La cuenta regresiva para el estreno de la primera edición de Gran Hermano Uruguay está en su etapa final. Durante su participación en el programa La Playlist del streaming de El Observador, el conductor de la versión uruguaya del formato, Eduardo "Colo" Gianarelli, junto a los panelistas Eliana Dide y Agustín Gil, brindaron detalles sobre la apuesta que busca consolidarse como un hito en la pantalla uruguaya.
El programa, que se emitirá de domingo a jueves en Canal 10, contará con galas de debate los viernes y una cobertura especial los sábados, integrando tanto la televisión abierta como las plataformas digitales.
Según explicaron los protagonistas, el proyecto es el resultado de años de trabajo y una planificación exhaustiva que busca adaptar el formato internacional a la idiosincrasia local.
Cómo será la casa uruguaya
La casa donde convivirán los participantes estará ubicada en Buenos Aires, utilizando las instalaciones que actualmente emplea la versión argentina del reality. No obstante, la producción uruguaya ha trabajado en una "lavada de cara" para que el espacio refleje una identidad propia.
"La casa es en Argentina, pero todas las galas se hacen acá en Uruguay. Hay más de 150 personas trabajando en este proyecto. Es importante aclarar que, si bien la infraestructura es la misma, la casa se va a uruguayizar", señaló Gianarelli.
El conductor, quien ha estado involucrado en todo el proceso de casting, enfatizó que el objetivo es que el formato se sienta auténtico. "Paciencia, porque Gran Hermano tiene varias adaptaciones y formas de llevarse a cabo. Uruguay tendrá la suya. La picardía de la gente es comparar con Argentina, pero esto es algo nuevo que se está gestando acá desde cero", sostuvo.
Los integrantes del equipo de Gran Hermano Uruguay hablaron también del riguroso proceso de selección de los 21 participantes que ingresarán el próximo 20 de setiembre. Según detallaron, los seleccionados atravesaron cuatro etapas de casting, evaluaciones psicológicas y chequeos médicos exhaustivos.
"Llegan a la casa desnudos, en el sentido de que ya dieron todo en las instancias previas. Después, depende de ellos qué quieren contar adentro. Nosotros queremos respetar que el juego sea siempre de adentro hacia afuera", explicó Dide.
Sobre los perfiles elegidos, los conductores evitaron confirmar nombres, pero adelantaron que se buscó una representación diversa de la sociedad uruguaya.
"El trabajo de casting fue excelente, cuidando todos los detalles. No buscamos personajes conocidos, sino ciudadanos de a pie. Queremos que el uruguayo nos represente, que sea empático y respetuoso, pero sobre todo que sepa jugar", añadió Gianarelli.
La convivencia y el factor social
El aislamiento, una de las piedras angulares del formato, es visto por los conductores como un desafío mayor para los participantes. "A veces se subestima lo que significa el aislamiento total. No es solo estar encerrado, es convivir 24 horas con gente que no elegiste, sin comunicación con el exterior y sin los estímulos a los que estamos acostumbrados", analizó Agustín Gil.
Respecto a los posibles conflictos, los invitados coincidieron en que la dinámica de la casa será impredecible. Temas como el consumo de yerba, la gestión del presupuesto semanal y la influencia de las redes sociales —un factor que no existía en las primeras ediciones internacionales del programa— serán determinantes en la convivencia.
"Hoy hay dos mundos distintos: lo que pasa en la televisión y lo que sucede en las redes sociales. Muchas veces, el que mira tele no conoce el revuelo que se genera en Twitter. Ese es un desafío lindo para nosotros, saber cómo trasladar esa realidad a la pantalla sin perder al espectador tradicional", concluyó Dide.
Si bien evitaron hablar de números y presupuestos, desde los conductores aseguraron que la apuesta es ambiciosa. "Traer este formato al país le da trabajo a muchísima gente. Me da mucho orgullo ver compañeros que se habían ido y que han vuelto para ser parte de esto", afirmó Gianarelli.