De la mano de un "cambio positivo" apalancado por el triunfo de gobiernos más afines a la causa sionista, Israel declaró el 2026 como "el año de América Latina". Aún por entregar sus cartas credenciales al presidente Yamandú Orsi, el nuevo embajador en Uruguay, Eldad Hayet, conversó con El Observador sobre el "trauma del 7 de octubre" de 2023 que tiñe las acciones más cuestionadas de su país, acusó de "propaganda antiisraelí" a las flotillas en las que han participado militantes uruguayos y arremetió contra el "antisionismo".

¿Cuáles son sus objetivos para la misión en Uruguay?

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Creo que lo más importante sería estrechar los lazos, no solo entre los gobiernos, sino también entre las sociedades y los pueblos. De cooperar en temas tecnológicos, académicos, de innovación, agricultura, cultura.

¿Cómo cree que se puede profundizar el vínculo con el gobierno de Yamandú Orsi?

Es justamente lo que tenemos que hacer porque hay una trayectoria histórica de las relaciones entre Israel y Uruguay que es muy positiva. Tenemos que considerarnos países y pueblos amigos y hay mucho potencial de cooperación y de trabajo conjunto.

¿Cómo ven los posicionamientos que hay dentro del Frente Amplio, de figuras dentro del propio gobierno, que han tenido posiciones muy críticas con Israel?

No quiero entrar en la política interna de Uruguay. Voy a concentrarme en trabajar con las autoridades de Uruguay tratando de mantener un diálogo con todos los que estén dispuestos a hablar conmigo.

A diferencia de Orsi, el partido de gobierno ha sido muy categórico en denunciar que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza. ¿Ve puntos de acercamiento con el oficialismo y las figuras del gobierno?

Creo que es muy importante que esa no es la posición del gobierno de Uruguay. En Gaza no hay genocidio. Todos los expertos mundiales en derecho internacional han dicho muy categóricamente que no cumple de ninguna manera esa calificación de genocidio, ni en la intención, ni en los números. Un país que comete un genocidio no da ayuda humanitaria, no advierte a la población que se aleje de los lugares de guerra. El verdadero genocidio que fue prevenido en esta guerra fue el genocidio de Hamas el 7 de octubre. La intención era eliminar al Estado de Israel y matar a toda su población. Ellos planearon no solo atacar desde Gaza sino que se sume Hezbollah en el norte con Irán. Lamentablemente, esa sigue siendo su intención. El 7 de octubre fue la mayor masacre de judíos desde el Holocausto.

Han habido uruguayos que se han sumado a flotillas que intentan ingresar ayuda humanitaria directamente a Gaza. Israel las intercepta. ¿Qué le dice sobre los movimientos sociales, en este caso en Uruguay, que se solidarizan con la situación en Gaza?

Estas flotillas no tiene nada que ver con ayuda humanitaria. La ayuda humanitaria que entra a Gaza son los más de 600 camiones diarios que entran por Israel. Las flotillas son actos de propaganda antiisraelí y así es como ellos actúan. Se han visto los barcos en los cuales ellos llegan y no tienen ninguna cantidad de ayuda humanitaria, lo que quieren conseguir es una provocación anti-israelí. Solo ayuda en la propaganda anti-israelí y no le ayuda para nada a la causa palestina verdadera, que es eliminar el gobierno de Hamas en Gaza.

Habló en El País de que le gustaría convencer a Uruguay sobre el sesgo de la ONU. ¿Ve posibles acercamientos con Uruguay respecto a los posicionamientos de la ONU, teniendo presente que en este periodo se han cambiado las votaciones con posiciones más críticas hacia la política israelí?

El sesgo es claro. He dicho de mostrar ese sesgo acá en Uruguay y que mi mensaje sea transmitido de manera correcta a las autoridades en Uruguay para que no sean parte de eso. Aspiro a que las posiciones sean más positivas, esa es parte de mi trabajo.

Fuentes oficiales de la Cancillería de Israel transmitieron a comienzos de año a El Observador que se había fijado el 2026 como "el año de América Latina". ¿En qué se puede ver materializada esa prioridad que Israel pretende darle a la región?

Es cierto, hemos declarado el año 2026 como el año de América Latina en nuestra Cancillería y eso se presenta en la cantidad enorme de delegaciones que llegan de América Latina a Israel, en más presupuesto para esas actividades, en las visitas de nuestro canciller en diferentes países de América Latina. Siento, como un diplomático que ha estado en esta región en el pasado, que hay un enfoque muy importante en la región y lo veo de manera muy positiva que me ayuda también en mi misión diplomática.

