La guerra contra Irán se ubicó en el centro del debate durante la campaña de las midterms. El encarecimiento de los combustibles, impulsado por el conflicto, figuró entre las principales preocupaciones del electorado estadounidense. Este miércoles, tanto el presidente Donald Trump como el vicepresidente JD Vance reconocieron que la contundente derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato estuvo directamente ligada al impacto del enfrentamiento con Teherán.
"Creo que en gran medida perdimos por la guerra en Irán, porque hizo que la gasolina subiera un poco a corto plazo", dijo Trump a la prensa el miércoles cuando periodistas le preguntaron si estaba de acuerdo con la afirmación del su vicepresidente de que el conflicto con Irán fue la razón por la que su formación política perdió los comicios del martes
En las elecciones de mitad de mandato, los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado, consolidando un resultado histórico con victorias en tradicionales bastiones republicanos.
La oposición arrebató al menos siete bancas en la Cámara Alta en manos de los republicanos, incluyendo distritos históricamente favorables a los republicanos como Kansas y Texas. También arrebataron más de dos docenas de distritos en la Cámara Baja, incluyendo algunos que votaron por Trump en 2024.
La guerra contra Irán, que ya lleva nueve meses, despertó un amplio rechazo entre los estadounidenses desde su comienzo. Durante la campaña electoral, los candidatos demócratas de todo el país vincularon el conflicto con el aumento de los precios.
Trump ofreció objetivos y plazos cambiantes para la guerra, amenazando alternativamente con intensificar los ataques militares estadounidenses y diciendo que podría poner fin al conflicto en cualquier momento. El miércoles cuando le preguntaron cuándo terminará la guerra con Irán, el presidente respondió: "cuando yo quiera".
"Es obvio para todos"
JD Vance había publicado un mensaje en la red social X en el que culpaba al descontento por la impopular guerra como la principal causa de la derrota republicana. "La verdadera razón por la que perdimos es obvia para casi todos", dijo el vicepresidente.
Y agregó: "La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche. Si alguien quiere argumentar que valió la pena, que perder el Senado durante los próximos seis años fue un costo aceptable, que lo diga. Que defienda que fue un precio que merecía pagarse. Se puede estar de acuerdo o no, pero al menos sería una postura honesta".
La contundente victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato abrió grandes interrogantes sobre la posición de JD Vance como principal favorito para la nominación presidencial republicana en 2028.
Histórico crítico del intervencionismo de EEUU en política exterior, el vicepresidente había mantenido un marcado escepticismo tras bambalinas respecto a la guerra contra Irán, que desencadenó el conflicto en Oriente Medio y sacudió la economía global.
En ese sentido, el propio Vance reconoció que sectores clave del electorado conservador que respaldaron a la fórmula Trump-Vance en 2024 migraron hacia las filas demócratas, empujados por el desgaste de la guerra y su impacto directo en el bolsillo de los estadounidenses. "El principal problema es que muchas personas que votaron por Trump/Vance en 2024 votaron por los demócratas en 2026", dijo Vance.
Señaló que una encuestadora a la que respeta mostró que la guerra con Irán y la economía fueron factores clave para que los votantes abandonaran a los republicanos, junto con el deseo de "cambiar la relación con Israel".
"Esta guerra debe terminar"
El jefe de los demócratas en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer.
AFP
La guerra que comenzó con los ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero se extendió por toda la región cuando Teherán lanzó misiles y drones contra objetivos en el Golfo y buques en el estrecho de Ormuz , interrumpiendo el suministro energético mundial.
La campaña estadounidense-israelí dañó gravemente las capacidades militares de Irán, pero no logró un resultado decisivo, dejando sin resolver la cuestión del programa nuclear iraní.
El jefe de los demócratas en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, dijo este miércoles que la guerra con Irán "debe terminar".
Schumer sugirió además que la mayoría que tendrá en el Congreso su partido a partir de enero podría utilizar su control sobre los gastos del gobierno para alcanzar ese objetivo.
La respuesta desde Irán
En el extranjero, estas elecciones fueron seguidas con una atención inusitada para unos comicios de mitad de mandato. En los últimos días, algunos medios mencionaron la posibilidad de una campaña militar breve e intensa tras las elecciones, impulsada en particular por el primer ministro israelí saliente, Benjamin Netanyahu, cuyo bando resultó vencedor en las elecciones legislativas israelíes, aunque sin obtener la mayoría.
Donald Trump había declarado el fin de semana que estaba dispuesto a asestar un "golpe demoledor" a Teherán. De hecho, Estados Unidos bombardeó la isla iraní de Qeshm el lunes.
"Ya sea por conciencia o por el costo de vida, los estadounidenses han dicho NO A LA GUERRA, y nosotros respaldamos ese mensaje", escribió el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, en su cuenta de X.
Por su parte, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, se mostró más cauto con respecto al resultado de las elecciones. El ayotalá afirmó que "quienes aún albergan la más mínima esperanza de ver cambiar el comportamiento del sistema hegemónico gracias a cambios partidistas se equivocan gravemente".
Además, sobre los ataques del lunes, advirtió que el conflicto en Oriente Medio se extendería si Estados Unidos reanuda sus ataques contra la república islámica. "Si se repitieran agresiones de este tipo, la guerra tendría un alcance mucho mayor", declaró en un comunicado publicado en su sitio web.
El líder supremo iraní aún no ha aparecido en público desde que llegó al poder en marzo, unos días después de la muerte de su padre, Alí Jamenei.