El trágico fallecimiento de Jesús de Miguel ha sumido al arquero de Andorra, Jesús Owono, en el momento más oscuro y complejo de su carrera. Devastado por la angustia y un abrumador sentimiento de culpa -tras el choque que tuvo en el medio de la cancha con el jugador fallecido-, el futbolista atraviesa un auténtico calvario emocional que, según su entorno más cercano, lo ha llevado incluso a contemplar la posibilidad de dejar el fútbol profesional.
Así lo confirmó Ana Maye, coordinadora general de la selección absoluta de Guinea Ecuatorial y persona de máxima confianza del arquero desde la adolescencia. Maye detalló que Owono se encuentra profundamente afectado y sin saber cómo procesar el dolor de la viuda y del hijo de un año y medio de De Miguel.
Entre el retiro y no jugar para su selección de Guinea Ecuatorial
Frente a este cuadro, FC Andorra desplegó un protocolo de apoyo psicológico intensivo para apoyar a Jesús Owono, mostrándole material y testimonios de otros deportistas que atravesaron accidentes traumáticos para hacerle asimilar que se trató de un hecho involuntario.
El sufrimiento no solo impacta al arquero, sino también a su familia. Mientras su madre viajó a Andorra para arroparlo, en el País Vasco su hermano menor fue objeto de agresiones verbales e insultos en su entorno deportivo, y la puerta del domicilio familiar permanece bajo una intensa presión mediática. Ante esto, sus allegados reclamaron respeto y privacidad para transitar el duelo.
En este contexto de vulnerabilidad extrema, Jesús Owono solicitó formalmente no ser convocado por la selección de Guinea Ecuatorial para la doble fecha FIFA de este mes de noviembre, en la que el combinado nacional debe disputar los compromisos clasificatorios frente a Zimbabue por la Copa de África.
El arquero considera inviable concentrarse en el ámbito deportivo y prefiere dar prioridad absoluta a su recuperación psicológica, arropado por profesionales y su familia para intentar sanar una herida que ha cambiado su vida para siempre.