Gobierno de Rodrigo Paz desarticula protestas contra su política económica y reabre la puerta a la DEA en Bolivia
Después de casi una semana de bloqueo de carreteras, el gobierno boliviano alcanzó un acuerdo con los sindicatos para levantar las protestas. Paz se comprometió a derogar una serie de medidas económicas, pero mantiene la eliminación del subsidio a los combustibles. A la par, un equipo de la DEA llegó al país para colaborar en la lucha contra el narcotráfico.
La decisión de Rodrigo Paz de poner fin al subsidio a los combustibles que rigió durante más de 20 años en Bolivia desató en los últimos días una serie de protestas, con bloqueos de carreteras en varios puntos del país. El nuevo gobierno logró destrabar el conflicto después de alcanzar un acuerdo con los sindicatos para derogar el decreto dictado el mes pasado, que establecía una serie de medidas ante la "emergencia económica", aunque mantuvo la eliminación del subsidio.
"Bolivia necesita orden, control y estabilidad, pero sobre todo crecer", dijo el presidente el domingo en un discurso televisado, en el que ratificó el acuerdo. Ahora "comenzará la etapa que dará lugar a un nuevo decreto para consolidar las conquistas económicas y sociales", aseguró el mandatario, que asumió el cargo el 8 de noviembre y puso fin 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS).
Rodrigo Paz - 11-1-26- EFE
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Paz ratificó que el retiro de la subvención permitió un ahorro diario de 10 millones de dólares "que significan obras y empleos", pero que por cada día de bloqueos de carreteras se perdieron "20 millones de dólares en obras, empleos y producción". "La subvención se eliminó y eso es una conquista económica y eso no va a cambiar", insistió, según recogió la agencia EFE.
Obreros, mineros, campesinos y maestros de escuela aseguraban que la norma que estaba vigente beneficiaba a grandes capitales, mientras que ellos solo se verán impactados por la inflación.
Los cortes de carreteras que mantuvieron paralizada por cinco días a Bolivia comenzaron a levantarse paulatinamente el lunes, excepto en la región central de Cochabamba. El acuerdo firmado surgió del diálogo celebrado el domingo entre los máximos dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor entidad sindical del país, y de las federaciones campesinas con seis ministros, incluidos el de la Presidencia, José Luis Lupo; de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, y de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo.
La herencia que recibió el gobierno de Paz
El nuevo gobierno boliviano heredó la peor crisis económica en 40 años, con una inflación que cerró el año en poco más del 20% y un déficit fiscal del 12,5% del producto interno bruto (PIB). El combustible se convirtió además en uno de los productos básicos más escasos, lo que afecta la producción agropecuaria, dispara el costo de vida y atiza el malestar social en las calles, donde es común ver largas filas para acceder a las estaciones de servicio.
Durante la campaña, e incluso después de asumir el gobierno, Paz había prometido ajustes graduales a los precios de los combustibles para evitar un impacto fuerte en la economía de la población. Los nuevos precios, que implican un aumento del 86% para la gasolina y de más del 160% para el diésel, estarán vigentes seis meses y habrá libre importación de carburantes.
Bolivia - Balotaje - filas para cargar combustible - AFP
Filas para cargar combustible en Bolivia
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Paz también informó en diciembre que se retiraría el diésel de la lista de sustancias controladas por el gobierno, para facilitar la importación desde el sector privado.
En Bolivia, el litro de diésel y gasolina se vendía a un precio subvencionado de alrededor de 0,53 dólares. Ese monto se mantuvo estable por más de 20 años y anualmente representa un costo para el Estado de más de 2.000 millones de dólares. De acuerdo con información estatal, el país importa cerca del 90% del diéselque requiere el mercado interno y un 60% de gasolina.
Qué establece el nuevo decreto
El gobierno tenía previsto publicar un nuevo decreto tras informar que el acuerdo con los sindicatos contempla la eliminación del subsidio a los combustibles y mantiene un aumento salarial y bonos sociales. Otras disposiciones, como el recorte de gastos y la apertura a inversiones extranjeras, quedarán sujetas a evaluación y ajustes y serán llevadas a la Asamblea Legislativa, donde Paz no tiene mayoría y deberá negociar con las otras fuerzas políticas.
"Como resultado directo de la movilización (...), se arribó a un acuerdo bilateral cuyo resultado fue la abrogación" del decreto, de la que aún está "pendiente su formalización", informó la COB a través de un comunicado. El sindicato ordenó a sus partidarios levantar las medidas de presión.
Bolivia - protestas - COB - EFE
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"Nosotros vemos con optimismo y vamos a tratar que este acuerdo favorezca más a la gente", manifestó el principal dirigente de la COB, Mario Argollo, a radio Erbol, según recogió la agencia AP.
Algunos huelguistas declararon a medios locales su rechazo al acuerdo, mientras que otros indicaron que mantendrían los cortes de vías hasta que la eliminación del decreto se haga efectiva.
En el marco de esa recomposición de relaciones, la agencia antidrogas estadounidense, DEA, envió un equipo a Bolivia para evaluar cómo ayudar al país en la lucha contra el narcotráfico. Funcionarios de varias oficinas de Estados Unidos y la DEA hicieron un sobrevuelo el jueves pasado en el Chapare, principal región productora de cocaína en Bolivia, junto al viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, y principal responsable político de la lucha antidrogas.
"Bolivia empieza a ser parte de una lucha antidrogas en un esquema internacional y yo celebro realmente eso, celebro que venga la DEA, bienvenida la DEA porque nos ayuda a trabajar en una lucha que ya de por sí estaba muy debilitada en el pasado, en las gestiones anteriores", señaló Justiniano en una entrevista con Unitel.
La DEA fue expulsada de Bolivia en 2008 por Morales, que la acusó de apoyar un supuesto complot político de la derecha local contra su mandato.