6 de octubre de 2026 10:08 hs

La muerte de una joven técnica de laboratorio en la región de Irkutsk (Siberia) ha encendido las alarmas en Rusia y puesto en cuarentena a varias instituciones sanitarias.

La víctima, Daria Shipilova, de 28 años, era empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente en un centro hospitalario de Shélejov. Falleció a causa de una neumonía grave presuntamente provocada por Yersinia pestis, la bacteria responsable de la peste en su variante pulmonar, la forma más letal de la enfermedad. A pesar de las restricciones médicas impuestas, las autoridades federales aún no han confirmado oficialmente este diagnóstico.

Un rápido deterioro clínico y acusaciones de accidente laboral

El estado de salud de Shipilova empeoró drásticamente el pasado 27 de septiembre, momento en el que fue ingresada de urgencia en el hospital del distrito de Shélejov. Ante la falta de antecedentes inmediatos sobre su exposición biológica, el equipo médico sospechó inicialmente de un cuadro grave de COVID-19 y procedió a trasladarla a un centro especializado.

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Ante el rápido agravamiento de su sintomatología, los facultativos realizaron pruebas rápidas para detectar infecciones de alta peligrosidad. A pesar de ser conectada a ventilación mecánica, la mujer falleció. La peste neumónica presenta una evolución fulminante y cuenta con una tasa de mortalidad casi total si no se administra un tratamiento antibiótico específico en las primeras fases de la infección.

Existen distintas hipótesis sobre la vía de contagio:

  • Accidente con material biológico: Versiones de compañeros de trabajo y medios independientes sostienen que el 25 de septiembre la laboratorista manipulaba material biológico vivo y rompió accidentalmente un tubo de ensayo con Yersinia pestis.

  • Contagio en el extranjero o expedición: Opciones alternativas apuntan a un viaje reciente a Tailandia o a su participación en una expedición de campo cerca de la frontera con Mongolia.

  • Vector animal: También se ha considerado la posibilidad de la picadura de un roedor.

Cuarentenas hospitalarias y cerca de 200 contactos bajo vigilancia

Para contener un eventual brote, cerca de 200 personas que mantuvieron contacto con la víctima han sido puestas bajo observación médica estricta. Según el medio independiente ruso Liudi Baikala, al menos cuatro instituciones médicas de la zona —incluido un hospital pediátrico— han entrado en cuarentena preventiva por un periodo de hasta tres semanas.

Las medidas de contención se han extendido a otras localidades de la región:

  • Restricciones de movilidad: Las autoridades de la ciudad de Baikalsk llegaron a solicitar formalmente a sus ciudadanos que evitaran desplazarse hacia Shélejov, aunque el comunicado fue retirado horas después.

  • Protección biológica y mascarillas: En la fábrica de aluminio local se impuso el uso obligatorio de mascarillas. Vecinos reportaron la presencia de personal equipado con trajes de protección biológica, mascarillas y guantes en las calles, además del reparto de material de protección en guarderías y centros infantiles.

Versiones contradictorias y falta de confirmación oficial

El servicio ruso de protección a los consumidores, Rospotrebnadzor, ha rechazado la hipótesis del contagio por peste dentro de la instalación científica. El organismo calificó el fallecimiento como una "neumonía de etiología no establecida" y aseguró que no se reportó ningún tipo de incidente o emergencia relacionada con patógenos en el instituto.

La disparidad en las declaraciones oficiales ha generado confusión e inquietud en la población:

  • Contradicciones institucionales: Alexéi Tsýdenov, jefe de la República de Buriatia, vinculó en un principio la muerte con la peste basándose en informaciones regionales, aunque posteriormente rectificó hacia un lenguaje más cauto.

  • Sanción del gobierno regional: El gobernador de Irkutsk, Ígor Kobzev, reconoció la convocatoria de una reunión de emergencia por sospechas de contagio con "una infección especialmente peligrosa", sin nombrar el patógeno. Kobzev enfatizó que los análisis de los contactos estrechos han dado negativo y que ninguno presenta síntomas.

  • Declaraciones tranquilizadoras: El epidemiólogo Guennadi Oníschenko intentó calmar las alarmas recordando que los principales vectores transmisores (roedores y pulgas) ya se encuentran en periodo de hibernación en Siberia.

Una fuente de los servicios de Sanidad regionales confirmó a Liudi Baikala que las autoridades evitan reconocer el evento de forma explícita y que el término "peste pulmonar" no aparece redactado en ningún documento oficial expedido hasta el momento.

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