Desde enero de 2025, en Gorman Lee elaboramos mensualmente el Índice de Presencia Internacional (IPI), una herramienta que releva y analiza las menciones relevantes sobre Uruguay en doce de los medios más influyentes de Estados Unidos y Europa. El objetivo no es solamente medir cuánto aparece el país, sino también por qué aparece, con qué tono, en qué temas y con qué grado de protagonismo.
Septiembre dejó 136 menciones sobre Uruguay en estos doce medios, frente a 121 en agosto (+12,4%) y 86 en septiembre de 2025 (+58,1%). Pero esta vez el dato más interesante no está en cuánto apareció Uruguay, sino en para qué apareció.
En septiembre, Le Monde recurrió a Uruguay y Suiza al analizar modelos de democracia directa; la prensa española utilizó la experiencia del Frente Amplio uruguayo para explicar los intentos de reorganización de parte de la izquierda de ese país; Uruguay apareció como referencia regional al comparar resultados educativos de Colombia y México; y cuando el Reino Unido discutió la ayuda médica para morir, distintos medios europeos incorporaron la experiencia uruguaya entre los antecedentes internacionales.
Son noticias sobre países y problemas diferentes en los que Uruguay ni siquiera constituye el centro de la historia. Sin embargo, todas comparten algo: la experiencia uruguaya sirve para explicar lo que está ocurriendo en otro lugar.
Esta tendencia no empezó el mes pasado. Al volver sobre los 21 meses acumulados por el IPI aparecen antecedentes vinculados al matrimonio igualitario, la legalización del cannabis, el aborto o las políticas de cuidados. Durante 2026 se agregaron la vacunación, los derechos laborales, el cooperativismo de vivienda, la identidad de género y la ayuda médica para morir. Uruguay lleva tiempo apareciendo como referencia internacional, pero en los últimos meses esa función dejó de concentrarse en un conjunto relativamente acotado de atributos y comenzó a extenderse a derechos, democracia, educación, política, ambiente y economía.
El mejor lugar para observar ese movimiento es Sociedad y derechos, la categoría que reúne las menciones vinculadas con cuestiones sociales, derechos civiles, igualdad, salud y otros debates sobre derechos y condiciones de vida. Durante buena parte de 2025 había tenido una presencia baja y discontinua. En julio de 2026 alcanzó diez menciones, entonces su máximo histórico. En agosto volvió a registrar diez y en septiembre, otras diez. Son 30 menciones en apenas tres meses, frente a 17 durante todo 2025.
Hay además una dimensión geográfica particularmente interesante. Uruguay no funciona solamente como punto de comparación para sus vecinos. Su experiencia aparece en discusiones sobre Argentina (aborto e inflación), Brasil (democracia y memoria de las dictaduras), Paraguay (identidad de género), Colombia y México (educación), pero también sobre España (organización política y políticas de cuidados), Francia y Reino Unido (ayuda médica para morir) e incluso Tailandia (matrimonio igualitario).
Esto modifica incluso el universo con el que el país es comparado. Al analizar la democracia directa, Le Monde coloca a Uruguay junto a Suiza. Cuando los medios europeos reconstruyen las experiencias internacionales sobre ayuda médica para morir, Uruguay comparte el mapa con Bélgica, Canadá o nuevamente Suiza. El criterio que reúne a esos países ya no es geográfico: es una política, una institución o una experiencia compartida.
Eso no significa que Uruguay sea presentado sistemáticamente como un ejemplo exitoso: la misma lógica a veces también expone sus problemas. Dentro de Sociedad y derechos aparecen, por ejemplo, referencias a los feminicidios y la violencia contra las mujeres, los problemas de salud mental y el encarcelamiento femenino. Fuera de esa categoría, en septiembre Montevideo apareció también como referencia del elevado costo de vida urbano en América Latina.
Esta distinción es importante. El IPI no muestra un mundo que mira a Uruguay exclusivamente para elogiarlo. Muestra algo probablemente más interesante: un país cuya experiencia resulta suficientemente identificable como para ser utilizada como término de comparación, a veces positivo y otras negativo.
Uruguay continúa apareciendo por lo que sucede dentro de sus fronteras, pero también aparece cada vez más por lo que sucede en otros países. En los debates internacionales sobre democracia, derechos, educación o regulación, la experiencia uruguaya parece haberse convertido en uno de los lentes posibles para mirar realidades que ocurren mucho más allá de sus fronteras.