¿Por qué ese interés en tener mayor presencia en la región?

El interés ha estado siempre. Solo que vemos que últimamente hay un cambio positivo en diferentes países de América Latina que nos facilita a hacer un trabajo de cooperación mucho más estrecho.

Se refiere a cambios de signo político en varios gobiernos de la región.

Sí.

¿Qué expectativas tienen sobre la elección en Brasil?

Siempre esperamos que en nuestro caso sea un gobierno más favorable y más equilibrado con respecto a Israel. Las relaciones con Brasil no son de las mejores.

Uruguay históricamente ha respaldado una solución pacífica de los dos Estados con Israel y Palestina. Pero el gobierno israelí cuestiona una administración que implique una total soberanía de Palestina en Cisjordania. ¿Entiende que hay puntos de acercamiento entre la posición uruguaya y la de Israel?

Estamos conmemorando el 7 de octubre y es muy difícil hoy hablar de una solución pacífica. Es lo que vamos a tratar de conseguir, pero primero tienen que haber algunas condiciones. En Gaza, Hamas tiene que desarmarse y dejar de controlar Gaza. Tiene que dejar de radicalizar a su población tanto en Gaza como en Judea y Samaria. Hablar hoy día de una solución de dos Estados no está no está en las cartas antes de que solucionemos estos temas. Hay que entender que en Israel, aunque han pasado tres años, la sociedad sigue viviendo el trauma del 7 de octubre. Todos fuimos afectados.

En estos días hay noticias de ataques de colonos sobre poblados palestinos en Cisjordania. ¿Israel no tiene su cuota parte en buscar esa salida?

El gobierno y las autoridades de Israel han condenado estos actos, pero hay que ver también algún contexto. En el último año han asesinado a decenas de israelíes por actos de terror en Judea, Samaria y otros lugares. Eso no justifica, pero hay que entender que estamos en una situación muy conflictiva. Estamos haciendo lo máximo para contener eso y esperamos que nuestros contrapartes del lado palestino también tomen sus medidas para que estos ataques terroristas de parte de Hamas y otras facciones cesen.

¿Es esperable una visita en los próximos años del canciller israelí a Uruguay?

Por ahora no está en la agenda, pero sería una de mis aspiraciones. Estamos también frente a elecciones en Israel. Esperemos que se forme el nuevo gobierno, sea cual sea, y trabajemos en una agenda positiva entre los dos países.

Las organizaciones judías en Uruguay han hablado de un aumento de antisemitismo en el país. ¿Ustedes tienen constatación de eso?

Llevo aquí siete semanas y he escuchado esa preocupación de todos los que me encuentro, dentro y fuera de la comunidad judía. Hay un aumento en Uruguay y en otros lugares del mundo. No debería ser solo una preocupación nuestra. Una sociedad afectada por el antisemitismo es afectada por muchas otras expresiones negativas.

Quiero hacer aquí una distinción: están tratando de hacer mucho esa distinción entre antisemitismo y antisionismo, y el antisionismo es otra expresión del antisemitismo. Los que justifican la autodeterminación del pueblo judío en su tierra de Israel no son antisionistas. Pero los que niegan ese derecho solo al pueblo judío de tener esa autodeterminación son antisemitas. Esto solo es contra el pueblo judío. Los que lo niegan es un antisemitismo colectivo.

¿Qué cree que alienta ese sentimiento?

Es muy claro que como estamos enfrentando diferentes frentes en esta guerra, hay también una campaña mediática e ideológica muy fuerte que promueve estas ideologías anti-israelíes y antisemitas que está promovida por muchos en el mundo.

Israel es una democracia y como tal se distingue en su región. ¿Cómo explica entonces las represalias sobre voces disidentes, como las que hubo hacia los realizadores del documental Naza? ¿No cree que esas reacciones pueden estar alimentando este rechazo a Israel?

Israel es una democracia vibrante, se siente la campaña electoral de una manera muy fuerte. Siendo una sociedad democrática, hay libertad de expresión y se aplica a todos. No creo que tenemos que tener una opinión sobre cualquier declaración de un político u otro. Tenemos una democracia con sus reglas, con sus leyes, con su fortaleza. Eso es lo importante.

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