Marco Rubio capitaliza la caída de Maduro y triplica sus chances para la presidencia de EEUU en 2028
Tras la captura de Maduro, las posibilidades de Rubio para 2028 se dispararon en los mercados de predicción. Según Polymarket, sus chances de ganar la interna republicana subieron a 15,7% y su proyección presidencial se triplicó, de 3% a 9,6% en las preferencias. Aunque JD Vance mantiene el liderazgo, Rubio se consolida como su mayor adversario.
El nombre de Marco Rubio cobró un protagonismo central después de la intervención estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. En las últimas dos semanas, el secretario de Estado, reconocido halcón republicano y considerado uno de los principales arquitectos de la política de Washington hacia Latinoamérica, vio cómo sus posibilidades para quedarse con el liderazgo republicano de cara a las elecciones de 2028 se dispararon, acortando distancias con el vicepresidente JD Vance, quien hasta ahora dominaba la escena sin contrapeso.
De acuerdo con Polymarket, el mayor mercado de predicciones donde se apuesta el resultado de los eventos futuros, Rubio experimentó un ascenso meteórico. El pasado sábado, sus posibilidades de imponerse en una interna republicana alcanzaron el 15,7%, después de haber sostenido un promedio del 8% en los últimos meses.
El repunte de Rubio es igualmente notable en su carrera hacia la Casa Blanca para 2028, incluso al medirse frente a los potenciales aspirantes demócratas. Tras convertirse en el rostro visible de la operación en Venezuela, el secretario de Estado triplicó su proyección presidencial, escalando de un 3% a un 9,6% en las preferencias.
Sin embargo, JD Vance continúa dominando el tablero en la plataforma de predicciones: con un 52% de probabilidades de ganar la interna republicana y un 27% de chances de alcanzar la presidencia, el vicepresidente se mantiene como el nombre más importante en el panorama político actual.
Marco Rubio y JD Vance. AFP
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El jefe de la diplomacia estadounidense, que como hijo de migrantes cubanos se convirtió en el primer latino en ocupar el cargo, cobró protagonismo en los últimos días, e incluso fue el encargado de presentar al Congreso el plan de tres fases que la administración Trump quiere implementar en Venezuela. Si bien aún cuenta con cifras relativamente bajas, lo cierto es que Rubio desempeña un papel crucial en la agenda del presidente, que podría seguir creciendo de cara a los acontecimientos en la región en el corto plazo.
¿Posibles candidatos para el 2028?
Polymarket también publicó sus más recientes estimaciones sobre otros políticos que aspirarían al máximo cargo en la Casa Blanca. Mientras Vance encabeza la tabla general, el segundo puesto lo ocupa el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, quien ostenta un 19% de probabilidades de alcanzar la presidencia, situándose por encima del 10% que actualmente marca Rubio.
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Newsom ganó relevancia estratégica en el último año, consolidándose como la principal carta demócrata para 2028. Con un perfil que busca el equilibrio centrista y tras protagonizar tensos enfrentamientos con la administración Trump, especialmente en materia migratoria, el californiano es hoy el favorito en los mercados de predicción dentro de su partido.
En el espectro demócrata también destacan la congresista neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortez, con un 7%, y el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, con un 3%.
Incluso el propio Trump figura en las apuestas con un inusual 3% de probabilidades de permanecer en el cargo mediante un tercer mandato. Pese a que la Vigésima Segunda Enmienda de la Constitución prohíbe explícitamente una nueva reelección, lo que le exigiría impulsar una compleja reforma constitucional para continuar, el mandatario sugirió en repetidas ocasiones su deseo de prolongar su estadía en la Casa Blanca.
Gavin Newsom habla sobre el Gerrymandering en California. AP
El gobernador de California, Gavin Newsom, habla en una conferencia de prensa luego de que se aprobaran los proyectos de ley para la redistribución de distritos en el estado.
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El ascenso de Rubio también se refleja en Politix, la plataforma que promedia encuestas de opinión y niveles de aprobación de firmas como Gallup, Morning Consult e Ipsos. Según el promedio de las encuestas, el nombre del secretario de Estado ya figura entre los favoritos para el liderazgo republicano en 2028. En los sondeos de la interna partidaria, Rubio registra un 7% de apoyo, posicionándose apenas por debajo del gobernador de Florida, Ron DeSantis (8%), y de Donald Trump (11%), mientras que el vicepresidente JD Vance mantiene la delantera con el 41%.
El movimiento MAGA fragmentado
El vicepresidente JD Vance habla en el evento de Turning Point USA. AFP
El vicepresidente JD Vance habla en el evento de Turning Point USA.
