Brasil avanza con la construcción de la planta de celulosa más grande del mundo en una sola etapa, obra que la empresa chilena Arauco desarrolla en la ciudad de Inocência, en el estado de Mato Grosso do Sul.
La iniciativa, denominada Proyecto Sucuriú, contempla una inversión de US$ 4.600 millones y tendrá una capacidad para producir 3,5 millones de toneladas del compuesto químico por año.
Arauco puso en marcha la construcción del Proyecto Sucuriú
Arauco.com
Las tareas comenzaron oficialmente en 2025, después de que la firma colocara la primera piedra simbólica. Ahora, en 2026, el desarrollo avanza hacia la etapa de montaje electromecánico.
La compañía mantiene como objetivo que la planta de celulosa más grande del mundo comience a funcionar hacia finales de 2027.
La planta de celulosa más grande del mundo también tendrá un impacto sobre el empleo en la región. La compañía chilena prevé generar más de 14.000 oportunidades laborales durante el pico de la construcción y, una vez que el coloso entre en funcionamiento, emplear a unas 6000 personas en las áreas industrial, forestal y logística.
¿Cómo será la planta de celulosa más grande del mundo?
La futura fábrica estará ubicada sobre un terreno de unas 3500 hectáreas, a aproximadamente 50 kilómetros del centro de Inocência y junto al río Sucuriú. La producción estará orientada a la celulosa de fibra corta obtenida a partir de eucalipto, con una capacidad anual de 3,5 millones de toneladas.
El tamaño de la construcción también se refleja en la inversión. Los US$4.600 millones destinados al Proyecto Sucuriú representan el desembolso más grande en la historia de Arauco y marcan la entrada de la división de celulosa de la compañía el gigante sudamericano. La empresa eligió a la finlandesa Valmet como principal socia tecnológica y proveedora de equipamiento para la instalación.
Según el reporte de Clickpetroleoegas.br, la construcción atraviesa una etapa de fuerte actividad. En abril de 2026, Valmet informó que aproximadamente el 70% de las obras civiles correspondientes a las áreas bajo su responsabilidad estaban terminadas y que el proyecto ingresaba en una fase de montaje electromecánico. En ese momento, el número de trabajadores vinculados a esas tareas estaba previsto que aumentara de 4000 a 8000.
Uno de los componentes centrales será la caldera de recuperación, que permitirá aprovechar los residuos generados durante el proceso industrial para producir energía. El complejo también contará con una de biomasa y un sistema de gasificación destinado a generar biocombustible para los hornos de cal.
La planta tendrá una capacidad de generación superior a 400 megavatios de electricidad. Cerca de 200 MW estarán destinados al consumo interno del complejo, mientras que el excedente será incorporado al sistema eléctrico brasileño. La energía sobrante será suficiente para abastecer a una ciudad de más de 800.000 habitantes.
El Proyecto Sucuriú también incorporará tecnología de la denominada industria 4.0. El sistema tendrá controles automatizados de los procesos, simuladores para capacitación y herramientas de conectividad que abarcarán distintas etapas, desde el procesamiento de la madera hasta el control de calidad de la celulosa.
Respecto a la materia prima, Arauco proyecta contar con una superficie forestal de unas 400.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto para abastecer el complejo. La compañía indicó que mantiene programas de monitoreo de la biodiversidad y de identificación de áreas prioritarias para conservación en el entorno del emprendimiento.
El desarrollo de la planta también está acompañado por un plan destinado a la infraestructura y los servicios de Inocência. En febrero de 2025, Arauco anunció un aporte de R$85 millones a través de un Plan Estratégico Socioambiental que contempla acciones en salud, seguridad pública, educación, empleo y renta, transporte, saneamiento, vivienda, ordenamiento territorial y conservación ambiental.