26 de marzo de 2026 15:23 hs

Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años de Barcelona, recibirá la eutanasia este jueves 26 de marzo tras un proceso judicial de casi dos años que culminó con el aval de la justicia española y el rechazo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) a frenar el procedimiento. En su última entrevista, concedida al programa Y ahora Sonsoles (Antena 3) y grabada cuatro días antes, explicó los motivos de su decisión, su historia personal y cómo ha planificado el final de su vida.

“El 26 ya me hacen la eutanasia”, afirmó con serenidad. “Lo tenía muy claro desde el principio”.

Una decisión firme marcada por el sufrimiento físico y psicológico

Noelia sostiene que su decisión responde a un dolor prolongado que considera insoportable. Desde octubre de 2022 padece una paraplejia irreversible parcial tras precipitarse desde un quinto piso, lo que le dejó secuelas severas.

Más noticias

“Dormir se me hace muy difícil, sufro dolor de espalda, de piernas, dolor físico diario, no tengo ganas de nada, ni de salir, ni de comer, solo quiero descansar”, explicó.

A este cuadro se suma su historial de salud mental, con diagnósticos de trastorno límite de la personalidad (TLP), depresión y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Pese a ello, la Justicia determinó que conserva la capacidad para decidir.

“Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto”, sostuvo. “Por fin puedo descansar”.

También cuestionó el peso del entorno familiar en su decisión: “Me parece que la felicidad de un padre, de una madre o de una hermana, no tiene que estar por encima de la felicidad, la tristeza o la vida de una hija”.

Embed

Una vida atravesada por el trauma: infancia, abusos y deterioro

Durante la entrevista, Noelia repasó una vida marcada por episodios de extrema dureza. Recordó una “infancia feliz”, con fotos junto a su hermana y su abuela, pero situó el punto de quiebre a los 13 años.

“Se la embargaron y nos tuvimos que ir a casa de mi padre”, relató sobre la pérdida de la vivienda familiar. “Luego han sido todo baches, oscuridad, vacío”.

“Desde los 13 años he estado en tratamiento psiquiátrico”, añadió. “Siempre me he sentido sola, nunca me he sentido comprendida”.

La joven también denunció haber sufrido agresiones sexuales, incluida una violación múltiple: “Tres chicos abusaron sexualmente de mí, pero no lo pude denunciar”.

Tras ese episodio, intentó quitarse la vida: “Mi padre me vio caer y no pudo hacer nada”. Sobrevivió, pero quedó parapléjica con secuelas como “dolor neuropático, incontinencia fecal” y dependencia funcional.

“Antes de la eutanasia yo ya veía el mundo muy oscuro, no tenía ni metas ni objetivo ni nada. Y sigo igual. Ya no puedo más con esta familia, con los dolores, con todo lo que me atormenta”, afirmó.

Embed

El conflicto familiar: oposición del padre y acompañamiento de la madre

El caso ha estado marcado por una profunda división familiar. Su padre, Javier Castillo, impulsó múltiples recursos judiciales para impedir la eutanasia, apoyado por la Fundación Española de Abogados Cristianos.

Noelia expresó su dolor por esta postura: “Mi padre me dijo que no va a venir a la eutanasia, que para él ya estoy muerta”. Y añadió: “No me llama nunca, no me escribe nunca… ¿Para qué me quiere viva?”.

También cuestionó sus argumentos: “Esto no es un juego, a mí también me duele”.

Por el contrario, su madre, Yolanda Ramos, ha optado por acompañarla pese a su desacuerdo. “Han sido tres años de altibajos, horribles… pero si ella no quiere vivir, yo ya no puedo más”, declaró.

“Yo quisiera tener una varita mágica y detener todo esto, pero la voy a acompañar hasta donde ella me permita, hasta el final”, aseguró.

En un mensaje directo durante el programa, le dijo: “Noelia, sé que me estás viendo, y si sale de ti, si tú quieres, yo estoy aquí contigo. Igual que voy a estar para lo malo, también voy a estar para lo muy bueno”.

Y reafirmó su compromiso: “Hasta donde ella me permita, yo voy a estar… también tengo un bolso preparado para acompañarla en su última noche”.