AFP
Los posicionamientos de los líderes republicanos llegan en un momento clave para el movimiento MAGA, con marcadas fracturas y confrontaciones internas que podrían redibujar las estructuras de la agrupación y determinar su futuro.
El último encuentro conservador de Turning Point USA, celebrado a fin del año pasado, se convirtió en un claro reflejo de estas discrepancias entre los principales referentes del movimiento MAGA, dejando al descubierto las tensiones que ya desgastan la coalición que llevó a la presidencia a Trump.
Evento de Turning Point USA. AFP
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Temas como el apoyo a Israel, el racismo y el nacionalismo se colaron en los discursos de los líderes de derecha que, inclusive, pintaron una imagen de "cena de Acción de Gracias, donde tu familia está discutiendo los asuntos familiares", según la propia Erika Kirk, viuda del asesinado activista conservador Charlie Kirk.
Uno de los focos de mayor fricción interna tiene que ver con la intervención estadounidense en otros países. Diversos sectores MAGA, más cercanos al aislacionismo, cuestionaron la alianza incondicional de Washington con Israel, argumentando que esta colisiona con la doctrina "America First".
Quién es Marco Rubio
Desde su irrupción en la arena política nacional en 2010, Rubio trazó un importante ascenso hasta consolidarse como una de las figuras más poderosas de Washington. En apenas doce meses, el actual secretario de Estado pasó de ser un legislador de consensos, enfocado casi exclusivamente en la agenda latinoamericana, a convertirse en uno de los más férreos defensores de la doctrina Trump.
Donald Trump y Marco Rubio. AFP
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Su peso en la administración actual es inédito. Hace un año, Rubio hizo historia al convertirse en el primer secretario de Estado de origen latino, con una aprobación casi unánime en el Senado, un hito poco común en una época de polarización extrema. Su poder se duplicó en mayo pasado, cuando Trump lo nombró además consejero interino de Seguridad Nacional, una acumulación de cargos que lo posiciona como el jefe de la diplomacia más poderoso en el país desde los tiempos de Henry Kissinger.
La relación entre Rubio y Trump no siempre fue armónica. En las primarias republicanas de 2016, ambos protagonizaron un enfrentamiento feroz en el que Rubio llegó a cuestionar la aptitud del magnate para manejar el arsenal nuclear y Trump, fiel a su estilo, respondió con burlas ácidas, apodándolo "Little Marco".
Sin embargo, tras la victoria republicana de ese año, ambos sellaron una tregua estratégica. Para Trump, Rubio se convirtió en el asesor ideal en política exterior y en un puente vital con el electorado latino, capaz de amortiguar la retórica antiinmigrante del presidente con su propia historia de vida.
Marco Rubio en la conferencia de prensa sobre Venezuela. AFP
La biografía de Rubio asemeja a la idea del "sueño americano". Nacido en Miami en 1971, es hijo de inmigrantes cubanos que llegaron a Estados Unidos sin dinero y sin hablar una palabra de inglés. Su infancia transcurrió entre Florida y Las Vegas, viendo a su padre trabajar como camarero y a su madre como empleada de limpieza en hoteles. Sin embargo, Rubio consiguió ir a la universidad gracias a una beca deportiva y en 1996 se doctoró en Derecho con mención cum laude.
En el año 2000, tras haber ejercido como comisionado en la localidad de West Miami, fue elegido por primera vez para la Cámara de Representantes de Florida, de la que se convertiría en su presidente seis años más tarde, siendo la persona más joven y la primera de origen latino en ocupar el cargo.
En sus primeros años en Washington, Rubio se alineó con la base más conservadora, defendiendo la libre empresa, la reducción del gasto público y oponiéndose firmemente al Obamacare. Aunque en sus inicios locales apoyó medidas a favor de los jóvenes indocumentados, sus aspiraciones nacionales lo llevaron a endurecer su discurso. Para 2010, Rubio llegó al Senado con una plataforma marcada por una retórica antimigratoria, alineada con su postura antiabortista y su defensa del derecho a portar armas.
Casado con Jeanette Dousdebes, antigua animadora de los Miami Dolphins con quien tiene cuatro hijos, Rubio supo capitalizar su imagen de hombre de familia y patriota. En 2015, decidió postularse a la presidencia, enfrentándose a un Partido Republicano que estaba a punto de ser transformado por la irrupción de Trump. Pasado algunos años, Rubio volvió a ganarse el favor del mandatario y actualmente se posiciona como uno de los posibles herederos del líder del movimiento MAGA.