El estudiante de la Facultad de Ingeniería Estéfano Bargas publicó un mapa interactivo en 3D de Montevideo donde se ven los ómnibus circulando en vivo. Lo armó con datos abiertos y lo describe como "más un experimento, una curiosidad más que una herramienta". Nació como proyecto aparte de AhíVoy, su app de transporte público que ya superó los 18.000 usuarios. "El 3D nace como un experimento que lo hice hace unos días", contó.
Todo parte de un relevamiento de Montevideo hecho en 2024 con tecnología LIDAR. "Lo que hicieron es básicamente crear una nube de puntos, donde cada punto es un objeto en particular de la ciudad", explicó el desarrollador: "puede ser puntos alrededor de un edificio, de árboles, de calles". Son, según él, "datos bastante crudos", pero "te permiten más o menos tener una forma aproximada de toda la ciudad".
En base a esos datos, se puso a experimentar. Así logró "hacer como un mapita 3D de toda la ciudad" que, admite, "no es tan preciso", aunque "sorprende porque en general tiene la forma correcta de la ciudad entera".
Sobre esa maqueta agregó otra capa. "Arriba de eso se me ocurrió usar los mismos datos que utiliza la aplicación para mostrar los buses en vivo y hacer unos modelos muy sencillitos de ómnibus y hacerlos andar por las calles", detalló Bargas.
El mapa "es una página web aparte de la aplicación": se entra desde el teléfono o la computadora, se recorre toda la ciudad y se puede "ir para atrás en el tiempo" para ver "el recorrido de todos los ómnibus hasta una semana de antelación".
También simula la hora del día —"cambia la posición del sol y la iluminación"— y de noche usa otros modelos con luces "a través de las ventanas". Esa vista, dijo, es "lo que se ve más lindo de la aplicación".
Una sola app para no hacer malabares con tres
El proyecto del mapa 3D derivó de AhíVoy, que nació de "una frustración" propia y de su entorno como usuarios del transporte: "todas las aplicaciones que están disponibles para transporte público en Montevideo siempre tienen alguna cosa mal". Según describió, "le falta alguna función", los tiempos "no son precisos" o meten "publicidades muy invasivas", y el usuario terminaba "teniendo dos o tres descargadas al mismo tiempo" para "hacer malabares en la calle".
AhíVoy está pensada para ser "una sola aplicación que tenga todas las funciones principales". Concentra el GPS de los ómnibus en tiempo real, un planificador en el que ponés origen y destino y "te dice exactamente cómo llegar a un lugar", y alertas que avisan cuándo llega el ómnibus, cuándo bajarte y cuándo viene el próximo si tenés que combinar. Además, "no depende tanto del internet": la mayoría de las funciones andan sin conexión, y no incluye "anuncios molestos" a pantalla completa.
La diferencia, según el desarrollador, está en las funciones locales, porque la app "está hecho por un uruguayo que usa el transporte público". Desde AhíVoy se puede consultar y recargar el saldo de la STM, y un sistema calcula la tarifa de cada viaje para "encontrar el viaje más barato".
Ese cálculo es, en sus palabras, "lo más complejo que tiene la aplicación". Contempla los boletos de una y dos horas, los zonales y céntricos, las combinaciones entre urbanos y suburbanos y las tarifas suburbanas, que "se calculan en base a anillos dependiendo del recorrido". La tarifa depende de "qué parada te bajás y te subís", y la app "lo simula con la mayor exactitud posible" para dar un costo correcto.
AhíVoy funciona en Montevideo, Canelones y San José, y tiene soporte para Maldonado, donde según el creador "no hay aplicaciones buenas de transporte".
El desarrollo arrancó en diciembre de 2025. La beta salió en abril y, pese a ser una versión con errores, "se sumaron más de 200 personas" que mandaron feedback. La versión oficial llegó a las tiendas en julio y creció "de manera bastante orgánica", impulsada desde Instagram y Twitter, sin ningún influencer detrás. Hoy suma "entre 300 y 1.000 usuarios por día".
Publicidad en contexto y una versión paga
El proyecto se financia de su bilsillo y en parte con los suscriptores de AhíVoy Pro, la versión paga que agrega comodidades: widgets para ver la llegada del ómnibus sin abrir la app y "Rutinas", que planifica automáticamente los viajes cotidianos y avisa con antelación. Esa versión, además, quita la publicidad, aunque las funciones principales "se mantienen gratis".
El modelo de negocio apunta a una publicidad no invasiva y "en contexto", ya que la app "sabe para dónde va a ir el usuario" de manera anónima. Para el creador, eso la hace "bastante más valuable que una publicidad más tradicional". También prevé integraciones nativas —como comparar el precio de un taxi, Uber o Cabify al planificar un viaje— que pueden ser esponsoreadas por empresas del rubro.
Los datos de transporte, aclaró, "son todos públicos" y de uso comercial libre, lo que reduce los costos de infraestructura.