La directora financiera de Chevron, Eimear Bonner, avisó que los precios de la gasolina bajarán a medida que continúe normalizándose la situación en Medio Oriente, aunque advirtió que los consumidores deberán esperar un tiempo antes de notar un alivio en los surtidores. Es la primera empresa petrolera que le responde directamente al presidente luego de su pedido.
Sus declaraciones surgieron en respuesta a la acusación de Donald Trump de que las grandes compañías petroleras no estaban trasladando a los consumidores la reducción de los costos del crudo generada a partir del acuerdo con Irán. "Las grandes petroleras no están bajando los precios en los surtidores en proporción a los precios mucho más bajos que pagan por el petróleo", escribió el mandatario en Truth Social, añadiendo que se les estaba cobrando un precio excesivo a los clientes.
Chevron no promete nada
En declaraciones al programa Squawk Box Europe de la CNBC, Bonner afirmó que los consumidores no debían esperar un alivio inmediato. "Sin embargo, llevará tiempo. Existe un desfase entre los precios del petróleo —y sus reducciones— y el momento en que eso se refleja en el surtidor, pero esperamos que los precios bajen a medida que la situación siga normalizándose", señaló.
Bonner defendió los esfuerzos del sector y destacó que Chevron estaba aumentando su producción entre un 7% y un 10% este año. "Creo que las grandes compañías estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance", afirmó.
El miércoles, durante una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, Trump mencionó específicamente a Chevron, Exxon Mobil, Shell y BP, argumentando que los precios en el surtidor debían bajar a 2,25 dólares por galón. Asimismo, indicó que había ordenado al Departamento de Justicia investigar el asunto.
Galón de gasolina en discusión
"El precio del combustible no solo es una cuestión de seguridad nacional, sino que afecta al bolsillo de todos los estadounidenses. Siempre nos comprometeremos a garantizar precios asequibles en esta nación", declaró un portavoz del Departamento de Justicia.
Por su parte, el American Petroleum Institute —la principal organización de presión del sector— cuestionó el planteamiento del presidente. Su portavoz, Bethany Williams, argumentó que los precios del combustible y los costes del crudo no evolucionan de forma directamente proporcional, especialmente cuando una importante perturbación a escala mundial sigue tensionando las cadenas de suministro, la capacidad de refinado y los niveles de inventario.
Los precios del crudo, utilizado para producir gasolina, se dispararon, al igual que los de muchos otros productos, a partir de que el conflicto con Irán provocó el cierre del estrecho de Ormuz, una vía comercial clave por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
El acuerdo con Irán
El acuerdo de paz provisional alcanzado la semana pasada entre Washington y Teherán provocó un descenso en los precios del crudo, a pesar de que ambos gobiernos mantienen discrepancias sobre ciertas disposiciones del pacto. El jueves, el crudo Brent —referencia internacional— cotizaba a la baja con una caída del 1,3%, situándose en 72,75 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate descendía un 1,1%, hasta los 69,60 dólares.
Datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), citados por NBC News, situaban el promedio nacional en 3,92 dólares por galón: esto representa una disminución de aproximadamente el 13% respecto a los 4,52 dólares registrados un mes antes, aunque la cifra sigue estando muy por encima de los 3,22 dólares que pagaban los conductores en la misma fecha del año pasado. La semana pasada marcó la primera vez desde marzo que el promedio cayó por debajo de los 4 dólares.