El humorista uruguayo Germán Medina se prepara para uno de los hitos más significativos de su carrera: la presentación de su nuevo unipersonal, Catarsis, que tendrá lugar el próximo 21 de noviembre en el Teatro de Verano. En diálogo con el programa La Playlist, del canal de streaming de El Observador, el artista analizó el proceso creativo detrás de su espectáculo, su visión sobre la construcción del humor y los motivos que lo mantienen alejado del Carnaval.
La responsabilidad de habitar el Teatro de Verano
Para Medina, subir al escenario del Teatro de Verano representa un desafío profesional de gran envergadura. A diferencia de las salas convencionales donde suele presentarse, este espacio requiere una puesta en escena que logre sostener la atención del espectador en un formato de monólogo.
"El Teatro de Verano es un lugar grande y siempre lo aclaro, sobre todo porque en mi caso es un unipersonal. Es un espacio que hay que llenar de cuestiones artísticas. No es un lugar habituado a un unipersonal, pero el público es el que termina definiendo que eso sea un evento artístico", señaló el humorista.
A pesar de su trayectoria, Medina admite que los nervios previos a un estreno no desaparecen. "Cuando uno sube algo al escenario, ya pasó por un montón de lugares; ya lo vivió, ya sufrió, quizás ya se rió. No deja de ser un evento profesional donde uno cobra una entrada y tiene la responsabilidad de que el espectador sienta que el espectáculo vale la pena", explicó.
El proceso creativo: vivir, observar y anotar
Al ser consultado sobre la técnica para construir un chiste, Medina desmitificó la labor del humorista, vinculándola directamente con la capacidad de observación de la realidad cotidiana. Según el comediante, el humor es, ante todo, una forma de procesar las emociones.
"Para hacer humor hay que vivir, tratar de escuchar y ver lo que está sucediendo y lo que te atraviesa. El humor son emociones; cuando algo te afecta, a partir de ahí se puede transformar en algo humorístico", sostuvo.
El método de trabajo de Medina es metódico y constante. El humorista confesó que registra sus ideas en cualquier momento y lugar, utilizando herramientas digitales para organizar un material que, en sus palabras, a veces carece de forma inicial. "Tengo un archivo en la computadora que llamo 'basura', donde pongo todo lo que no está resuelto. Es mi orden, porque después puedo buscar por palabras clave, sobre todo cuando tengo que escribir rutinas a demanda para la televisión", detalló.
La relación con el Carnaval y el factor Leonardo Pacella
Al respecto de su decisión de dejar de salir en el Carnaval montevideano, donde tuvo participaciones en conjuntos como la revista House o la murga Asaltantes con patente, el humorista aclaró que su decisión no responde a una falta de interés por la fiesta popular, sino a una priorización de su vida familiar.
"No salgo en Carnaval, básicamente, por mi hijo. Hago vacaciones con él todos estos últimos años y no estoy dispuesto a cambiar eso por el momento", afirmó. No obstante, dejó la puerta abierta a un posible retorno bajo una condición específica: la invitación de su colega y amigo, Leonardo Pacella.
"Es un objetivo, en algún momento sucederá. Lo hemos hablado mucho con el Pache; es la persona viva más graciosa que tenemos en nuestro país, sin ninguna duda, y es un gran compañero. Seguramente, con él vaya a salir", aseguró.
El humor como herramienta de poder
Durante la entrevista, Medina reflexionó sobre el rol del humorista frente al público y la importancia de la autocrítica. Para él, la capacidad de reírse de uno mismo es una herramienta fundamental de resiliencia.
"El humor es poder reírse de uno mismo. Siempre que pase un tiempo y no sea una tragedia, uno puede enfrentar lo que le pasa desde el humor. En mi caso, el humor que me hace más feliz es cuando me pasa algo y puedo darme palo arriba del escenario, en el buen sentido", concluyó.
El espectáculo Catarsis busca mantener la línea de accesibilidad que ha caracterizado la carrera de Medina, con entradas disponibles a través de Tickantel y redes de cobranza, reafirmando su compromiso con un humor popular y cercano.