El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter, electo en 1976 y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2002, murió este domingo a los 100 años en su hogar de Plains, Georgia, rodeado de su familia.
El expresidente demócrata se decía orgulloso de haber evitado llevar a su país a una guerra y que ganó el Nobel de la Paz. El expresidente gobernó entre los años 1977 y 1981 y su asunción significó un cambio de época para el naciente régimen militar de ese entonces.
Hasta la llegada de Carter a la Presidencia, Estados Unidos había respaldado veladamente a las dictaduras militares de todos los países que decían luchar contra el comunismo. Sin embargo, el expresidente cambió el respaldo por una mirada más crítica y constantes denuncias por violaciones a los derechos humanos.
El áspero encuentro de Carter con Videla
Carter se dedicó a promocionar los derechos humanos, en particular en los países sudamericanos como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, gobernados por dictaduras militares represivas.
En ese sentido, Carter recibió en la Casa Blanca al dictador argentino Jorge Videla en setiembre de 1977 y le planteó sus cuestionamientos por las acciones del régimen militar. Hasta ese entonces, Videla había recibido el total respaldo de la Casa Blanca, principalmente tras el mandato de Gerald Ford y del secretario de Estado, Henry Kissinger.
Posteriormente, en 1979, el gobierno de Carter impulsó a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitara Argentina y finalmente quitó el respaldo de Estados Unidos a la dictadura militar argentina.
“Argentina fue uno de los grandes problemas de mi Gobierno. Yo estuve con Videla una sola vez, en la Casa Blanca en 1977. Le plantée mi inquietud por las violaciones a los derechos humanos. Nosotros ya conocíamos de las desapariciones por los informes de Inteligencia. Queríamos presionar económicamente a la Argentina, y también a Chile. Pero allí no tuvimos éxito”, contó Carter en su última visita a Argentina en el año 2000, según consignó Clarín.
Por esa lucha a favor de los derechos humanos durante la última dictadura argentina, Carter fue condecorado en 2017 por el entonces presidente de ese país, Mauricio Macri, quien otorgó al ahora fallecido el destaque de la Orden del Libertador San Martín en el grado de Gran Cruz.
Un giro radical hacia la defensa de los derechos humanos
En la política exterior y ese énfasis por la defensa de los derechos humanos, fue donde Carter más se distinguió. Su lucha por la paz mundial lo ubicó como uno de los presidentes más exitosos en ese sentido.
Entre los principales logros, Carter contribuyó a la caída del dictador de Nicaragua Anastasio Somoza, cooperó también en la firma de un tratado de paz entre Egipto e Israel en 1979, estableció relaciones diplomáticas con la República Popular de China (sin Taiwán) y firmó un acuerdo con la Unión Soviética para reducir las armas nucleares.
En las elecciones de 1980 perdió la posibilidad de ser reelecto tras el triunfo del republicano Ronald Reagan. En 1981 abandonó el poder con fuertes críticas por su gestión de la crisis con Irán. Sin embargo, a lo largo de las últimas décadas gozó de un enorme prestigio político a través de su Centro Carter, desde el que actuó como mediador de múltiples conflictos y referente diplomático en procesos electorales.
(Con información de EFE y TN)