23 de mayo 2024
26 de agosto 2023 - 10:24hs

Todos nos acordamos del primer beso, el primer viaje, ese cumpleaños inolvidable, esos momentos únicos, por un sola razón, porque generaron una experiencia. Puede que no todas sean positivas, pero de eso se trata la vida, de vivir experiencias positivas y negativas.

Las marcas que consumimos buscan generar una experiencia positiva en nosotros. Con la llegada del mundo digital y la inmediatez de los contenidos, más los cambios constantes en las comunicaciones, las marcas buscan acercarse de una manera certera a los consumidores. Y lo hacen de todas las maneras posibles.

Más allá de lo primordial, que es la satisfacción del consumidor, ahora se busca la conexión a través de las experiencias, porque estas son generadoras de emociones. Estas a su vez son las encargadas a la hora de tomar decisiones.

El marketing de las experiencias, o marketing de las emociones, es aquel creado para provocar y evocar sentimientos. Es decir, el producto o servicio que se vende, va más allá de lo que realmente es y vale más por lo que representa. Bajanding a la realidad, no es un auto, es la libertad. No son flores, es amor. No es un viaje, es un sueño. Y es así, los productos son sentimientos…

En el marketing de experiencias, se mezcla todo lo que puede evocar un sentimiento y provocarnos placer. Sonidos, aromas, imágenes, cualquier cosa que nos provoque una sensación positiva.

Ya sabemos que el consumo esta basado en sentimientos internos y compramos más de los que necesitamos. Pero el marketing es así. Nos crea necesidades.

El marketing tradicional, nos incitaba a la compra, al uso y la recompra. Basados en calidad (servicio y limpieza), características diferenciales y beneficios. De acá nace la necesidad de extender el concepto de marketing tradicional a marketing de experiencias. El cual se centra en el cliente y las experiencias que este obtiene, durante la comercialización y uso del producto y/o servicio.

La clave está, en que el cliente elija un producto de la categoría, por lo que le ofrece antes de la compra, durante su uso y lo que genere después de su uso.

Lo importante es encontrar nuevas opciones para acercarte a tu público y generar experiencias diferentes. Ante un mercado saturado de marcas, productos y servicios, el marketing experiencial viene a jugar un papel concientizador a los responsables de las marcas.

Las marcas utilizan el marketing de experiencias a través los sentidos. Generan experiencias que despierten sensaciones en los usuarios. Se los hace sentir sabores, aromas, jugando con el tacto y haciéndolos mirar cosas nuevas.

Utilizan el poder de los datos para segmentar y encontrar insights poderosos que permiten acercarse a través de los gustos reales de su publico.

Hablan más los hechos que las palabras, por eso deja que el producto demuestre su potencial en acción, este es el verdadero poder de la experiencia en uso.

Aunque todo se trate de vender, se intenta generar espacios de conciencia. Es decir se les da a los seguidores espacios de diversión, de deporte, de distracción, brindando experiencias inolvidables.

Eso si, como en la vida, las marcas tienen claro una sola cosa, que la experiencia no es transmisible.

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