Marcelo Bielsa vivió entre la intensidad y el inconformismo el empate 1-1 entre la selección uruguaya y Arabia Saudita, en el debut de la celeste en el Mundial 2026.
A pesar de que en la conferencia de prensa previa al encuentro marcó que iba a jugar con un 4-3-3, Uruguay partió con un claro 4-4-2 con Darwin Núñez y Federico Viñas en el ataque, y Federico Valverde como extremo.
El arranque fue de pocas emociones, y Bielsa lo arrancó igual, sentado en su heladerita como acostumbra. A los 15 se empezó a impacientar un poco. Le pidió a Maximiliano Araújo que presionara un poco más cerca del lateral derecho, mientras la celeste buscaba los caminos al gol con varias imprecisiones.
Se lo vio molesto a Bielsa en la pausa de hidratación. Dio varias indicaciones a viva voz y antes mandó al vestuario a José María Giménez y a Rodrigo Aguirre, pero no era para ingresar.
Tras la charla con Bielsa, Valverde quedó fijo en la banda derecha, dejando el espacio para permitir las llegadas por el centro de Guillermo Varela o Federico Viñas. A los 35 se paró por primera vez para dar una indicación.
Pocos minutos después comenzó el mejor momento de Arabia Saudita. Córner. Abdulelah Al-Amri patea solo y ataja Muslera. El entrenador se queja sentado. Nuevo córner. Salen en corto y Arabia tiene otra chance con peligro. El entrenador se queja sentado.
Un minuto después, a los 41, llegó el tercer córner, y Bielsa por primera vez se cambió de costado del área técnica para dar una indicación. Al-Amri cabecea en el centro del área, Muslera da rebote, y el zaguero árabe pone el 1-0. Bielsa volvió a su heladerita, con clara cara de enojo.
A los 43 mandó a Diego Reyes a hablar con un jugador, que parecía ser Sanabria. Al entretiempo se fue caminando cabizbajo, pero con el paso firme hacia el vestuario.
En el segundo tiempo se terminó el experimento Valverde y el doble nueve. Entró Sanabria para sustituir a un Viña que nunca terminó de afianzarse en el partido y Canobbio entró por derecha en sustitución de Darwin, para dejar a Viñas como único nueve y al capitán de la selección de volante ofensivo. El 4-3-3 estaba de vuelta.
Con su táctica predilecta, y a pesar de la derrota parcial, Bielsa volvió a estar más quieto. Protestó algunas malas decisiones en el campo, pero no volvió a pararse a dar indicaciones.
Recién en la segunda pausa de hidratación volvió pararse y nuevamente dio una charla con bastante efusividad. Desde antes ya había decidido el cambio de Nicolás de la Cruz por Ugarte. Bentancur pasó a jugar de pivote.
Cuando Viñas cabeceó un centro y Araújo puso el 1-1 de rebote, se paró para saludarse con sus ayudantes apenas durante unos segundos, y luego volvió a sentarse donde siempre. Ya tenía planificado sacar al autor del gol por Brian Rodríguez.
A los 87 volvió a levantarse, tras varias quejas en la heladera, para llamar a Rodrigo Aguirre, en búsqueda de un gol sobre la hora que le diera la victoria a la celeste. Mientras el delantero entraba por Viñas dio una última indicación de pie a Canobbio.