Bombazo en el sector de la belleza. Casi una semana después de que Marc Puig Guasch, nieto del fundador de Puig, pusiera fin a una etapa de 22 años como CEO de la compañía, el grupo cotizado propietario de enseñas como Carolina Herrera, Rabanne o Jean Paul Gaultier confirmó anoche a la CNMV que está manteniendo "conversaciones" con Estée Lauder de cara a "una posible combinación de negocios" con el gigante estadounidense de la cosmética, que "implicaría la potencial fusión del negocio de ambas compañías".
Si la operación llega a buen puerto, el grupo resultante tendría una capitalización bursátil agregada de alrededor de 35.000 millones de euros y una cifra de negocio conjunta próxima a los 17.400 millones de euros.
Puig subió ayer un 3,59% en el parqué, hasta 15,57 euros por acción, y su capitalización se sitúa en 8.847 millones de euros, lejos todavía del precio de salida al parqué, en mayo de 2024. Tras conocerse la noticia de la posible fusión, los títulos de Estée Lauder se desplomaron un 7,72%. En lo que va de año la compañía neoyorquina, la segunda en el ránking mundial de belleza tras L'Oréal, acumula una caída del 25,73%.
La empresa española, en la que Marc Puig continúa como presidente ejecutivo, remitió un escueto comunicado al organismo de supervisión bursátil, después de que Financial Times avanzara que las dos partes están "cerca" de cerrar un acuerdo de fusión.
Puig asegura que "no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha alcanzado acuerdo alguno" sobre la hipotética fusión. "Mientras no exista un acuerdo, no puede garantizarse que pueda haber una operación, ni sus términos", dijo la empresa de fragancias, moda y maquillaje.
Fuentes cercanas a Puig indican que la operación que se está negociando con Estée Lauder no es propiamente una venta de la centenaria empresa catalana. A pesar de la diferencia de valoración entre los grupos -Estée Lauder es el triple de grande-, la familia Puig aspiraría a coliderar la empresa resultante con la familia Lauder. Los Puig controlan el 74,40% de la empresa familiar que lleva su nombre, pero tienen el 92,96% de los derechos políticos.
La compañía con sede en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), cuyo nuevo CEO es José Manuel Albesa, batió el año pasado un nuevo récord de ventas, con 5.042 millones de euros, un 7,8% más, y aumentó un 11,8% el beneficio neto, hasta 594 millones.
La multinacional estadounidense fue fundada en 1946 por Estée Lauder, cuyo nombre real era Josephine Esther Mentzer, junto a su marido Joseph Lauder. La empresa se centró desde sus orígenes en la cosmética de alta gama y fue la segunda generación, encabezada por Leonard Lauder, quien lideró su expansión más allá de EEUU, impulsando adquisiciones estratégicas y profesionalizando la gestión. Bajo su liderazgo, la compañía salió a Bolsa en los años noventa.
En los últimos años, el grupo no ha sido ajeno a los desafíos que enfrenta el sector pese a su fuerte presencia internacional. Las acciones de Estée Lauder se han desplomado un 80% desde su máximo histórico de 2021, a medida que la compañía ha tenido que lidiar con una disminución de sus ingresos y la incertidumbre sobre quién sucedería a Fabrizio Freda, quien se retiró del grupo el año pasado tras 16 años como primer ejecutivo.
Su sucesor, Stéphane de La Faverie, ha lanzado un nuevo plan estratégico para reactivar el crecimiento de la empresa con el objetivo de relanzar las ventas. La familia Lauder sigue teniendo un peso determinante en el capital y en el control del grupo, manteniendo su carácter de empresa familiar pese a cotizar en Bolsa.
El grupo cuenta con una amplia cartera de marcas, muchas de ellas líderes en sus respectivos nichos. Entre las más relevantes figuran Estée Lauder, Clinique, M·A·C, La Mer, Bobbi Brown, Jo Malone London, Tom Ford Beauty o Aveda, entre otras, que abarcan desde el cuidado de la piel hasta maquillaje, fragancias y productos capilares.
Por segmentos, Estée Lauder es especialmente fuerte en el cuidado de la piel, considerado su negocio más rentable y estratégico, así como en fragancias de alta gama. También tiene una posición relevante en maquillaje, aunque este segmento ha mostrado mayor volatilidad en los últimos años.
Puig ha sido, por su parte, extremadamente activa en los últimos tiempos en el terreno de las adquisiciones con hasta 11 acuerdos diferentes para comprar marcas de fragancias y moda entre 2011 y 2024, incluyendo Charlotte Tilbury o Byredo, entre otras.