La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, aseguró que el hospital pediátrico Pereira Rossell "no tiene dificultades que pongan en riesgo la vida de ningún paciente", luego de que el jefe de Neurocirugía Pediátrica de ese centro, Gonzalo Costa, presentara su renuncia y denunciara falta de suministros para la atención médica.
Costa renunció en las últimas horas a todos los cargos que tenía en el hospital, ya que además de la jefatura hacía guardias. En su carta de renuncia, informada en primera instancia por Así Nos Va, describió una serie de irregularidades que, según escribió, se dan en el centro de salud y hacen que se esté "sobrevolando" la "omisión de asistencia".
Tras su renuncia, otros dos neurocirujanos que hacían guardias anunciaron que dejarían sus cargos a partir de setiembre, pero desde la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) sostuvieron que todos los reemplazos ya estaban designados por lo que se aseguraría la atención.
Consultada sobre la situación en el hospital, Lustemberg dijo este jueves en una rueda de prensa que ASSE "se está ocupando del tema". Dijo, por ejemplo, que había un convenio con la unidad académica de Neurocirugía que "años atrás se decidió interrumpir y no continuar" y reconoció que eso "quizás ha debilitado ese servicio".
Por otra parte, señaló que "se ha decidido comprar (...) un microscropio de alta tecnología", uno de los equipos a los que Costa apuntó en su carta y que, según dijo, habían llevado a "suspender coordinaciones" por no "contar con elementos básicos" como ese.
El presidente de ASSE, Álvaro Danza, había dicho el miércoles que el lunes se había hecho la "orden de compra" para el microscopio que tiene un valor de 300 mil dólares y que "anda mal hace seis años". "Capaz que se podía haber reclamado antes también, pero bueno, se prefirió reclamar ahora y de esta manera", lamentó el presidente de ASSE.
Lustemberg agregó este jueves que le resultaba "llamativo" cómo se había dado la situación y cuestionó que las denuncias de Costa se hicieran a través de los medios de comunicación, pese a que en la carta el neurocirujano pediátrico afirmaba que había alertado a las autoridades de este tema y solicitado reuniones.