En lo que representa la mayor donación individual en la historia de la educación superior en Estados Unidos, la Universidad Carnegie Mellon (CMU) anunció que recibirá 3.000 millones de dólares por parte del CEO del fondo de inversión Citadel, Ken Griffin. La contribución, negociada en secreto durante más de dos años, será destinada mayormente a la construcción de un nuevo campus de 14 hectáreas en el barrio de Wynwood, en Miami.
“Esto supondrá un cambio realmente importante en la capacidad de Carnegie Mellon para llegar a más vidas, influir en más personas y marcar la diferencia para nuestro país”, dijo Griffin en una entrevista con The New York Times el miércoles, después de que se diera a conocer la noticia.
Foto generada por la IA muestra el nuevo campus de la Universidad Carnegie Mellon que se prevé construir en Miami.
Carnegie Mellon
El nuevo campus en el sur de la Florida
Aunque la universidad tiene su sede en Pittsburgh, la donación del ejecutivo se destinará en gran medida al desarrollo de un campus en Miami, donde se prevé que los estudiantes de grado, maestría y doctorado comiencen a matricularse en 2028. La institución, que ya cuenta con sedes en Qatar y Ruanda, proyecta que el nuevo complejo de Miami llegue a albergar a más de 3.500 alumnos.
Los 1.000 millones restantes se destinarán a la sede central de Pittsburgh y se dividirán en partes iguales: la mitad financiará la Facultad de Informática, que pasará a llevar el nombre de Griffin en su honor, y la otra mitad se volcará a proyectos estratégicos del campus principal. Griffin, además, se incorporará al Consejo Directivo de la universidad.
El proyecto en el distrito de Wynwood busca transformar el panorama educativo y económico del sur de la Florida. Se trata del más reciente centro universitario de élite proyectado para la región, donde referentes empresariales y residentes afirman desde hace tiempo que el estado necesita incrementar su oferta de graduados de alto nivel para atraer y retener grandes compañías.
“Llevo casi cinco años viviendo en Miami. Traer una de las mejores universidades del mundo a Miami supondrá un cambio radical para esta ciudad”, dijo Griffin a NBC News. El inversor ya había dicho tiempo atrás que había que "apostar por Miami".
La Universidad Carnegie Mellon
En lugar de centrarse en especializaciones académicas, el nuevo campus se enfocará en lo que la universidad y Griffin describieron en un comunicado de prensa como "áreas de grandes desafíos", tales como la salud humana y el descubrimiento biológico; la seguridad nacional y las capacidades estratégicas; la energía y la resiliencia climática; y la fabricación avanzada y la transformación industrial.
"A lo largo de nuestra historia, CMU se ha anticipado a momentos de profundo cambio tecnológico y ha respondido con nuevas formas de pensar y resolver problemas", declaró el presidente de Carnegie Mellon, Farnam Jahanian, en un comunicado de prensa en el que elogiaba a Griffin.
"La inteligencia artificial representa uno de los avances intelectuales más importantes de nuestro tiempo y exige que replanteemos cómo educamos a los estudiantes, realizamos investigaciones y colaboramos con otros", aseguró.
El presidente de Carnegie Mellon, Farnam Jahanian.
Jahanian señaló que parte de los fondos se utilizarán además para mejorar la accesibilidad financiera de los estudiantes en una institución cuya matrícula ronda los 70.000 dólares anuales.
Carnegie Mellon tiene sus raíces en la riqueza privada. En 1900, el industrial Andrew Carnegie donó un millón de dólares para fundar la institución, una cifra que en aquel momento equivalía a los ingresos anuales de unos 1.300 hogares promedio.
A pesar de ese impulso inicial, la universidad cuenta con un fondo patrimonial más modesto que el de otras instituciones de élite. A mediados de 2025, sus fondos acumulados ascendían a unos 3.500 millones de dólares, un volumen significativamente menor frente a los cerca de 57.000 millones que administra Harvard.
"El ADN que se necesita aquí y ahora en Miami"
Griffin, con una fortuna estimada por Forbes en 57.000 millones de dólares, trasladó la sede de su empresa de Chicago a Miami hace cuatro años.
El nombre del magnate también figura en la Escuela de Posgrado de Artes y Ciencias de Harvard, así como en la oficina de ayuda financiera de su facultad de grado. Sin embargo, a pesar de haber aportado más de 500 millones de dólares a esa casa de estudios, Griffin rompió públicamente con la institución tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 y las posteriores protestas en el campus.
Durante una conferencia en 2024, el empresario afirmó que no le interesaba respaldar a Harvard hasta que no reanudara la enseñanza de "liderazgo, capacidad para resolver problemas y abordar cuestiones complejas".
Foto generada por la IA muestra el nuevo campus de la Universidad Carnegie Mellon que se prevé construir en Miami.
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Esta semana, el inversor reveló que realizó algunas contribuciones modestas a Harvard recientemente y señaló que la universidad comenzó a "tomar medidas para abordar problemas realmente importantes", entre ellos el antisemitismo.
Aunque expresó su deseo de seguir apoyando a Harvard a futuro, enfatizó que la elección de Carnegie Mellon responde a que la institución posee "el ADN que se necesita aquí y ahora en Miami".
"La oportunidad de traer Carnegie Mellon a Miami sitúa a nuestra ciudad en el centro del avance humanístico y científico, y amplifica el alcance internacional de la universidad", afirmó el inversor de 57 años.
Con esta donación, el aporte de Griffin se convierte en el mayor jamás realizado a una universidad estadounidense. Entre los pocos antecedentes que han superado los mil millones de dólares figuran los 1.800 millones de dólares otorgados por el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg a la Universidad Johns Hopkins en 2018, así como la contribución de 2.000 millones de dólares efectuada en 2025 por el cofundador de Nike, Phil Knight, y su esposa, Penny, a la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón.