership Lecture, realizada en la Universidad de La Sabana, Colombia, donde ofició como invitado principal del evento.
"Definitivamente habrá otra pandemia"
En diálogo con el portal El Tiempo, Peter Horby subrayó que “habrá otra pandemia”, aunque la incógnita reside hoy en vaticinar cuándo podría producirse.
“Un grupo de investigación estimó que la probabilidad de otra pandemia tan grave como el COVID-19 en la próxima década es de entre el 20 y el 25 por ciento. Yo no tomaría ese número demasiado en serio, pero es útil tener presente que estas cosas ocurren”, amplió.
Al ahondar en la definición de “suerte” con el COVID-19, el académico explicó que, conforme a los registros, la severidad y la mortalidad estuvieron muy concentradas en personas mayores. “Claro que hubo muertes muy trágicas en niños y adultos jóvenes, pero la gran mayoría de las muertes fue en personas de edad avanzada. Eso no siempre es así. En la pandemia de gripe de 1918 hubo un gran pico de mortalidad en personas de entre 20 y 30 años”.
En este sentido, continuó: “Hay infecciones que afectan predominantemente a los niños, y no hay razón para que no pudiéramos tener otra pandemia en la que la mayoría de las muertes sea en niños. Uno puede imaginar el tipo de trauma, ansiedad y pánico que eso causaría. Hay que estar preparados para eso porque es una posibilidad realista”.
En otro tramo de la entrevista, el epidemiólogo británico fue consultado por el estado actual de los países y su eventual capacidad de respuesta ante una pandemia emergente.
“Mucho depende de la administración de turno, de qué tan en serio tome la situación, de su disposición a comunicar bien con el público los niveles de incertidumbre y su voluntad de responder a las dinámicas cambiantes”, respondió.
Horby también puntualizó en la infraestructura como factor determinante: “Vimos que algunos países asiáticos y escandinavos lo hicieron muy bien, con una infraestructura de salud pública sólida y un enfoque más matizado, trabajando en diálogo con la población para implementar medidas aceptadas por todos, en lugar de generar divisiones”.
Finalmente, el profesor de Oxford señaló a la base científica y de manufactura, que varía enormemente entre países, como el tercer y último engranaje al momento de evaluar la capacidad de respuesta.