Yolanda Ramos, la madre de Noelia: “La voy a acompañar hasta donde ella me permita, hasta el final”

La madre de Noelia, Yolanda Ramos, protagonizó algunos de los momentos más conmovedores del reportaje, en una posición marcada por el dolor, el desacuerdo con la decisión de su hija y, al mismo tiempo, la voluntad de no dejarla sola en el tramo final. “Han sido tres años de altibajos, horribles, donde he estado rezando muchísimo; pero si ella no quiere vivir, yo ya no puedo más”, dijo sentada junto a Noelia.

Aunque dejó clara su oposición a la eutanasia, también expresó que su papel sería el de acompañarla hasta el final. “Yo quisiera tener una varita mágica y detener todo esto, pero la voy a acompañar hasta donde ella me permita, hasta el final”, afirmó. En otro momento del programa insistió en ese compromiso: “No estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado”.

Ya en una intervención posterior, Yolanda lanzó un mensaje directo a su hija ante la repercusión pública del caso: “Noelia, sé que me estás viendo, y si sale de ti, si tú quieres, yo estoy aquí contigo. Igual que voy a estar para lo malo, también voy a estar para lo muy bueno”. Y cerró con una de las frases más duras de toda la entrevista: “Hasta donde ella me permita, yo voy a estar. Así como preparé un bolso para el día que iba a dar a luz a mi hija, también tengo un bolso preparado para acompañarla en su última noche”.

Le2XY0LHk_720x0__1

El proceso judicial y el aval legal a la eutanasia en España

Noelia solicitó formalmente la eutanasia el 10 de abril de 2024 ante la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña. Desde entonces, el caso recorrió distintas instancias judiciales.

Los tribunales españoles validaron que cumplía los requisitos de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE), vigente desde 2021, que permite la prestación de ayuda para morir en casos de “padecimiento grave, crónico e imposibilitante” o sufrimiento “físico o psíquico constante e insoportable”.

El Tribunal Constitucional rechazó los recursos presentados por su familia, y el TEDH también desestimó la medida cautelar solicitada para frenar el proceso.

Desde la Fundación Abogados Cristianos sostuvieron: “Estamos aplicando una ley de eutanasia como si fuese una ley de suicidio asistido”. Sin embargo, la Justicia concluyó que el caso se ajusta al marco legal.

Debate social y posicionamientos: entre el derecho a decidir y la salud mental

El caso ha reavivado el debate social sobre la eutanasia y la salud mental en España. Durante el programa, la psicóloga Mercedes Bermejo advirtió: “Como sociedad, estamos fallando… hay un tema de abuso, de trauma, una infancia muy compleja”.

Además, ofreció ayuda directa: “Todos los tratamientos están disponibles para ella… se puede llegar a superar”.

Por su parte, la experta María Manjavacas subrayó que el “dolor psíquico insoportable” está contemplado en la ley, siempre que sea evaluado por profesionales.

La despedida: una decisión íntima y planificada

La entrevista se grabó en la casa de su abuela, un lugar cargado de significado. Allí, Noelia dejó claro que no busca representar a nadie: “No quiero ser ejemplo de nadie… es mi vida”.

De cara al momento final, ha decidido cómo será su despedida. El procedimiento se realizará en su residencia sociosanitaria, su “zona de confort”.

“Quiero morirme mona… me pondré el vestido más bonito y me maquillaré”, dijo.

También ha optado por un final en soledad: “No quiero a nadie dentro, no quiero que me vean cerrando los ojos”.

A pocas horas del procedimiento, insiste en su convicción: “En mi familia nadie está a favor… sé que soy un pilar, pero yo pienso qué pasa con todo el dolor que yo ya he sufrido”.

Y concluye: “Solamente quiero irme ya, en paz, y dejar de sufrir”.

Un caso que marca el debate sobre la eutanasia en España

El caso de Noelia se ha convertido en uno de los más mediáticos desde la aprobación de la ley de eutanasia. Su historia, atravesada por el sufrimiento, el conflicto familiar y la intervención judicial, reabre interrogantes éticos, médicos y legales.

“Ahora por fin lo he conseguido… a ver si ya por fin puedo descansar”, dijo en sus últimas declaraciones públicas.

Su decisión, profundamente personal, deja una huella en el debate social sobre el derecho a morir y los límites del sufrimiento en la España contemporánea.

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de Estados Unidos