El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha anunciado este jueves el corte total de "todo contacto" con la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas. La drástica medida diplomática llega tras acusar a la política estonia de haber comparado el trato que el Estado de Israel otorga a la población palestina en Gaza y Cisjordania con el régimen del apartheid que imperó en Sudáfrica hasta la década de 1990.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Saar ha sido contundente al fijar la posición de su departamento: "Como ministro de Exteriores del Estado de Israel, no tengo otra opción que cortar todo contacto con la señora Kallas hasta que se retracte del libelo de sangre dirigido al único Estado judío del mundo, que es además la única democracia de Oriente Medio".
El origen del conflicto diplomático en México
El jefe de la diplomacia israelí ha sustentado su decisión en una información publicada por el medio de comunicación Euractiv. Según este portal de noticias, Kaja Kallas realizó las polémicas comparaciones en el transcurso de una serie de reuniones celebradas a puerta cerrada durante una reciente visita oficial a México.
Los reportes indican que la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior y Política de Seguridad explicó ante los funcionarios presentes en dichos encuentros que se había sentido profundamente "conmovida" tras realizar una visita al museo del apartheid en Johannesburgo (Sudáfrica). De acuerdo con estas fuentes, este trasfondo motivó su equiparación de ambos escenarios históricos.
Saar acusa a Kallas de actuar de forma "obsesiva"
La reacción del Ejecutivo israelí no se ha limitado al anuncio del veto a la diplomática. En su comunicado oficial en redes sociales, Gideon Saar ha arremetido contra la trayectoria reciente de la alta representante de la UE: "La señora Kallas ha estado actuando durante una temporada de forma obsesiva y con una flagrante injusticia hacia el Estado de Israel", ha aseverado.
El canciller israelí ha justificado la aplicación de esta ruptura institucional alegando que Kallas no ha negado, aclarado ni dado ningún tipo de respuesta ante la difusión de sus supuestas declaraciones en territorio mexicano. Ante este silencio, Saar ha concluido que la única solución posible es el cese de los lazos: "Y eso es lo que estoy haciendo".
La respuesta de Kallas: apelación al diálogo y condena a los asentamientos
Frente al anuncio del veto institucional, Kaja Kallas ha optado por evitar la confrontación directa y ha reaccionado reivindicando la vía diplomática. "El diálogo es la base de la diplomacia, especialmente cuando surgen diferencias. La Unión Europea está siempre comprometida con una relación constructiva con Israel", ha manifestado la alta representante en un escueto mensaje en redes sociales.
Kallas ha recordado a su homólogo israelí que "la Unión Europea e Israel tienen mucho" que les une, mostrándose plenamente dispuesta a continuar con el compromiso de las relaciones bilaterales de manera "respetuosa y constructiva".
Kaja Kallas, Alto Representante de la Unión Europea.
No obstante, la jefa de la diplomacia europea ha aprovechado su intervención para ratificar la línea política de los Veintisiete respecto al conflicto palestino-israelí. Kallas ha defendido que "la solución de los dos Estados sigue siendo el único camino viable" para traer la paz a Oriente Próximo y ha reiterado firmemente la condena de la UE a los "asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania", argumentando que estas colonias "hacen cada vez más difícil alcanzar ese objetivo".
Antecedentes de la relación entre la UE e Israel
Este choque frontal marca un punto de inflexión en la relación con la jefa de la diplomacia europea, quien ya había mantenido un perfil propio respecto al conflicto en la región. Kallas visitó Israel y el territorio palestino de Cisjordania en marzo de 2025. Durante aquel viaje oficial, la política estonia mantuvo una posición firmemente crítica con la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, aunque al mismo tiempo reivindicó de forma explícita el derecho de Israel a la autodefensa.