Si hay una búlgara poderosa, es la jefa del FMI.
Kristalina Georgieva, nacida en Sofía, fue de hecho, al asumir en 2019, la primera persona procedente de una economía emergente en liderar el organismo desde su fundación en 1944.
Bulgaria acaba de votar. Iliana Yotova, primera mujer electa presidenta, aboga por levantar las sanciones contra Rusia y quiere acercarse al Kremlin. Sin embargo, los ataques rusos contra barcos mercantes frente a sus costas tienen en alerta a la OTAN. Fue eurodiputada por una década.
Kristalina Georgieva, nacida en Sofía, fue de hecho, al asumir en 2019, la primera persona procedente de una economía emergente en liderar el organismo desde su fundación en 1944.
Ahora, Bulgaria tiene su primera jefa de Estado mujer en la historia del país. Iliana Yotova, quien hizo campaña como “la presidenta de la paz”, se impuso en segunda vuelta en esta nación de 6,5 millones de habitantes, la más pobre de la Unión Europea (UE).
Pero Yotova no es nueva en el poder. Fue vicepresidenta durante los dos mandatos (9 años) de Rumen Radev y asumió como presidenta interina a fines de enero de 2026, cuando Radev renunció, el primero en hacerlo antes de terminar su mandato.
Ex estrella de los noticieros de la Televisión Nacional Búlgara, Yotova se presentó como independiente, con el respaldo del Partido Socialista (al que estuvo vinculada desde sus orígenes) y de Bulgaria Progresista (centroizquierda), la formación con la que Radev, hoy primer ministro, ganó las elecciones legislativas de abril.
Cuando abandonó su carrera periodística, Yotova dió el salto a la política como diputada nacional (2005-2007). Y luego fue miembro del Parlamento Europeo durante una década (2007-2017).
La situación en el Mar Negro se agravó dramáticamente en el verano.
Tras meses de ataques ucranianos contra buques que utilizan puertos rusos en el Mar Negro y el adyacente mar de Azov, los rusos comenzaron una campaña para frenar el comercio ucraniano en la zona, desde donde se exportan casi todos los cereales del país.
El problema es que algunos ataques se han producido cerca o dentro de las aguas territoriales de dos estados miembros de la OTAN: Rumania y Bulgaria. Por ahora, la alianza reforzó la vigilancia aérea con aviones de patrulla y radares avanzados.
Pese a esta amenaza, la posición de Yotova en relación a la guerra en Ucrania es muy clara y supone una continuidad con la política de Radev. Puede resumirse en tres puntos:
• Rechazo al envío de armas: Yotova se opone de forma tajante a otorgar más asistencia militar a Ucrania. Propone frenar la transferencia de equipos de los inventarios del ejército búlgaro.
• No hay solución militar: Aboga por una solución diplomática. Entiende que debe haber una negociación directa que involucre de forma obligatoria tanto a Ucrania como a Rusia.
• Acercamiento con Moscú: Defiende un "reseteo" en las relaciones bilaterales con el Kremlin y propone levantar las sanciones económicas de la UE impuestas a Rusia. En foros internacionales, como la ONU, calificó de plantear una arquitectura de seguridad europea que excluya a Moscú o que derive en una nueva Guerra Fría.
Bulgaria se unió a la UE en 2007 pero adaptó el euro recién en enero de 2026.
Fue otro de los grandes temas de la campaña, ya que en un inicio la población tiende a rechazarlo en la medida en que se asocia a un salto en la inflación.
El Banco Central Europeo (BCE) asegura que el cambio de moneda en sí mismo tuvo un impacto inflacionario mínimo y temporal. Pero la medida se solapó con la disparada en el precio de los combustibles que encareció el costo de vida y en un clima de malestar general, no es fácil discriminar.
Bulgaria es el país con el PBI nominal per cápita más bajo de la UE. Sin embargo, al medir la riqueza en términos reales mediante el PBI por paridad de poder adquisitivo (PPA) -que ajusta según el costo de vida local-, comparte el último lugar con Grecia.
Según las estimaciones preliminares de Eurostat, ambos países registran un PBI per cápita que se ubica un 32% por debajo del promedio de la UE.
En 20 años, la convergencia está ocurriendo sólo a medias. Algunas variables mejoraron. Desde su ingreso a la UE en 2007, su poder adquisitivo pasó de representar apenas el 38,4% de la media europea en 2006 a rozar el 68%.
Pero aún, por ejemplo, posee la brecha de equidad social (desigualdad de ingresos) más alta de toda la UE.
Otro de los problemas que enfrentará Yotova es la crisis demográfica: el acceso al libre mercado laboral europeo provocó un éxodo de jóvenes profesionales en busca de nuevos horizontes. Hoy no hay una fuerza de trabajo calificada.
Claro que con una lluvia de drones explotando buques mercantes a pocos kilómetros de la costa hay otras prioridades.
Yotova cree en la diplomacia. Lo repitió hasta el cansancio en la campaña. Es “la presidenta de la paz”. Pero si de bandos se trata, ella está con Putin.