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Se acabó el sueño de la Copa América 2024 para Uruguay y se frustró de la peor forma, dentro y fuera de la cancha. Con derrota 1-0 ante Colombia, con la peor producción de la selección en este torneo; con una mala suerte con las lesiones, que es de no creer; con un final bochornoso (con los jugadores peleando con hinchas colombianos en la tribuna), y con el primer fracaso de Marcelo Bielsa al frente de la celeste.

Desdibujada, desintegrada (Nández suspendido, Ronald Araujo lesionado, previo al partido, Rodrigo Bentancur y Matías Olivera bajas durante el encuentro, también por lesión) y atrapada en el laberinto defensivo que planteó Colombia para defender durante todo el segundo tiempo el gol de ventaja, la eliminación de la Copa América deja un sabor amargo para Uruguay, un dolor tremendo por la ocasión perdida para la celeste y ese violento final, con los jugadores celestes peleando en la tribuna, según el capitán José María Giménez, por la pésima organización de Conmebol que permitió que un grupo de hinchas colombianos provocaran una avalancha en el sector en el que estaban los familiares de los jugadores.

De peor forma no pudo truncarse la aspiración de Uruguay de conquistar la Copa América en Estados Unidos, por la mala noche futbolística y porque no supo encontrar los caminos en el final, cuando Colombia le dio la pelota.

Las razones del primer fracaso de Marcelo Bielsa en Uruguay

La selección llegó en desventaja para el cierre de la Copa América, donde este miércoles en Charlotte jugó su segunda final.

El calendario de la Copa América, llano y despejado para Argentina, que se aseguró su lugar en la final sin afrontar grandes obstáculos, y que tendrá un día más de descanso que Colombia, el otro finalista, fue cruel con Uruguay.

La primera final con Brasil en cuartos le costó perder a Nández por suspensión y a Ronald Araujo por lesión. Los dos insustituibles de la defensa de Uruguay se transformaron en una excesiva ventaja, en la segunda final que afrontaba Uruguay en este torneo, ante Colombia.

En ese escenario, adverso, Uruguay pasó mal este miércoles.

Y pasar mal, fue, en este caso, pasar incómodo futbolísticamente y distanciado del plan que Bielsa había diseñado para esta selección.

Desalineado, mal conformado, desordenado en la idea, sufrir otra vez la mala puntería de Darwin Núñez y terminar totalmente desencajado, con un equipo con un jugador más que su rival, que no supo quebrar el planteamiento defensivo de Colombia y se desgastó tocando para los costados, sin profundizar como suelen hacer los equipos de Bielsa cuando tienen terreno para correr.

La pelota que Luis Suárez estrelló en el palo, cuando Uruguay pretendía llegar al empate a los 71 minutos, es un falso consuelo y que no maquilla la triste despedida de este equipo.

Las razones de la derrota de Uruguay ante Colombia:

- Falló el plan de Bielsa, quien improvisó todo el primer tiempo. De esa forma es muy difícil alcanzar el éxito, porque los jugadores quedan limitados en las herramientas que les brinda el entrenador. La inclusión de Ugarte como zaguero fue una mala decisión; incluso empezó por izquierda y terminó jugando el primer tiempo por derecha. Desacomodó todo el equipo, que, además, se terminó metiendo en un embudo en lugar de abrir la cancha porque Colombia llevó a que Valverde se alejara de la raya, por derecha, y De la Cruz se volcara al medio. Además, Pellistri y Maxi Araújo no estuvieron a la altura de lo que venían realizando.

- Los goles errados por Darwin Núñez, quien había empezado en gran nivel la Copa América, pero terminó sufriendo su pésima puntería. A pesar de las dificultades que tuvo Uruguay para generar fútbol, el delantero de Liverpool tuvo cuatro ocasiones de gol y las falló todas.

- La mala suerte de las lesiones. Ajeno a cualquier planificación, las bajas le pasaron una factura muy alta a Uruguay. Además de Ronald Araujo, este miércoles se retiraron lesionados en el primer tiempo Rodrigo Bentancur y Mathías Olivera.

- La ventaja y no saber aprovechar jugar con 10, porque sin espacios esta selección demostró que no sabe jugar al fútbol. Solo tocó para los costados y se ahogó en sus propias limitaciones.

- El calendario jugó en contra, porque debía ganar tres finales (Brasil, Colombia y Argentina) para levantar la copa. Argentina no tendrá rivales de peso hasta el partido del domingo en Miami y Colombia jugó su primer partido exigente en la ronda final, con Uruguay.

- ¿Es fracaso? Con atenuantes, por las bajas expresadas, esta eliminación en semifinales duele, deja un enorme gusto amargo y, también, reúne ribetes de fracaso, porque la selección había llegado a la Copa América y había sazonado su recorrido con actuaciones que invitaban a creer que volvería a llegar a la final. Sin embargo, su rendimiento fue en descenso. El agotamiento físico por la carga que Bielsa maneja para sus futbolistas y por el hecho de no establecer espacios para rotar a los jugadores, a quienes sustituía a medida que se iban bajando por lesión, pasó un alto precio. También el esfuerzo de cuartos de final, para eliminar a Brasil, resultó clave en esta salida anticipada.

Uruguay's midfielder #06 Rodrigo Bentancur fights for the ball with Colombia's midfielder #16 Jefferson Lerma during the Conmebol 2024 Copa America tournament semi-final football match between Uruguay and Colombia at Bank of America Stadium, in Charlotte,

Rodrigo Bentancur va al suelo tras una falta de Jefferson Lerma en el partido entre Uruguay y Colombia

- Bielsa lo probó todo. Si hay algo que no se le puede reclamar al entrenador es que este quinto partido en la Copa América buscó todas las opciones para dar vuelta el partido, incluso recorrió a la famosa "Zona Suárez", con el ingreso del Pistolero, y tampoco fue suficiente.

Uruguay se despide de la Copa América 2024 (porque el consuelo del tercer puesto no es para el fútbol uruguayo), en un lugar incómodo, en donde la enorme clasificación ante Brasil se ve apagada por este triste adiós, en el que además de jugar mal, adosó la violencia, que volvió a dejar una mancha en la celeste, cuando Tabárez se había encargado de corregir pero entre los planteles conformados por Diego Alonso (Mundial 2022) y Bielsa (Copa América 2024), lamentablemente, volvieron a reeditar.

El torneo dejó muchas enseñanzas. La primera y más importante: la necesidad de Bielsa de encontrar más y mejores variantes para el equipo, porque no podrá quedar expuesto a que los titulares lo rescaten. Y lo que quedó grabado a fuego y dolerá por un tiempo será la forma en que se despide cuando al menos tenía motivos para llegar a la final.

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