ver más

No hay Gobierno que hoy escape a la bomba de tiempo de las pensiones.

Pueden negarlo, demorarlo, ponerle parches o atacarlo de frente. Pero es igual para todos.

La generación de los baby boomers está a punto de jubilarse. Y como los jóvenes ganan cada vez menos, sus cotizaciones -o aportes al sistema- no alcanzan para cubrir los pagos. Porque además el número de jubilados aumenta porque viven cada vez más años. Matemática pura.

Hay que cortar el cable rojo, desactivar la bomba y pensar el sistema de nuevo.

En ese proceso está la Argentina, en el marco de las tantas reformas estructurales que viene abordando y que prometió al Fondo Monetario Internacional (FMI). Y por eso mira el sistema español.

España es uno de los modelos de los que está buscando nutrirse de ideas para la reingeniería que necesita su régimen jubilatorio cuasi desmantelado.

españoletes

El 10% de los españoles que se jubila hoy ya retrasa el retiro

No es que España tenga todo resuelto, claro.

El gasto en pensiones se duplicó en los últimos quince años y tiene actualmente un déficit estructural de 65.000 millones de euros anuales.

Pero lleva años de sucesivas reformas buscando precisamente reforzar la sostenibilidad del sistema.

Uno de los puntos claves que Argentina busca imitar es la extensión de la edad jubilatoria en una forma gradual, foco de una reforma en la que España viene trabajando desde 2011 cuando se estableció pasar de 65 a 67 años muy progresivamente.

De todos modos, los españoles ya contaban con la posibilidad de retrasar voluntariamente su edad de retiro (jubilación demorada).

Y de hecho, desde que esa alternativa está vigente (2019) y empezó a incentivarse más en 2022, quienes la eligen se duplicaron y hoy suponen el 10% de las nuevas jubilaciones.

España ya se está acercando al final de ese recorrido, dado que para 2027 habrá alcanzado la meta de 67 años como edad de retiro para ambos sexos.

Pero los planes de la administración de Javier Milei, que igual recién tomarán forma el año que viene, son mucho más drásticos y dependen en buena medida de su desempeño electoral en este 2025.

Un poco su marca personal, un poco el apremio que impone siempre la propia Argentina colapsada. La idea es llevar la edad a 70 años y hacerlo para 2030.

Podríamos decir que la inspiración es española pero es una salida “a la danesa”. Los tiempos, indiscutiblemente argentinos.

La "solución danesa" de Milei fija la edad más alta del mundo

Dinamarca ya fijó la edad de jubilación más alta del mundo.

Pero para no alterar a los daneses, lo viene haciendo con tiempo de sobra para que vayan haciéndose a la idea.

Desde 2006, el Gobierno ató el momento del retiro a la esperanza de vida y cada cinco años, la somete a revisión. Actualmente es de 67 años pero ya se estableció que en 2030 aumentará a 68 y en 2035, a 69.

En mayo de 2025, Dinamarca acaba de aprobar que, a partir de 2040, sus ciudadanos podrán acceder a una pensión pública recién a los 70 años.

En el otro extremo está Francia, donde en 2023 se promulgó una ley que aumentó la edad de jubilación de 62 a 64 años para el 2030. La medida enardeció a los franceses y le costó al Gobierno semanas de protestas y disturbios.

De hecho, el primer ministro que renunció para volver a asumir viene de suspenderla y sacarla de la agenda hasta después de las presidenciales del 2027.

La pionera en estas cuestiones, aunque arrinconada por las circunstancias, fue Grecia. Al país no le quedó mucha opción ni margen para gradualismos.

Como parte del salvataje para salir del pozo de la crisis del 2012, Grecia debió comprometerse ante el FMI y la Unión Europea (UE) a llevar la edad de retiro de los 61 a 67 años.

En Argentina más del 50% cobra una ayuda inferior al haber mínimo

En Argentina, hoy los hombres pueden jubilarse a los 65 años y las mujeres a los 60. Se necesitan 30 años de aportes.

La progresión que plantean es la siguiente: en 2027, la edad jubilatoria sería de 66 años para los hombres y 62 para las mujeres; en 2028, 67 y 64 respectivamente; y en 2029, 68 para hombres y 66 para mujeres. Y convergerían en 70 años en 2030.

La realidad detrás de un proyecto tan extremo es de una total precariedad.

Por el nivel de informalidad de la economía o “trabajo en negro”, más del 85% de los trabajadores no reúne los aportes (cotizaciones) requeridos para jubilarse ya sea porque los empleadores no los hicieron o porque trabajaron por cuenta propia.

