El Gobierno de la provincia argentina de Santa Fe construye El Infierno, la nueva cárcel de máxima seguridad destinada a alojar a internos de alto perfil en el complejo penitenciario de Piñero.
El establecimiento fue diseñado específicamente para reforzar el aislamiento y limitar la comunicación entre los detenidos, con un esquema que apunta a impedir que quienes tienen vínculos con organizaciones criminales puedan continuar manejando actividades delictivas desde prisión.
La nueva unidad tendrá 1152 plazas y estará conformada por cuatro módulos junto con un edificio central de administración, en una infraestructura que incorporará distintos sistemas de vigilancia y controles para reducir al mínimo los desplazamientos y los contactos dentro del predio.
¿Cómo será El Infierno, la nueva cárcel de máxima seguridad de Sudamérica?
El complejo se levantará sobre un predio de 5,62 hectáreas, lindero a la actual cárcel de Piñero, con accesos desde las rutas A012 y 14. Uno de sus principales elementos de seguridad será un doble muro perimetral de 1800 metros de extensión y 10 metros de altura, acompañado por circulación vehicular en la parte inferior y pasarelas para vigilancia en la parte superior.
El perímetro contará además con torreones de vigilancia cada 70 metros, mientras que en el fondo se construirá una torre de 36 metros de altura con visión panorámica de 360 grados sobre el complejo. La infraestructura busca establecer distintos niveles de control antes de llegar a las áreas destinadas al alojamiento.
En el interior habrá cuatro módulos y cada uno tendrá 24 pabellones. Las celdas serán individuales, estarán construidas con hormigón premoldeado y se distribuirán en dos plantas: cada módulo contará con 288 celdas, hasta alcanzar las 1152 plazas previstas para todo el establecimiento.
La provincia prevé que la nueva cárcel quede terminada en mayo de 2027.
El diseño también contempla una circulación diferenciada para evitar el contacto innecesario entre los internos. Cada pabellón tendrá grupos reducidos y el esquema general apunta a que los detenidos permanezcan separados incluso dentro del mismo complejo.
¿Cómo serán las visitas y servicios dentro de El Infierno?
Uno de los aspectos centrales de El Infierno será el sistema de comunicación con el exterior. El complejo tendrá boxes individuales para las visitas, separados mediante blíndex, de modo que los encuentros puedan realizarse sin contacto físico directo. El mecanismo fue pensado para reforzar los controles sobre el ingreso de personas y objetos al establecimiento.
La nueva cárcel también contará con atención sanitaria dentro del propio penal, una medida destinada a reducir los traslados de los internos hacia centros médicos externos. A esto se sumarán una sala de conferencias y un helipuerto, incluidos dentro del diseño general de la unidad.
"La obra marca un punto de inflexión en la arquitectura penitenciaria moderna", destacó el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, quien también aseguró que no encontraron modelos equivalentes en la región para replicar.