El recorte del programa empezó a circular entre los que lo vieron todo el día, todos los días, mientras estuvo en juego. Pero también entre los que lo descubrieron por primera vez. Se volvió meme, referencia y personaje. La gala posterior, esa en la que los participantes ven tapes de su estadía en el juego y enfrentan al panel de analistas, se volvió el programa más visto de la edición, después del estreno del formato en televisión nacional. También tuvo otro récord: 92,12% de votos negativos.
Durante los días siguientes se convirtió en un personaje mediático. Vinieron las fotos a donde sea que vaya, los videos para los amigos, el aliento incluso de quienes lo quisieron eliminar del juego.
Una semana después, Matías Catán está sentado en una oficina de El Observador. Habla sobre su estadía en la primera edición de Gran Hermano Uruguay, sobre ser “protagonista”, sobre sus vínculos dentro de la casa y dice que si “ir de frente es ser villano”, va a ser "villano siempre". Aunque sea una palabra que prefiere no usar.
“No fui a quebrarme, no fui a ser vulnerable, fui a jugar”.
Saca el teléfono y muestra una captura de pantalla: un grupo de jugadores duermen la siesta en la galería de la casa. Eso, dice, con él no pasaba. Él daba contenido.
Lo que sigue es un resumen de la entrevista.
Hace una semana que saliste de GH, ¿crees que conseguiste lo que fuiste a buscar?
Fui a buscar ganar. Entonces no, no lo conseguí. Lo que sí me sorprendió es que soy el protagonista por el momento de la edición. Cuando salí, que salí re quemado, no entendía el alcance porque uno está aislado 100%. Aislado de verdad. No sabemos bien qué es el afuera o qué es lo que decimos nosotros y qué puede salir de contexto. También me sorprendieron algunos tapes que me sacan de contexto y no entienden la charla real o para dónde iba. Por ejemplo, la discusión que tuve con Acevedo. En realidad yo estaba defendiendo a Jaz. Estaba defendiendo a la joven de veintiún años y después la gente en vez de ponerse a favor de que la estaba defendiendo, dice que yo estaba excluyendo a Acevedo. No lo estaba excluyendo, yo solo dije que nunca estaría en mi vereda. Me parece muy divertido cómo la gente saca las cosas de contexto y uno termina siendo el villano o el héroe, dependiendo qué tipo de perspectiva le de la persona.
¿Cómo fue esa primera noche de Matías Catán encerrado en una habitación de hotel después de la salida?
Fueron 3 horas nada más. Nos quedamos hablando en el restaurante con la producción. Me estaban explicando que hice las cosas bien. Yo le dije: ¿cómo hice las cosas bien si salí antes? Para mí triunfar es ser finalista. Salir campeón es un montón. Me gusta, soy competitivo. Me dijeron vos sos el más destacado. Yo le dije: ¿tanto? No me podían decir nada porque yo seguía totalmente aislado. Cuando vi el porcentaje hasta me gustó porque es un récord, ya fue. Después me tuve que enfrentar al panel y siento que pude hacer lo que tenía que hacer, que era defenderme. Después vi los tapes y obvio que me voy a tener que defender de esos tapes. Hay uno de Rocky que está buenísimo. Después siento que había tapes de limpiar imagen, porque yo ya me había ido a la mierda al villano. Aunque nunca me consideré un villano sino una persona que iba de frente. Si ir de frente es ser villano, voy a ser villano siempre.
¿Qué te sorprendió del juego desde afuera?
Vi un poquito nada más. Me sorprendió que están todos durmiendo. Me mandaban fotos: Catán, volvé. Hay compañeros que encaran mucho: Fabricio, Gustavo, Mela. Los voy a defender. Y hay otros que prefieren vivir el día ahí pero no están entendiendo –o capaz que están entendiendo, pero lo hacen así– que no hacían tanto. Siento que Esteban es un buen jugador. No me llevo bien con él porque me parece falso, pero sé que está jugando con las cámaras. Eso lo puede ver desde afuera, porque yo no estaba disfrutando mi estadía ahí y buscando actividades que hacer.
¿Llegaste a hacer una evaluación de tu paso por el reality? ¿Hay algo que ahora, una semana después, de lo que te arrepientas o creas que haya sido un error en tu participación?