Por eso, desde el 2022 se implementaron “moratorias” para regularizar estas situaciones.

Desde entonces, el 55% de los jubilados y pensionados de la Argentina que pudo acceder a una prestación fue gracias a uno de estos esquemas de “rescate previsional” para completar los años faltantes.

La suspensión de las moratorias, esquemas que permitían regularizar la situación de la enorme cantidad de argentinos que tenían los años de aportes suficientes, hizo que muchos hoy cobren una prestación inferior a la jubilación mínima con la que apenas es posible subsistir. La suspensión de las moratorias, esquemas que permitían regularizar la situación de la enorme cantidad de argentinos que tenían los años de aportes suficientes, hizo que muchos hoy cobren una prestación inferior a la jubilación mínima con la que apenas es posible subsistir.

Pero este marzo venció la última moratoria y el Gobierno ya no la renovó.

La Prestación Universal al Adulto Mayor (PUAM), equivalente al 80% del haber mínimo en el país, se convirtió en el único ingreso para los mayores con 65 años que no tienen 30 años de aporte y no trabajan.

Imposible vivir en la Argentina con ese dinero. Sobrevivir, quizás.

Entre los jubilados que cobran “la mínima” (el haber más bajo) y los que perciben la PUAM (20% inferior a la anterior) suman casi el 70% del total.

En Argentina, los haberes jubilatorios ya acumulan 8 años y medio de deterioro. Desde 2017 hasta julio de este año, ya perdieron el 40% del poder de compra.

España habilita la posibilidad de una jubilación sin aportes completos

España todavía se encuentra en un período de transición hasta 2027. En 2025 la edad de jubilación es de 66 años y 8 meses, y el año que viene será de 66 años y 10 meses.

Pero para quienes tuvieron una vida laboral extensa y este año, por ejemplo, si ya alcanzan más de 38 años y 3 meses trabajados, pueden retirarse a los 65 años con el 100% de la jubilación.

En esta última reforma se introdujeron cambios en la llamada “jubilación demorada” para incrementar los incentivos para trabajar unos años más.

Según los nuevos incentivos, los españoles pueden sumar 2% al monto de su pensión por cada seis meses que retrasen su retiro (y ya no doce como antes), una vez transcurridos dos años de la edad legal de jubilación. Según los nuevos incentivos, los españoles pueden sumar 2% al monto de su pensión por cada seis meses que retrasen su retiro (y ya no doce como antes), una vez transcurridos dos años de la edad legal de jubilación.

Así, ahora existe un incremento en la pensión del 2% por cada seis meses de demora y no por cada doce como regía hasta ahora. Este plazo corre a partir del segundo año de haber cumplido la edad legal de jubilación.

Hoy también se permite acceder a la pensión a quienes no tengan una cotización completa porque debieron retirarse del mercado laboral y luego se reincorporaron.

Si la demora es de un año, el porcentaje correspondiente de la pensión será del 45%. Si es de cinco o más años, podrá percibirse hasta el 100% de la prestación.

El porcentaje de la pensión se irá incrementando un 5% por cada año de actividad profesional ininterrumpida, hasta llegar al límite del 100% de la pensión.

Por ejemplo, si después de dos años una persona decide volver a trabajar, tendrá derecho a una pensión del 55% que se irá incrementando cada año trabajado hasta poder alcanzar el 100% el quinto año.

Cómo se actualizan las jubilaciones españolas

"Los 70 de hoy son los nuevos 50"

Más allá de todos los esfuerzos, los economistas aún advierten que el sistema de pensiones español no es sostenible.

En especial, cuando se concrete la segunda fase de actual reforma, en 2050, el gasto se disparará al 18% el gasto del PIB.

Pero los ingresos sólo alcanzarán 10,35% del PIB, lo que redundará en un déficit del sistema contributivo superior al 8% del PIB.

Todo esto se ve agravado por el hecho de que la actual esperanza de vida tras la jubilación es de 21,2 años a los 65 años y la evolución esperable en el futuro de esta variable es de 4,9 años adicionales en 2050.

El FMI es uno de los organismos que está impulsando a los países a estirar la edad hasta los 70. Aunque usa un argumento algo inesperado: la neurología. “Los 70 de hoy son los nuevos 50”, insiste.

"Una persona de 70 años en 2022 tenía la misma capacidad cognitiva que una de 53 años en 2000", concluye en un reporte elaborado a partir de estadísticas relevadas en 41 países.

No parece suficiente para convencer a un trabajador.

Temas:

Pensiones España Argentina Javier Milei retiro Jubilación

seguí leyendo