El clásico del fútbol argentino entre Boca Juniors y River Plate disputado este domingo en La Bombonera dejó una estela de polémicas arbitrales que encendió la furia en Núñez y provocó una reacción tan visceral como poco habitual en los últimos años: la del expresidente de los millonarios, Rodolfo D'Onofrio. Lejos de la mesura institucional que solía caracterizarlo durante su mandato, el exmandamás recurrió a sus redes sociales para descargar una serie de dardos fulminantes contra el arbitraje.
A través de su cuenta de X (ex Twitter), D'Onofrio no se guardó nada y abrió su descargo con una frase demoledora: "Que ladrones que son, Un día todos van a recibir la sanción que les corresponde. El futbol argentino no se merece esto.!!!!", comenzó escribiendo.
La bronca de Rodolfo D'Onofrio con el arbitraje del clásico Boca Juniors vs River Plate
Minutos después, redobló la apuesta trayendo a colación antecedentes directos: "Se acuerdan en la cancha de River ,. si el penal que nos hacen sobre el final del partido y el Var ni llamó. Podrá ser lo que quieran pero siempre favorecen a sus amigos. No me puedo quedar callado. Es una vergüenza".
La actitud y el tono incendiario de D'Onofrio remitieron de inmediato a la figura del presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio.
Los tuits de Rodolfo D'Onofrio, expresidente de River Plate, contra el arbitraje en el clásico ante Boca Juniors
En el fútbol uruguayo, la máxima autoridad carbonera hizo escuela en la utilización de sus canales personales, particularmente sus estados de WhatsApp, como tribuna para cuestionar fallos de los jueces, denunciar supuestos favoritismos y apuntar contra el VAR.
Esta postura combativa e informal de Ruglio no pasó desapercibida y le costó diversos enfrentamientos y reiteradas denuncias por parte de la Asociación Uruguaya de Árbitros de Fútbol (Audaf).
Esta vez, la mecha no se encendió en Montevideo sino en Buenos Aires, donde el clásico reactivó los reclamos y encontró en Rodolfo D'Onofrio un portavoz inesperado que, con el mismo tenor explosivo del mandamás mirasol, dejó en claro su indignación.