España en general es poco vulnerable a la guerra comercial de Donald Trump.
En caso de un aumento de tarifas a sus exportaciones a EE.UU.no se verá demasiado afectada ya que su exposición a ese mercado es baja en comparación al resto de Europa.
Pero eso no quita que haya regiones con un mayor volumen de ventas que puedan sufrir un cambio de política mucho más que otras, sobre todo si, por ejemplo, el incremento de aranceles se concentra en bienes específicos.
Comunidad Valenciana junto con País Vasco y Andalucía están en ese grupo de comunidades más frágiles en un escenario en que se materialice la amenaza constante de campaña de una retaliación bajo la forma de una suba de tarifas para el díscolo y el desobediente.
Justo a tres meses de la dana, con el enorme desafío económico -pero también anímico y social- de la reconstrucción, puede parecer algo de segundo orden tras al asunción de Donald Trump.
Pero con el 9% del total de sus exportaciones con destino a EE.UU., hablamos de la comunidad que más productos vende a ese mercado en toda España.
Y con un peso de algo más del 25% del PBI regional, su impacto no puede subestimarse.
La buena noticia es que, aún con el revés de las tarifas así, la economía podría aumentar un 2,7% en 2025 y 2026, por encima de la media española (2,3% y 1,3%, respectivamente).
Esto es gracias a las medidas de reconstrucción implementadas por el Gobierno, siempre que se ejecuten en forma eficiente, y los esfuerzos del sector privado, según el BBVA Research.
Por su parte, tanto País Vasco como Andalucía están casi tan expuestas como Comunidad Valenciana, con exportaciones por encima del 8% del total, pero la participación de ese comercio en el producto es lo que marca la gran diferencia.
Para los vascos, las ventas a EE.UU. suponen más del 35% del PBI, mientras que para los andaluces representa el 20%.
Los bienes de equipo, el sector que dominan los valencianos
Las semimanufacturas y los bienes de equipo son los que muestran una mayor exposición a EE.UU. y serán previsiblemente los más desfavorecidos.
En el primer caso, concentran 26,7% del total de las exportaciones españolas y 1,3% se destinan a EE.UU. Se trata básicamente de productos químicos, un mercado donde EE.UU. es una demanda clave: 54,2% de las exportaciones del sector.
Los negocios están muy concentrados. Cataluña maneja en torno al 46% de las exportaciones, aunque Valencia es la segunda jugadora (con menos de la mitad de cuota de mercado).
El segundo sector más frágil, los bienes de equipo, afecta a Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y País Vasco. Son el 19,5% de las ventas al exterior de España y 1,6% se exportan a EE.UU.
Dentro de los bienes de equipo (oficina y telecomunicación, material de transporte, máquinas específicas para ciertas industrias), el componente de “otros bienes de equipo” representa la mayor parte de las exportaciones del sector a EE. UU. (alrededor del 65%). Valencia concentra en torno al 27% de las exportaciones a EE.UU.
Semimanufacturas (productos químicos), bienes de equipo y alimentación (grasas y aceites) son los tres sectores más expuestos. Valencia domina en el segundo. Semimanufacturas (productos químicos), bienes de equipo y alimentación (grasas y aceites) son los tres sectores más expuestos. Valencia domina en el segundo.
El tercer sector con mayor exposición es el de la alimentación (17,5% de las exportaciones totales del país). Las grasas y aceites son los productos que España más vende a EE.UU. (27,6% de las exportaciones del sector).
Andalucía concentra en torno al 80% del negocio, aunque Cataluña es otra región también dedicada a la exportación.
Recepción de flujos de inversión: la reconstrucción puede salvar la economía
En el canal financiero, la inversión extranjera directa (IED) procedente de EE.UU. representó en 2023 casi el 27% del total en España.
Un impacto vía este canal no puede descartarse, advierten en BBVA Research, sobre todo si parte de estos flujos están relacionados con la producción de bienes que se exportan a EE.UU.
Por regiones, la Comunidad de Madrid es el principal destino, con alrededor del 60%, seguido de la Comunidad Valenciana (26,6%).
Claro que en la región los esfuerzos de reconstrucción, más allá del financiamiento público, también serán imán de inversiones privadas. Los daños causados al stock de capital fijo equivalen al 1,1% PBI español.
Se estima que la DANA afectó un área que concentra la generación del 32% del PBI e la provincia y en la que trabajan el 36% de su afiliación a la Seguridad Social.
En 2024, la economía sufrió por la tragedia. El PIB de la provincia de Valencia habría retrocedido 1,6 puntos en el último trimestre de 2024 y el de la Comunidad, 0,5 puntos trimestre contra trimestre. Aún así la región creció 2,9% en el año.