Arrepentirme de nada. Le hubiese agregado mirar más a la cámara y hablar con ustedes. Siento que el afuera tendría que tener más explicaciones mías. Vi tapes muy divertidos como ok, banco a este personaje. O sea, me autobanqué. Pero a su vez también puedo haber dado soberbio o pedante. Siempre lo digo: capaz que es un exceso de amor propio. Estamos en un juego, ¿qué voy a estar dando lástima? Yo por eso agarraba el hombro y decía me cargo a las víctimas, pero la gente también lo malinterpretó. Es un chiste, es un juego, es un reality, es un show. Yo nunca vi que alguien como yo en un Gran Hermano Argentina se vaya tan temprano. Tampoco era tan quilombero, mi juego no iba para provocar al otro. Iba a decirle las cosas en la cara de lo que yo pensaba. Ser frontal.
¿No te parece que hubo mucha referencia a Gran Hermano Argentina, cuando era la primera adaptación uruguaya? Quizás el público buscaba otra cosa.
Sí, claramente el público uruguayo es diferente y lo banco, es más tranquilo y conservador. Pero es Gran Hermano, no es una colonia de vacaciones o un club de amigos. No digo que el público uruguayo no entendió, fui yo el que no entendió cómo funciona el público uruguayo, pero tampoco podía cambiar radicalmente como soy. Yo me pasé una semana tranquilo y no toqué placa. Podía pasar desapercibido porque tengo la capacidad de hacerlo y a raíz de eso llegar a la final. Ahora, ¿está llegando a la final alguien que puede llegar a la final o alguien que tuvo que construir un personaje para agradar?
¿Cómo iba a ser el "apocalipsis"?
Prefiero no compartirlo, si entro de vuelta lo cuento. No me dejaron llevarlo a cabo. Se ponía picante. Lo que pasa es que la gente decidió que no exista tal villano. Y yo nunca vi que en una película, ustedes saben de las sagas, muera el villano. El villano no muere.
Has dicho que como espectador hubieses “dejado a Catán porque se instaló un villano”.
Lo instalaron. Yo nunca dije que era villano. Yo creo que cuando Acevedo lo dice, me llevo muy bien con él, le respondo en un tape: de una historia mal contada.
¿Qué tipo de villano eras en ese sentido?
Y ese villano que te encariñas en un momento. Acá afuera la gente me termina más amando que odiando y me dice: che, al final no sé por qué te voté". Porque soy divertido y soy dulce. No es un problema de la edición, es un tema de cómo quiere ver la gente algo. Si tengo a alguien que está hablando fuerte como yo y después tengo a Tai, por ejemplo, que está siendo más buenita, se hace la víctima y se va a llorar, van a decir Catán la defenestró pero nunca le hablé mal. Ella se ponía a llorar porque era más sensible y a mí no me entraba la bala. Pero ella también me habló como el orto y me dijo cagón. Yo le dije: ¿No era que mi forma de comunicar no eran buenas? ¿Y las tuyas?. Pero no les muestran a ustedes que me dice cagón.
Una noche mientras cenaban, te preguntaron qué rol venías a cumplir adentro de la casa. Se generó una discusión, no terminaste respondiendo. Te pregunto ahora, ¿qué rol te parece que ibas a cumplir en la casa? ¿Por qué crees que te eligieron para formar parte de este primer Gran Hermano Uruguay?
Entiendo que tengo una personalidad fuerte. Ellos sabían desde el casting que no me iba a callar nada. Lo que no supe fue escoger las batallas. Me terminé metiendo en algunas solamente por ajusticiar.
¿De qué forma intentaste sobrellevar el encierro? ¿O sentís que no te pesó?
Hermoso. No, no lo sentí. Porque era un sueño entrar a la casa de Gran Hermano. Veía que muchos compañeros se querían ir y se ponían a llorar porque extrañaban. Yo fui el único que no llevé foto de mi familia. Todos tenían sus fotos atrás. No extraño tanto. Yo he viajado al exterior, ya estaba acostumbrado a estar solo, ya estaba acostumbrado a estar en un grupo. Ahora era una competencia. Capaz que tendría que haberme guardado más comentarios. Ser más inteligente. Era pillo en la jugada, pero no era en todas. Me di cuenta que estaba en todas al final. Yo no me daba cuenta. Desde adentro no te das cuenta que estás en todas. Porque estás ahí en el comedor, escuchás una estupidez y querés saltar.
¿Cómo fue tu relación con Melanie?
