Montse Tomé, actual entrenadora de la selección española femenina, brindó una entrevista con el diario Marca donde habló sobre diferentes tópicos, en especial sobre su relación con Jorge Vilda, el ex dt de La Roja y quién consiguió el Mundial. A su vez, también se refirió sobre el beso de Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a Jenni Hermoso.
Con respecto al beso sin consentimiento de Rubiales a Jenni en la ceremonia de premiación del Mundial Femenino, Montse manifestó que "yo me enteré en el vestuario porque las jugadoras, la gente, empezaron a comentar lo que había pasado. Fue cuando empecé a darme cuenta de lo ocurrido".
A su vez, habló en base a la Asamble Extraordinaria a la que acudió en donde, en principio, Rubiales iba a comunicar su dimisión pero al final no fue así: "Yo estaba de vacaciones en Barcelona y me llamaron para venir a la Asamblea. Yo nunca había estado en una. Pregunté varias veces si era necesario ir porque, además, suponía cortar un tiempo importante para mí por lo que supuso el Mundial para mí a todos los niveles y necesitaba descansar. Cuando vimos lo que ocurría me sentí sorprendida por todo y fue después cuando tomé una decisión (poner su cargo a disposición de la RFEF) que realmente sentía sin mirar si me quedaba sin trabajo. Hice lo que tenía que hacer como persona sin pensar en lo profesional", señaló.
Por otro lado, Tomé tocó el tema de su relación con Jorge Vilda, el ex entrenador de la selección, y manifestó que "las relaciones cambian. Es verdad que yo llegué a la Federación porque Jorge me llamó y apostó por mí, pero a lo largo de estos cinco años hemos ido pensando cada vez más diferente. Cuando me nombraron seleccionadora dije que no era Jorge Vilda porque es lo que siento. Soy una persona diferente, que transmite de forma diferente, que veo el fútbol de otra forma, que lidera a su staff a su manera y que quería tener una proyección como entrenadora partiendo de cero".
En otra línea, su relación con las jugadoras también fue tema de conversación: "A muchas las conozco desde hace mucho tiempo porque incluso he sido su compañera de equipo. Me gusta ser cercana, pero sobre todo profesional. Para que ellas entendieran que mi rol había cambiado puse distancia y es algo que hemos ido adaptando con el tiempo. El verdadero cambio es a nivel de responsabilidad, que ahora es exclusivamente mía, y que ellas saben que quien toma las decisiones soy yo", sentenció.
"Siento su respeto. Yo no necesito ser amiga de las jugadoras, lo que necesito es que las jugadoras entiendan lo que queremos de ellas, que sientan que las podemos mejorar, que estamos dedicando 24 horas al día por un bien común y que eso forma parte de estar en un clima profesional que tiene que ser sano y positivo", suscribió.