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El mes de abril arrancó con el Océano Pacífico en una fase neutral, sin la presencia de los fenómenos de El Niño y La Niña en sus formas clásicas, según los últimos análisis del observatorio brasileño Metsul Meteorología. Sin embargo, la situación frente a las costas de América del Sur es diferente, ya que se está registrando un fenómeno conocido como El Niño costero, que está afectando principalmente a las costas de Perú y Ecuador.

A pesar de la proclamación de La Niña por parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), los datos muestran que durante siete semanas consecutivas las anomalías de temperatura en el Pacífico no han alcanzado los niveles necesarios para clasificarlo como un evento de La Niña. El último informe de la NOAA, publicado esta semana, reveló que la temperatura superficial del mar en el Pacífico Ecuatorial Centro-Este se encuentra en 0,2ºC, dentro del rango neutral, que va de -0,4ºC a 1,4ºC.

De hecho, la última vez que la región mostró características propias de La Niña fue en el informe de principios de febrero, lo que ha generado confusión debido a la persistente afirmación de la NOAA. Este fenómeno ha dado paso a una condición oceánica neutral que podría tener efectos variados en el clima global.

El Niño Costero: un fenómeno localizado

A pesar de la neutralidad global en el océano Pacífico, las aguas cercanas a las costas de Perú y Ecuador, en la región conocida como Niño 1+2, continúan más cálidas de lo normal. Este calentamiento superficial se refiere al fenómeno conocido como El Niño costero, el cual no tiene el alcance global del fenómeno clásico de El Niño, pero puede causar efectos significativos a nivel regional. En las últimas semanas, tanto Perú como Ecuador han sufrido fuertes lluvias, tormentas y inundaciones, especialmente en áreas como Piura en Perú y Guayaquil en Ecuador, donde las lluvias y tormentas eléctricas han afectado gravemente la región.

Tendencias climáticas para el otoño y proyecciones para los próximos meses

Para el otoño de 2025, las condiciones oceánicas se mantendrán neutras, aunque se prevé que algunas áreas experimenten anomalías en la temperatura superficial del mar, tanto positivas como negativas. La proyección sugiere que el sur de Brasil enfrentará un otoño con precipitaciones por debajo del promedio, típicas de un evento de La Niña, mientras que las temperaturas podrían ser más frías, alineadas con las características de El Niño.

Según los últimos informes de la NOAA, las probabilidades de que se mantenga la neutralidad son altas para los próximos trimestres, con estimaciones que apuntan a un 81% de probabilidad de condiciones neutrales para el trimestre marzo-mayo, y entre 55% y 62% de neutralidad durante los trimestres de invierno (junio-agosto) y primavera (septiembre-noviembre). A medida que avanza el año, la probabilidad de La Niña se incrementa ligeramente, mientras que la probabilidad de El Niño sigue siendo baja, con un 16% proyectado para el trimestre final del año (octubre-diciembre).

En resumen, aunque el océano Pacífico se encuentra en una fase neutral a principios de abril, los fenómenos regionales como El Niño costero y las proyecciones climáticas sugieren que el otoño será un período de transición, con posibles efectos tanto de La Niña como de El Niño a nivel local.

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El Niño Metsul La Niña

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