El tenista Rafa Nadal es nuevo doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca, y tras recibir el galardón defendió el valor del deporte como "puente" de "convivencia, cordialidad y respeto mutuo" en un mundo marcado por una "constante división y polarización", que pidió combatir con la educación.
Ante el claustro de doctores de la institución académica, reunidos en el Paraninfo del edificio histórico para la ceremonia de investidura, Nadal recibió este viernes un reconocimiento que considera como fruto de la educación recibida de su familia, presente en el acto, y de la experiencia vivida en las canchas y sus viajes por todo el mundo.
La institución justificó esta distinción por considerarlo un ejemplo de valores como la disciplina, el trabajo en equipo, la humildad, la sencillez, la perseverancia y el espíritu de superación, entre otros.
"Siempre ha sido un punto de unión", dijo sobre el rol del deporte como antídoto frente a la polarización en diálogo con periodistas tras el acto. "Puede servir de inspiración a muchas otras cosas que en este mundo, a día de hoy, creo que están mal", argumentó. "Siempre ha sido un punto de unión", dijo sobre el rol del deporte como antídoto frente a la polarización en diálogo con periodistas tras el acto. "Puede servir de inspiración a muchas otras cosas que en este mundo, a día de hoy, creo que están mal", argumentó.
Al inicio de su emocionado discurso de agradecimiento, en el que citó al expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela para referirse al poder transformador del deporte, dijo: "no puedo estar más feliz".
"El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperación", señaló el primer deportista en conseguir el honoris causa por la Universidad de Salamanca.
"Nada se consigue sin esfuerzo diario, sin compromiso y sin cuidar los pequeños detalles, de poco sirve soñar en grande si no se trabaja con intensidad y con objetivos claros en el día a día. Es la rutina y el esfuerzo constante y silencioso donde realmente empiezan a forjarse los grandes éxitos", añadió sobre su trayectoria.
Lesiones y resiliencia: "lo importante es volver con ilusión y energía"
El premio Príncipe de Asturias destacó que, más allá de los muchos títulos y de los galardones obtenidos, las lesiones y la incertidumbre que atravesó al tener que enfrentarlas durante su carrera, le enseñaron una de las "lecciones más valiosas" para entender que "lo importante no solo es volver, sino volver con ilusión, con la energía y con ganas de seguir luchando, aunque las circunstancias no sean las idóneas".
Nada explicó que le hubiera resultado "imposible" afrontar una carrera tan exigente "sin pasión y sin amor", útiles también para reformular con el paso de los años el concepto de ambición: "Fue un aprendizaje muy valioso entender e interiorizar que la verdadera ambición no consiste solo en querer alcanzar un objetivo, sino en intentar superarse cada día sin perder nunca de vista lo que realmente importa, los valores que en familia me enseñaron".
El ejemplo de sus padres en su adolescencia
En este sentido, Nadal compartió con el auditorio una anécdota que vivió con 15 años y que ahora observa como una lección de sus padres que agradeció y que se propone reproducir con su hijo, presente en una ceremonia que tendrá que ver en vídeo, porque se durmió en brazos de su madre.
El tenista balear recordó que cuando era un adolescente y estaba "muy ilusionado" con poder jugar por primera vez el torneo junior de Roland Garros, sus padres se lo impidieron porque las fechas coincidían con los exámenes.
"Con 15 años por aquel entonces fue muy difícil de entender, tenía delante la posibilidad de jugar un 'grand slam'. A pesar de mi decepción, mis padres se mantuvieron firmes y finalmente no jugué.
Con el tiempo comprendí que aquella decisión fue una gran lección y hoy les doy las gracias porque me ayudaron a terminar mi educación obligatoria y me enseñaron que ninguno de estos objetivos deportivos puede estar por encima de los valores", describió. Con el tiempo comprendí que aquella decisión fue una gran lección y hoy les doy las gracias porque me ayudaron a terminar mi educación obligatoria y me enseñaron que ninguno de estos objetivos deportivos puede estar por encima de los valores", describió.
Nadal citó al más ilustre rector de la Universidad de Salamanca, el escritor y filósofo Miguel de Unamuno, para defender la necesidad de mirar más hacia el futuro que hacia el pasado, con el propósito de "construir un futuro mejor con ilusión".