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El Parador del Cerro fue el primer lugar que oyó su voz. Dyango cantó por primera vez en Uruguay sobre la falda del Río de la Plata para un puñado de gente. Entonces, quien sería una de las voces referentes de la canción romántica en español daba los primeros pasos de una trayectoria que lleva más de seis décadas.

“Me acuerdo de cómo canté allá. Después he cantado mil veces en distintos puntos pero el Parador del Cerro fue la primera vez. Era muy pequeño, había gente que no conocía el Dyango para nada, o poco, y estaba allá”, dice el artista catalán en medio de una visita a Montevideo, durante la que habló con El Observador.

Entonces despuntaba la década del 70 y tenía una canción que "empezaba a sonar". Un tema que comenzaba el camino de un éxito que luego encontraría otros como Corazón Mágico, Cuando quieras, donde quieras, Si la vieras con mis ojos o El primer beso: Lejos de los ojos. Una canción que formó parte de su primer álbum, Dyango (1969), que sería, además, su primer disco de oro.

Ahora sé
Que esas flores que llenan los parques
Se acuerdan de ti

Ahora sé
Como saben las cosas amargas que quedan de tí

El próximo 3 de noviembre Dyango volverá a Uruguay –una década después de su última presentación en el país– en el marco de su gira Su Amigo Dyango Tour, un poco más, nombre que se desprende de sus dos más recientes trabajos discográficos, con la que se presentará en el Auditorio del Sodre.

En 2025 el cantante lanzó Su amigo Dyango, volumen 1, un disco de colaboraciones en el que interpreta a dúo algunos de los temas clásicos de su repertorio junto a artistas como Ángela Leiva, Rodrigo Tapari o Javier Calamaro.

Un proyecto del que ya tiene preparado un segundo volumen, del que ya hizo un adelanto con una versión junto al uruguayo Lucas Sugo. “Ese canta bien de verdad”, elogia el catalán al riverense. “Me ha parecido a mí que es buena persona, entonces me ha dado mucha ilusión poder hacer con él Hoy he empezado a quererte otra vez”.

Dyango resume lo que lo cautivó del cantautor uruguayo en una palabra: Sensibilidad. “Es muy parecido a mí, canta con el corazón. La voz no importa un pepino, lo que importa para ser buen cantante es la afinación y el corazón. El sentimiento que puedas llegar a poner”, asegura.

Embed - Dyango & Lucas Sugo - Hoy He Empezado a Querterte Otra Vez (Video Oficial)

Dyango, que lleva 55 discos de oro y 40 de platino –además de un doble disco de platino por el álbum A corazón abierto y un quíntuple disco de platino por Al fin solos– y un Grammy Latino a la Excelencia Musical por su trayectoria en 2018, se encuentra reversionando aquellas canciones que marcaron su vida.

En el recorrido de este proyecto el artista catalán se alió con músicos que escuchaban sus canciones en la infancia, y desde esa conexión fue que les adjudicó a cada uno las canciones en las que lo acompañan.

Esta canción la ponía mi mamá en casa y me gustaba tanto. Pues mira, esta canción la cantas tú conmigo y ya está“, recuerda Dyango de aquellas conversaciones con los músicos que dieron lugar a un disco que recientemente fue nominado a los Premios Gardel en la categoría a Mejor Álbum de Música Romántica Contemporánea.

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Los músicos se suman ahora una lista de artistas con los que Dyango ha grabado colaboraciones durante su extensa carrera, como Paco de Lucía, Rocío Dúrcal, Celia Cruz, Oscar D’León, Nana Mouskouri o Sheena Easton. “Muchos de ellos ya no están, lamentablemente; sobre todo para mi propio ego, mi propio dolor. Saber que hemos cantado juntos y ya no están es muy triste”, expresa el músico.

– Desde aquella primera presentación en Uruguay, ha establecido un vínculo cercano con su público con el paso de los años. ¿Cómo valora su relación con los uruguayos?

En todos lados, le tengo que reconocer que dónde voy es un éxito, lleno total. Antes yo bailaba y hacía el tonto por el escenario, ahora tengo 86 años. Pero la voz está intacta, gracias a Dios, y puedo cantar tantas canciones que han sido éxito y eso para mí es algo fundamental. No puedo cantar canciones que han sido medio éxito, porque la gente quiere escuchar su canción. Tengo muchos temas que he grabado y no he cantado nunca más en la vida.

– ¿Qué sucede con esas canciones?

Las demás se quedan en el tintero, nunca más las vuelves a cantar. Las has grabado un día y no te acuerdas ni siquiera cómo eran. Me pasó en Ecuador. Es una historia verídica: una señora muy simpática viene en el momento del ensayo y me dice, ¿me podría cantar esta canción esta noche? Y le digo, perdone usted, pero esta canción no la canto yo. Y se fue. Vino por la noche y me trajo un disco. ¿Sabes de quién era este disco? Un servidor. Y la canción estaba allí.

