La Intendencia de Montevideo destituyó por "ineptitud moral" a Pablo Sanmartino, funcionario del área de Alumbrado que había sido cesado por la administración de Daniel Martínez como secretario de Deporte tras ser acusado de apropiarse de dinero de la comuna, hecho por el que fue condenado en 2021.
La solicitud de su destitución fue firmada por la intendenta Carolina Cosse –hoy de licencia para enfocarse en su precandidatura a la Presidencia– en diciembre de 2023, dos años después de que la justicia ratificara la condena sin prisión a Sanmartino por "apropiación indebida", por diversos actos cometidos durante su mandato al frente de la Secretaría de Educación Física, Deporte y Recreación de la Intendencia. La decisión de Cosse causó "sorpresa" en la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom).
La administración de Martínez derivó a la Justicia el manejo irregular de fondos que le costó el cargo y la suspensión de manera preventiva, con retención de sueldo. Pero cuatro meses después, en enero de 2017, la intendencia permitió que se reintegrara a su cargo presupuestal –como funcionario– a la espera de que hubiese una conclusión a nivel penal.
Desde entonces, Pablo Sanmartino se desempeñó en Alumbrado, participando en intervenciones como la iluminación por Carnaval sobre la Plaza Cagancha, la del túnel de Avenida Italia y las reformas en la plaza Terminal Goes.
"Conflicto de intereses" y retiro de cheques: los motivos de la destitución de Pablo Sanmartino
El comité de base de la Secretaría de Deportes cuestionó en 2016 –en una denuncia firmada por Camilo Clavijo y Facundo Cladera como los referentes de Adeom de la época– que Sanmartino organizaba carreras al mismo tiempo que presidía la Confederación Atlética Uruguaya (CAU), entidad deportiva encargada de recaudar el dinero de las inscripciones a las carreras y el pago de las marcas a cambio de publicidad.
"El hecho de que ambas instituciones tengan un mismo titular, por lo menos pone en duda la transparencia con la que se administran tales bienes", denunciaron los trabajadores.
En las conclusiones de la investigación interna de julio de 2016 que el entonces director de Deportes había reconocido "que el manejo de dinero como jerarca" no había "sido prolijo"; que admitía "haber manejado erróneamente la publicación de los premios que se pagarían a los atletas que participaran en la maratón de Montevideo 2016, asi como el manejo de cierta publicidad".
Además, Sanmartino confesaba no haber controlado el dinero recaudado desde Redpagos y vertido a la CAU, al tiempo que desconocía "si los dineros públicos que debía administrar fueron correctamente gastados".
La destitución firmada por Martínez hace casi ocho años apuntaba: "Surge un evidente conflicto de intereses entre la actividad que ejercía Sanmartino como presidente de la CAU y su cargo de coordinador ejecutivo de la Secretaria de Educación Física, Deporte y Recreación en la medida en que (...) debía controlar a la institución que él presidía (...), concluyéndose claramente que su gestión adoleció de importantes desprolijidades (...) al no realizar el contralor indispensable que la IM debía ejercer".
La comuna también relató que "su doble rol facilitó que retirara cheques de la CAU por un monto de $ 400.433, pertenecientes a la Intendencia" que se habían recaudado con la San Felipe y Santiago, sin haber justificado el gasto con las boletas correspondientes".