Muy sana, muy divertida. No entiendo por qué la familia hizo campaña anti-Catán. Entiendo que está bien hacer la campaña si la finalidad es que Melanie siga dentro de la casa, pero yo lo que esperaba es que me escriban por DM y me digan: Catán, vamos a hacer esto, ¿ok? Te vamos a separar de Melanie virtualmente para que ella pueda ganar más popularidad y menos hate. Y ahí digo: pa, planazo. Ayer salió un video. Lo que pasó con Melanie en la casa es de yo y Melanie. O sea, no entiendo por qué los familiares se meten. Siempre les mandábamos saludos y ella decía: Te va a encantar mi familia, mi madre te va a amar. ¿Ahora dicen que mentí?
¿Tuviste algún contacto con ellos? Dijeron que no tenían intención de conocerte fuera de la casa.
No tuve contacto. Creo que no conocen nada la historia de adentro, porque nadie sabe. La tengo yo y Melanie está adentro. Preguntale a los de la producción de Canal 10 el amor que nos teníamos dentro de la casa, como yo siempre la cuidé o respetamos los dos mutuamente.
Decís amor entre comillas.
Lo puse amor entre comillas porque es lo que a ustedes les mostraron.
¿Cómo se viven esos sentimientos adentro de la casa?
Bárbaros. Yo cuando entré con Melanie le dije: Somos mejores amigos dentro de la casa. Se creó un vínculo afectivo con mucho amor, de alguien que quiere cuidar al otro. Nunca voté a Melanie, nunca le hablé mal, la defendí muchísimas veces. Dicen que desde que Melanie se juntó conmigo la potencié, que antes no tenía contenido y después empezó a aparecer en mis tapes. Si yo hubiese hecho las cosas mejor y Melanie estaba a mi lado, Melanie llegaba la final conmigo. Después la gente me empezó a escribir cosas anti Melanie y y les digo: No la conocen. La defiendo siempre. Yo defiendo a alguien que quiero, porque no es que dejo de querer. La quiero como persona. ¿Cómo yo voy a amar una persona en dos días? La gente me conoce, yo le digo te amo a todos. El concepto de lo que representa la persona, te amo. Me faltó un poquito más de mirar a la cámara y decirle a la gente quién soy yo. Mi gente conocida dice: este es Mati. O sea, soy Mati, soy ese.
¿Quién crees que puede ser el ganador o la ganadora de Gran Hermano?
Esteban está jugando muy bien al afuera. También la historia de vida, el estereotipo, conductor, gente del pueblo. Para mí es falso lo que hizo dentro de la casa. Capaz que afuera es tremenda persona, eso no lo voy a poner a discusión. Mati me hizo esa jugada y le falta seguir haciendo esas jugadas. Considero que Tai es inteligente para hablar en el vivo, entonces la gente recibe mucho más en vivo que en un tape. Agustina es pilla, pero le falta proactividad dentro de la casa. Igual la gente la proactividad ya vemos que no le importa tanto. Jaz me resulta insoportable a veces y siento que traicionó muchas veces a Melanie. Yo la ayudé un millón de veces y después dijo Catán al 7020. Yo con ese tipo de persona no transo. Entonces es como que no sé si Catán es malo, lo mostraron mal. Hubo un papel de malo, porque muchas veces me paraba de frente, decía las cosas y capaz que duelen. Ahora, hay otra parte sana y dulce que no se transmitió. Capaz que me tendría que haber llamado Mati. Para la cámara Mati es el bueno y el Catán es el malo. Crear una narrativa.
¿A quién no te gustaría ver ganador de Gran Hermano?
Que gane cualquiera. A Jessica no la entiendo ni la voy a entender nunca. Es una persona con la que no comparto nada, no sé por qué la gente la dejó. Para mí la gente cuando la dejó en la casa fue que no era foco de esos versus. No me produce nada. Me voy a reservar los comentarios. No me agrada. No es funcional. Me reía de su participación, pero porque no había participación.
Lo dijiste recién: sos un hombre de récords. Saliste con el 92,12% de los votos negativos, pero al mismo tiempo, al otro día tuviste el mayor rating después del estreno de Gran Hermano. ¿Qué lectura hacés de eso?
