El partido que Montevideo City Torque y Peñarol iban a disputar este sábado por la noche en el Estadio Charrúa, por la primera fecha del Torneo Clausura, fue suspendido por problemas en la red lumínica del recinto.
Hasta las 18:20, diez minutos antes del comienzo del partido, todo iba según lo previsto. Los equipos ya habían realizado los ejercicios precompetitivos, pasado por los vestuarios y estaban listos para salir al campo de juego, detrás de la terna arbitral encabezada por Javier Feres.
Sin embargo, poco antes de las 18:25 se apagaron los focos del estadio. La transmisión oficial comunicó que se dio la orden a los participantes del encuentro de no salir hasta que se resolviera la situación, por lo que ya se sabía que el partido iba a comenzar demorado.
A las 18:30 se prendieron los focos y los equipos salieron a la cancha, pero mientras se ubicaban en el medio de la cancha para comenzar el acto protocolar previo al encuentro las luces volvieron a apagarse. Los jugadores comenzaron a moverse para vencer al frío, en una noche gélida en el Charrúa, esperando a pasar a saludar a los árbitros y rivales.
En penumbras, se realizó el saludo entre equipos y luego Javier Feres encabezó el sorteo de canchas y saque con los capitanes, y advirtió que iban a estar atentos a lo que pasara en los siguientes minutos.
Los jugadores de ambos planteles se movieron durante varios minutos en el campo de juego, aunque con el pasar del tiempo algunos pararon y se fueron a poner camperas. A las 18:40 se retiraron a sus vestuarios.
Durante los siguientes 20 minutos fueron varias las veces que las luces del estadio se prendieron y apagaron, con varios amagues que al principio ilusionaron a la gente presente, y luego ya no generaron muchas emociones.
Desde la transmisión oficial indicaron que una cuadrilla de UTE estaba trabajando para solucionar el desperfecto, y marcaron que Feres había puesto como hora límite las 19:00.
Sobre esa hora, las torres de luminaria comenzaron a encenderse de a una, lo que dio una nueva esperanza para que el partido se jugara. Cuando ya iban cuatro torres encendidas, sobre las 19:10, Feres volvió a salir a la cancha para analizar la situación, pero justo en ese momento y tras varios minutos sin nuevos problemas las luces volvieron a apagarse y prenderse. Fue suficiente para el juez, que suspendió el partido cuarenta minutos después de la hora en la que estaba previsto su inicio.
Para colmo, cuando la transmisión oficial comunicó la decisión del árbitro, los altoparlantes del Charrúa reportaron que el partido se iba a demorar otros 15 minutos, lo que generó una gran confusión a los participantes de la emisión.
Sin embargo, pocos minutos después el encargado de los avisos del Charrúa corrigió su error y comunicó la suspensión del encuentro, lo que generó el silbido de todas las tribunas. Los hinchas de Peñarol se retiraron primero, con gran rapidez, y los de Torque debieron esperar algunos minutos más para salir de un estadio que se quedó sin fútbol.