El Poder Ejecutivo autorizó a la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias a ejecutar el primer tramo de su programa de emisión de obligaciones negociables de oferta pública por hasta 317,5 millones de Unidades Indexadas (UI), equivalentes a $ 2.085,62 millones, unos US$ 51,5 millones a valores actuales.

La resolución, firmada el 4 de junio por el presidente Yamandú Orsi y autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas, habilita la colocación de títulos escriturales, no convertibles en acciones, denominados en UI o en Unidades Previsionales.

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Según el documento, la emisión forma parte de un programa más amplio aprobado previamente por la Caja Bancaria por hasta UI 635 millones y cuenta con garantía soberana otorgada por el Estado.

Los títulos tendrán vencimiento final el 15 de marzo de 2040 y serán amortizados en tres cuotas iguales, anuales y consecutivas entre 2038 y 2040. Además, pagarán intereses semestrales y la tasa se determinará mediante un proceso de licitación con adjudicación a precio de corte único.

El Ministerio de Economía y Finanzas informó que, tras analizar la situación económico-financiera y actuarial de la institución, así como su estrategia de endeudamiento y flujo de caja proyectado, no formuló objeciones a la concreción de la emisión.

De acuerdo con la resolución, el objetivo del financiamiento es cubrir la brecha transitoria entre ingresos y egresos de la Caja Bancaria hasta que las características demográficas y laborales de sus afiliados, junto con las medidas económicas establecidas por las leyes vigentes, permitan retomar una trayectoria financiera sostenible.

La colocación de los títulos se realizará mediante oferta pública a través de la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) y/o la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), aunque todas las ofertas serán consolidadas en el sistema de Bevsa.

La emisión se da en un escenario de persistentes desequilibrios financieros en la Caja Bancaria. Según los estados financieros de la institución, el ejercicio 2025 cerró con un déficit de $ 3.561,8 millones, equivalentes a US$ 91,2 millones, un resultado negativo que fue 6,3% superior al registrado en 2024.

Si bien la reforma aprobada en 2023 incorporó nuevas fuentes de financiamiento, mayores aportes de bancos y pasivos, además de habilitar el acceso al endeudamiento, la institución prevé continuar registrando resultados deficitarios durante los próximos años.

De acuerdo con las proyecciones incluidas en sus estados financieros, la Caja Bancaria espera mantener resultados operativos negativos hasta 2030. Para transitar ese período, la estrategia financiera contempla el uso de líneas de crédito ya acordadas con organismos internacionales y la emisión de títulos de deuda con garantía soberana del Estado.

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