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De todas maneras siempre intento complacer a la gente, quizás por eso me quieren tanto. No por lo que cante sino por mi manera de ser. Soy una gente de estar por casa, humilde, normal, muy normal. Cercano. Donde nadie quería ir a cantar, yo he ido a cantar. Es un sitio en un barrio, pero no tienen el dinero para ir al teatro Gran Rex. Allá voy. Y así me ha pasado siempre, toda la vida.

–¿Es porque concibe la canción como un acto de servicio?

Primero soy yo. Primero la canto para mí. La estoy cantando y me doy cuenta de que estoy totalmente inspirado. Sé que la gente que en la platea estará igual que yo. Esas lágrimas son la manera de expresar lo que sienten. Es una maravilla, por eso yo no quiero dejarlo. Tengo 86 y la gente dice, ¿cómo con 86 años puedes cantar? Pues canto.

Cantarle al amor: "Llegará a un punto en su vida que la gente necesitará de la canción romántica"

Cuando tenía cuatro años Dyango –para entonces José Gómez Romero– cantaba tango. "Mamá me enseñaba unos tangos de Gardel y otros eran de Irusta, Fugazot y Demare, que era un trío que cantaba en Barcelona con un éxito extraordinario cuando ella era pequeña. Leía los cancioneros, aprendía la canción y cuando tuvo su primer hijo, le enseñó a cantarla", cuenta. Quizás sea esa conexión infantil la que haya instalado tempranamente en él un vínculo con esta región al sur del mundo.

“Ya no hay poetas así”, dice sentado en un sillón de un hotel del Centro de Montevideo y canta Naranjo en Flor –parte del otro lanzamiento que será parte de esta próxima gira, Un poco más, y uno de los tantísimos tangos que ha interpretado en su carrera–: Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento. “¿Quién escribe hoy en día esto?”.

“Hay mucha gente que a los 40 ama el tango y a los 20 le gustaba el rock. Está muy bien el rock, a mí también me gusta, pero en toda América no hay nadie que tenga esa sensibilidad como en esta zona del mundo”.

Después de una prolífera trayectoria, el artista catalán reconoce que con los años siempre se aprende. “Siempre estás aprendiendo. Y yo, por supuesto, sé expresar cada vez mejor. La voz no me importa tanto, aunque la tengo gracias a Dios, pero la expresividad que uno le pone a cada canción tiene que ser sagrada”. Si esa expresividad no existe, dice Dyango, "lo estás haciendo mal".

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En 2014 se presentó en el Palacio Peñarol como parte de su gira Gracias y adiós tour, en lo que prometía ser la despedida del artista de los escenarios.

“Me encontraba mal de la espalda. Me hicieron un corte aquí detrás y me pusieron nuevo. Entonces dije, madre mía, ¿ahora qué hago? Si no sé hacer nada más en la vida que la música. Y les dije, señores, no es que me haya ido. Ha pasado un mes y he vuelto. Aquí me tienen”, dice y suelta una risa.

De aquello pasaron más de 10 años en los que el cantante, una de las voces más reconocidas de una generación que dedica su vida a cantarle al amor, no ha dejado de presentarse ante el público.

– ¿Qué opina de la forma en la que le cantamos al amor actualmente?

Hay gente que canta y yo no la entiendo. En el reggaetón por ejemplo. Esos tipos de canción que para mí ni siquiera son canciones. Primero que no entiendes lo que dicen. No entiendo nada. Cualquier cosa puede ser una canción y te hablan de un culo bonito. Cualquier tipo de música, menos la que se está haciendo para la juventud hoy día, tiene valor para mí. Mucho valor. Si está bien hecha, tiene mucha importancia.

– ¿Y qué futuro le anticipa usted a la música romántica?

Nunca va a morir. Llegará a un punto en su vida que la gente necesitará de la canción romántica. La gente se enamora y le tocas la fibra con estas canciones. Tienen necesidad de escucharlas. Por eso Dyango, con 86 años, las canta siempre.

– ¿Para usted también es una necesidad?

Si me subo al escenario voy a cantar siempre canciones románticas. Así que sí, es una necesidad para mi.

– ¿Qué representa el amor para usted actualmente?

Yo estoy casado con una mujer hace 51 años (ndr. Mariola García). Me ha parecido que esa mujer es tan grande, tan extraordinaria, tan querida por mí y yo tan querido por ella, que no sé vivir sin estar a su lado.

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Dyango Lucas Sugo Cerro

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