Llega a Madrid la primera pizzería atendida por robots: 80 pizzas por hora y precios desde 10 euros
El sistema automatizado permite pedir, ver la elaboración en directo y recoger el pedido sin interacción humana en un modelo pensado para el ‘take away’.
Madrid acoge la primera pizzería completamente automatizada, donde todo el proceso -desde la preparación hasta la entrega- está a cargo de robots. El nuevo local, bajo la marca Pazzi, se encuentra en el número 14 de la calle Gaztambide, en el barrio de Chamberí.
En este establecimiento no hay personal en cocina ni mostrador. Los clientes realizan su pedido a través de máquinas, observan la elaboración en directo tras un cristal y recogen su pizza escaneando un código QR.
El servicio es exclusivamente para llevar y el local carece de mesas o sillas.
Cómo funciona: robots que preparan pizzas en cinco minutos
El sistema automatizado se encarga de todas las fases: manipulación de la masa, añadido de ingredientes, horneado, corte y entrega final.
Cada pizza se prepara en aproximadamente cinco minutos, lo que permite alcanzar una producción de hasta 80 unidades por hora.
Los robots, diseñados para replicar gestos humanos, utilizan sensores e inteligencia artificial para corregir errores en tiempo real y mejorar su rendimiento.
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Carta variada y precios accesibles
La oferta incluye 23 variedades de pizza, con un precio medio de unos 10 euros. Entre las opciones se encuentran clásicos como la margarita o la cuatro quesos, junto a otras como pepperoni o versiones más específicas adaptadas al mercado local.
“Queremos que en cada región haya alguna más especial. Por ejemplo, aquí estamos trabajando la de jamón”, explica Blanca Suárez, directora de Marketing de Pazzi.
El concepto se inspira en la tradición italiana, con masa fina elaborada a diario, salsa de tomate de la marca Cirio y recetas desarrolladas por el chef Thierry Graffagnino, tres veces campeón del mundo de pizza.
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Tecnología e innovación: más de 30 millones en I+D
El desarrollo tecnológico detrás de Pazzi ha requerido más de 13 años de innovación y una inversión superior a los 30 millones de euros.
Los robots han sido creados en colaboración con la empresa Pibra, especializada en tecnología industrial, mientras que el sistema integra inteligencia artificial para optimizar los procesos.
Uno de los elementos clave es el horno de piedra diseñado específicamente para este modelo, capaz de ajustar automáticamente la temperatura según el tipo de pizza. “Es el único que existe así”, destacan desde la compañía.
El objetivo de la compañía es operar 24 horas al día, los siete días de la semana, aunque este horario se ajustará en función de la demanda y del impacto en el entorno vecinal.
Desde Pazzi defienden que este modelo reduce costes operativos al eliminar la necesidad de plantillas amplias, habituales en este tipo de negocios.
“En general, reduces personal. Normalmente se necesitan más de 20 empleados. Aquí eso no lo tenemos”, señalan.
Aun así, un equipo humano supervisa el funcionamiento del sistema de forma remota y se encarga de tareas como la reposición de la masa.
De París a Madrid: el origen de Pazzi
El proyecto nació hace unos 12 años en París como un experimento del ingeniero mecánico Sébastien Roverso, quien desarrolló el primer robot con poco más de 20 años.
Tras abrir dos locales en la capital francesa y vender más de 100.000 pizzas, el negocio cerró tras la pandemia de covid-19.
Posteriormente, un inversor suizo adquirió la marca y la transformó en el modelo actual, donde la automatización se convierte en parte visible de la experiencia del cliente.
Madrid, punto de partida para la expansión internacional
La elección de Madrid responde a su perfil como ciudad receptiva a nuevos conceptos. “Es una ciudad que acoge muy bien las nuevas ideas y donde la gente está abierta a probar cosas diferentes”, afirma Suárez.
El establecimiento funciona como tienda piloto o flagship, con planes de expansión en España y otros mercados como Reino Unido o Emiratos Árabes Unidos, bajo un modelo de franquicia.
Entre la innovación y la experiencia gastronómica
Pese al alto nivel de automatización, desde la empresa insisten en mantener el componente emocional de la gastronomía. “La idea es hacerlo un poco humano. Porque la comida es emoción”.
El resultado es un concepto que combina tecnología, rapidez y tradición culinaria, en un formato que busca redefinir el futuro de la restauración rápida.