Hermoso. Estaba enojadísimo con haber perdido antes de tiempo. No te digo salir campeón o finalista, dame un mes más, 20 de noviembre. Tenía eso en la cabeza, llegar a meter dos meses. A la gente le gustó, porque fui el único que me planté contra Yipio y Gastón. Tenía todo un panel en contra. O sea, dame algo que esté a favor de Catán. Y el único a favor de Catán era el propio Catán. Y fui para adelante, tenía a mi hermana enfrente, a mi madre, que me conocen, y les dije estoy bien, déjenme a mí. Porque la gente se preocupa, mis familiares y mis amigos. En ese programa le habilitaron sillas a los demás participantes y me dijo la producción que tuvieron que agregar una tribuna más porque venía yo. Eso me halaga porque no tengo un guion, no tengo un personaje, soy esto. Y si eso gusta y tiene el segundo pico de rating... Después me invitaban a todos los programas. No quiero nunca sonar agrandado, sino que simplemente he tirado información. Es como que algún jugador de fútbol que esté triunfando diga: Metí estos goles y di asistencias en estos títulos. ¿Es agrandado por decir lo que pasó?
En algunas oportunidades también dijiste esto de una cosa es adentro y otra cosa es afuera. Al final del día, lo que te deja adentro o afuera es la gente que te mira. ¿No te parece que había algo de subestimar al público en ese tipo de declaraciones?
No era subestimar. Pensé que el público iba a interpretar ciertas acciones o si no interpretaba nada, que le gustara que haya alguien que vaya diferente al resto. Yo lo vi en otros realities, me lo pensé yo. No quiero decir más la palabra villano, porque cuando entré al confesionario le dije al Big: ¿Qué soy? ¿Soy villano? Y me dice: No instales la palabra villano. Vos sos protagonista. Yo le digo: ¿Qué son los demás? Y me dice: No digas más miedosos, decí cautelosos. Le conté a Melanie. Eso duele escucharlo. Podría haber sido mentira en ese momento, pero fue verdad. Lo que pasa es que no les mostraron nada a ustedes, bo. Pero imaginate si era mentira: hizo la jugada de que él era protagonista. Más hate interno. Si me salvaban pudríamos todo. Pero para bien, es un reality. No te tenés que enamorar de mí. Tenés que cagarte de risa, porque no hice nada para no cagarnos de la risa. Yo me estaba divirtiendo. No tuve ni un día triste. El día triste fue cuando me fui.
Este fin de semana te vimos en una llamada en el Parque Rodó, en la cancha, en un boliche. ¿Qué te pasa ahora en esos lugares? Tu presencia no es la misma que hace dos meses.
Yo me siento el mismo. Estuve en todos lados ahora que me decís. Fui al toque de tambores a ver a mi ex supervisor en una plataforma de inversión tocar los tambores en La Gozadera, que resulta que también es donde estaba Esteban. ¡Foto, Catán! ¡Catán! ¡Volvé, Catán! Estaba caminando pero no podía avanzar y iba a buscar una chelita artesanal, que hace mucho no tomo alcohol. Al final a uno le dije: ¿sos del 92,12% o del 8%? Y uno me dice: en verdad ese 92,12% te ama. Me lo tiró él. Yo le dije: ¿Y por qué me votó? Porque no pudo con tanto. Después, cuando llego a Volvé mi negra, lo mismo. Foto, foto, foto. Y dije: Guau, ya el baile es diferente. En un momento le dije: Nos sacamos una foto, pero ¿podemos, podemos escuchar esta canción? Hay ciertas canciones que no las he escuchado hace pila. Vos estás encerrado y no tenés Spotify, no tenés una lista de reproducción. Tenía una canción que yo le dije en los castings a la producción que me la pase, la pedía y no me la pasaban.
¿Qué canción era?
La graciosa de Quevedo. Ta, era tremenda canción. Sacamos la foto y no escuché la canción porque yo me cago de la risa. Y en Jardines tenía miedo de no ganar el partido, porque si perdía el partido yo era tremendo mufa yeta. Y yo también iba a pensar así de mí. Y cuando metimos la heroica, la épica, dijeron: Volvió el prócer, volvió a ganar Nacional, eligió creer. Eso lo subí. Mis amigos antes me decían “el Catita de la gente”. Y capaz que no pude estar con el pueblo. Entonces ahí me defraudé. Yo salí defraudado, no con la gente sino conmigo y la calentura era no haber podido transmitir lo que quería transmitir.
¿Cómo estás llevando esta exposición que ya no es en el juego, sino que es en tu vida real, cotidiana?
