Una profunda conmoción embarga al ámbito deportivo internacional luego de confirmarse el trágico desenlace en la búsqueda de la familia del futbolista argentino Lucas Trejo. Tras un intenso y desesperado operativo de rescate que se extendió por más de 70 horas, las autoridades hallaron sin vida a la esposa y a los dos hijos del defensor central en el estado de La Guaira, una de las regiones más golpeadas por los recientes terremotos que sacudieron a Venezuela.
La dolorosa noticia fue ratificada por el Club Sport Marítimo de La Guaira, institución en la que se desempeña el jugador de 38 años. A través de un comunicado oficial, el equipo expresó sus condolencias y solicitó el máximo respeto y privacidad para el jugador y sus allegados en este devastador momento. Las víctimas de la catástrofe fueron identificadas como Yanina Maranella y sus pequeños hijos, Aarón y Ainhoa.
Un drama que se extiende
El drama comenzó a gestarse cuando dos potentes sismos, de magnitudes 7.5 y 7.2 en la escala de Richter, sacudieron con fuerza el territorio venezolano. En ese instante, Trejo se encontraba en la ciudad de Caracas concentrado con el resto de su plantel para disputar la primera jornada de la copa local.
Al enterarse de la catástrofe, el defensor regresó de inmediato a Playa Grande, en La Guaira, donde residía junto a sus seres queridos. Sin embargo, al arribar al lugar descubrió que el complejo residencial Cumanagotto se había desplomado por completo, quedando reducido a un cúmulo de escombros.
Durante los días posteriores al desastre, el futbolista utilizó de manera activa sus redes sociales para implorar ayuda y cadenas de oración, manteniendo la esperanza de encontrar a su esposa e hijos fuera del inmueble.
Lamentablemente, la precariedad en las comunicaciones y las dificultades logísticas ralentizaron las tareas de remoción de estructuras caídas, en las cuales el propio deportista y sus compañeros de equipo colaboraron incansablemente de forma manual.
El trágico hallazgo pone de manifiesto la magnitud de este desastre natural, que ya registra cifras alarmantes en todo el país, con más de 1.500 fallecidos a este domingo e incontables pérdidas materiales.