La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa este jueves una situación de "absoluta emergencia humanitaria y social" tras el aluvión de llegadas de migrantes por vía marítima en las últimas jornadas.
En un lapso de entre diez días y pocas semanas, cerca de 1.500 personas —según las estimaciones de las autoridades— han logrado acceder a nado de manera irregular a la localidad norteafricana desde Marruecos.
Esta cifra supera ya el acumulado de todas las llegadas registradas por vía terrestre (que incluye accesos a pie y a nado) entre enero y julio de 2025, cuando se contabilizaron 1.452 personas.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha calificado la coyuntura de "extremadamente grave" e ilustró el impacto que representa para el territorio local: el contingente de recién llegados equivale a un 2 % de la población total de la ciudad autónoma.
En palabras del propio dirigente, el fenómeno supondría una proporción equivalente a la entrada de un millón de personas en el conjunto de España en el mismo periodo.
Factores desencadenantes: jurisprudencia del Supremo, clima y redes sociales
Fuentes conocedoras de la situación señalan que la confluencia de diversos elementos explica el repunte en la presión migratoria:
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Sentencia del Tribunal Supremo sobre 'devoluciones en caliente': El pasado 29 de junio, el Alto Tribunal dictó una resolución (conocida públicamente el 8 de julio) en la que confirmó fallos previos de un juzgado de Ceuta y del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
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La sentencia dictamina que el rechazo en frontera recogido en la Ley de Extranjería no resulta aplicable a quienes son interceptados en alta mar tratando de entrar a nado, sino únicamente a quienes intentan rebasar "elementos de contención fronterizos establecidos, como las vallas".
Condiciones meteorológicas adversas: La presencia de una intensa niebla en Ceuta durante los últimos días ha obstaculizado la visibilidad y labor de vigilancia de las fuerzas de seguridad.
Difusión en redes sociales: La proliferación de contenidos y vídeos en plataformas digitales, donde se muestran rutas exactas para llegar a la ciudad autónoma a nado, actúa como elemento de convocatoria y estímulo.
Aunque el Ejecutivo ceutí ha evitado vincular de forma explícita el fallo judicial con el incremento de entradas, Vivas instó a modificar la Ley de Extranjería para permitir el rechazo inmediato en los accesos por mar: "Si alguien sabe que si llega por vía marítima va a ser rechazado de manera inmediata, no lo intenta", aseveró.
Por otro lado, diversas fuentes apuntan a la necesidad de precisar la nacionalidad de los migrantes —distinguiendo entre subsaharianos y marroquíes— para comprender a fondo la dinámica actual, al tiempo que descartan que el desencadenante guarde similitud con la crisis de mayo de 2021, motivada por tensiones diplomáticas internacionales.
Estampida masiva en la frontera del Tarajal y derivación a problema de seguridad ciudadana
A la presión en el mar se ha sumado una jornada de máxima tensión en el paso fronterizo. En torno a las 11.00 horas del miércoles 29 de julio, cientos de personas de nacionalidad marroquí que habían entrado por vía marítima y permanecían retenidas por la Guardia Civil en el recinto aduanero del Tarajal —junto al espigón que separa Ceuta de Marruecos— rompieron el cordón de seguridad.
Ante el temor a ser devueltos y aprovechando su elevado número frente a la falta de medios de las fuerzas de seguridad, el grupo hizo fuerza de manera conjunta y emprendió una huida masiva a la carrera. Hombres, mujeres y niños irrumpieron en la carretera, saltaron vallas y se dispersaron en dirección a distintas barriadas para buscar refugio.
Esta sucesión de entradas masivas ha transformado la crisis de un escenario puramente migratorio a un problema de seguridad ciudadana. En estos momentos, efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil se despliegan por diversos puntos de la ciudad para intentar reubicar y filiar a las personas huidas.
Saturación de infraestructuras de acogida y tragedia humana en el mar
El impacto asistencial en la ciudad autónoma ha alcanzado niveles críticos. Las infraestructuras locales sufren un colapso acusado en los recursos disponibles:
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Menores no acompañados: El área destinada a la atención e internamiento de menores registra una sobreocupación del 2.400 %.
Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI): El número de personas que permanecen en el exterior del centro trasciende a la capacidad del recinto interior.
Coste en vidas humanas: Vivas reveló que a lo largo del último mes se han hallado sesenta cadáveres en el mar de personas que intentaban alcanzar la costa.
La presión asistencial y el desbordamiento de los servicios públicos generan, además, una creciente sensación de inseguridad y vulnerabilidad entre la población local.
El Ejecutivo regional exige un mando único y el respaldo del Estado
Ante el riesgo de que el flujo continuo de entradas aproxime las cifras globales al episodio vivido en mayo de 2021 —cuando la Delegación del Gobierno calculó la entrada de unas 5.000 personas—, la administración autónoma ha reclamado una respuesta inmediata por parte del Gobierno de España.
"Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social que demanda de una actuación consecuente a través de un mando único que garantice que la respuesta sea enérgica, decidida e inmediata", recalcó Juan Jesús Vivas.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (imagen), ha instado este miércoles a su partido y al PSOE a que se “pongan de acuerdo” para legalizar las denominadas devoluciones en caliente, al entender que se trata de un asunto de Estado que requiere de ese apoyo.
Entre las medidas solicitadas al Estado central figuran la articulación del apoyo financiero, el refuerzo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad tanto en dotación de personal como en medios materiales, y el fortalecimiento de los cauces de colaboración con las autoridades de Marruecos.