Ayer pedí unas muzzarellas con fainá y el cadete me dice ¿le podés mandar un saludo a mi vieja? Yo dije wow. Está la historia del tachero: me bajo del Buquebus y me dice te serrucharon los kids. Yo no entendía nada. ¿Qué serrucharon quién? Y la productora que es María Laura, que siempre me cuidó, no quería haber sido cierta información. No podés saber nada hasta que vas a la gala. Y ni siquiera tuve el celular después. Estuve un día más en el hotel. Nadie me podía decir nada, pero sobre todo me pedían la foto. Entonces dice: ¿por qué le están pidiendo foto a alguien que la gente no quieren? Todos me pedían fotos, fotos, fotos. Yo ahí seguía quemado y les decía: ¿Por qué me pedís una foto si me querían afuera?. No, yo no te quería afuera. Yo fui del 8%. ¿Qué 8%, boludo? Yo no entendía nada.
Fuiste productor de una banda de cumbia cheta. Sos licenciado en Dirección de Empresas Turísticas. Sos coach empresarial. Trabajaste en un hotel, en un escape room, fuiste barman, mozo, trabajaste en una cabaña de caballos, en una empresa de logística. Trabajaste en Tesla.
Gran hermano. Tengo que sumarlo al currículum.
¿Qué te interesa hacer ahora?
Siento que soy bastante extrovertido, tengo buena labia y me doy a entender bien cuando hablo. Entonces, esto de los medios me empezó a gustar. Me das un micrófono y yo hablo. Ahora, nunca estuve guionado. Capaz que si me tendrían que guionar en algún programa o termino trabajando en los medios tengo que ver qué hago. Yo tengo un curso de periodismo deportivo también. Cuando fui al programa de Buysan estaba feliz por hablar de fútbol al fin. En la casa, cuando empezamos a hablar de fútbol: No se puede hablar de eso, me tiraba el Big. Ni siquiera sabía los resultados, no tenía nada. Mi pasión es el fútbol y el tenis.
También estudiaste Ciencias Políticas para ser politólogo. Y en una entrevista con Montevideo Portal dijiste que te hubiese ido bien como político. ¿Es algo que te interesa?
No. O sea, interesar... tengo que formarme. No me vinculo con ningún partido político, no soy militante ni nada. Mis formas de hablar verborrágicas son buenas. Mi madre también me recomendó esa carrera y abogacía. Siento que hubiese sido un buen abogado. Me divierte porque sí, se podría. Ahora, no me interesa en este momento. Si es de Nacional, sí. Si voy a cambiar la política Nacional, ahí sí tengo otra forma de ver a Nacional. Pero del país que se encarguen los que tienen más formación.
Siendo el primer Gran Hermano Uruguay y siendo un gran experimento social, ¿qué crees que dice de los uruguayos?
Que los personajes como Catán pueden llegar a agradar en cierto punto, pero después buscamos vender la imagen del uruguayo tranquilo y conservador. Para mí no somos tan así. Es lo que queremos dar con Uruguay Natural, que me parece bárbaro como estrategia de marketing. Pero entiendo que no somos tibios nosotros, somos picantes. Somos Catán a veces. Pasa que ser mucho Catán en la vida es “te convertiste en argentino”. A nosotros no nos gusta que nos comparen con los argentinos, es una especie de rivalidad y en realidad hay que amarlos como ellos nos aman a nosotros. Somos hermanos.
¿Te ves en GH Argentina?
Me veo en GH Argentina. Seguramente me vaya mejor que en este, pero yo soy uruguayo al 100%. De la cuna hasta el cajón soy uruguayo. Me decían el uruguayo más argentino. ¿Por qué? Yo soy uruguayo, nací uruguayo, muero uruguayo. Jodía con el prócer José Gervasio Artigas. No agarré a San Martín o a Belgrano. En un momento yo mismo me fui a Paraguay y le dije a la gente “me exilio para bien” y no me votaron. Era el mejor momento de Catán en la casa donde era un líder no silencioso, porque no paso desapercibido nunca, pero en stand-by. Y exploté después de esa semana. Primero porque me aburrí, segundo porque me solicitaron y tercero porque ya había que empezar a jugar de la forma que yo quería jugar.
¿Votaron "como el orto"?
Qué gran pregunta. A ver, votaron como tenían que votar ellos. Cada voto es del corazón de ellos. A mí me perjudicó. Por ende, votaron como el orto.