Una mujer de 40 años podrá realizarse una mamografía cada año sin pagar tasa moderadora. Otra de 55 tendrá indicado el mismo estudio cada dos años, también exonerado de ese pago. Y una de 30, independientemente de si está vacunada contra el virus del papiloma humano (VPH), deberá realizarse un test para detectar ese virus cada cinco años, en lugar de recurrir al tradicional Papanicolau (PAP) como estudio de rutina.
La resolución, firmada por la ministra Cristina Lustemberg el pasado 5 de octubre, establece qué estudios corresponden según la edad, cada cuánto deben realizarse y cuáles quedan exonerados del pago de tasas moderadoras.
La normativa también consolida un cambio en la prevención del cáncer de cuello de útero: el uso del test de VPH como principal herramienta de detección, en sustitución progresiva del Papanicolau.
Mamografías sin tasa moderadora: a qué edades y cada cuánto
La ordenanza establece que las mamografías destinadas a la detección precoz del cáncer de mama estarán exoneradas del pago de tasa moderadora para las mujeres comprendidas entre los 40 y los 74 años.
Sin embargo, la frecuencia del estudio dependerá de la edad:
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Entre los 40 y los 49 años: una mamografía cada año.
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Entre los 50 y los 74 años: una mamografía cada dos años.
La disposición se refiere a los estudios de detección precoz y no comprende aquellos realizados con fines diagnósticos o terapéuticos, que quedan fuera del alcance de esta ordenanza.
Qué cambia con el Papanicolau y el test de VPH
La segunda modificación está relacionada con los controles para prevenir el cáncer de cuello de útero.
El MSP establece que el test de VPH será la principal herramienta de tamizaje, aunque el Papanicolau continuará utilizándose en determinadas edades y situaciones.
La diferencia dependerá tanto de la edad de la mujer como del momento en que recibió su primera vacuna contra el virus del papiloma humano.
Las mujeres que recibieron su primera dosis de la vacuna antes de cumplir 15 años, aunque no hayan completado el esquema de vacunación, deberán realizarse un test de VPH cada cinco años a partir de los 25 años.
En cambio, aquellas que recibieron la primera dosis a partir de los 15 años o que nunca fueron vacunadas deberán realizarse un Papanicolau cada tres años entre los 25 y los 29 años.
A partir de los 30 años, la indicación será la misma para todas: un test de VPH cada cinco años, independientemente de su estado de vacunación.
La ordenanza también contempla a quienes ya tengan un Papanicolau vigente. En esos casos, no será necesario adelantar el nuevo estudio: podrán pasar al test de VPH una vez que se cumplan los tres años de vigencia del PAP anterior.
Por qué el test de VPH sustituye al Papanicolau
El cambio responde a la evidencia científica incorporada por el MSP en sus guías de práctica clínica.
Según fundamenta la resolución, el test de VPH presenta mayor sensibilidad para detectar lesiones precursoras del cáncer de cuello de útero y ofrece una mayor protección frente a la enfermedad que la citología convencional.
La diferencia es que el Papanicolau busca identificar alteraciones en las células del cuello uterino, mientras que el test de VPH permite detectar la presencia del virus asociado al desarrollo de la mayoría de estos cánceres.
Esa mayor capacidad de detección permite espaciar los controles de rutina a intervalos de cinco años cuando los resultados son negativos, sin que ello implique abandonar los controles ginecológicos habituales.
En realidad, esta orientación ya había sido incorporada en las guías clínicas del MSP de 2024. La nueva ordenanza actualiza la normativa aplicable y armoniza las disposiciones sobre los estudios preventivos.
Hasta qué edad deben realizarse los controles
La resolución también establece cuándo puede finalizar el tamizaje para prevenir el cáncer de cuello de útero.
El límite general se fija en los 69 años, siempre que la mujer haya tenido controles adecuados y resultados negativos durante los últimos diez años, y no registre antecedentes de lesiones cervicales de alto grado (CIN 2 o superiores) o cáncer de cuello de útero en los últimos 25 años.
También podrá finalizarse el tamizaje en mujeres a quienes se les haya practicado una histerectomía total por causas no vinculadas al VPH, siempre que no tengan esos antecedentes durante los últimos 25 años.
Qué estudios quedan exonerados de tasas moderadoras
Además de las mamografías comprendidas en las franjas etarias establecidas, el MSP dispone la exoneración del pago de tasa moderadora para el test de VPH.
El Papanicolau también quedará exonerado cuando se realice a mujeres de entre 25 y 29 años que no hayan sido vacunadas contra el VPH o que hayan recibido su primera dosis a partir de los 15 años.
En ambos casos, la resolución aclara que la exoneración de la tasa moderadora no elimina el eventual pago del timbre profesional que corresponda (el ticket como tal no se cobra, solo el timbre que va por fuera del costo habitual del estudio).
Por último, la ordenanza dispone que las instituciones prestadoras deberán comunicar los datos y resultados de estos estudios a la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.
La nueva normativa sustituye criterios anteriores y deja sin efecto dos ordenanzas ministeriales de 2006 y 2015.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, afirmó este viernes que el objetivo es que "la gente tenga la menor cantidad de barreras para acceder a la salud". La secretaria de Estado fue quien firmó esta ordenanza a inicios de este mes.
La jerarca informó acerca de esta medida durante la inauguración de un centro de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) para realizar diagnóstico precoz de distintas enfermedades en Las Piedras, el pasado jueves.
El centro de ASSE permitirá hacer diagnósticos de forma precoz para unas 80.000 personas, según el portal de Presindencia de la República. Los usuarios podrán acceder a mamografías, ecografías, colposcopías, biopsias, tests de virus del papiloma humano (VPH), Papanicolaou (PAP) y carné de salud.
Esta dependencia tendrá cobertura de alcance departamental y especial incidencia en las localidades de La Paz, Las Piedras, 18 de Mayo, Sauce y Canelones, según las autoridades.
La ministra Lustemberg afirmó que se diagnostican "18.000 uruguayos" con "una enfermedad oncológica" y que "fallecen 8.000 personas al año", en una conferencia de prensa consignada por Subrayado de Canal 10. A su vez, recordó que octubre es el mes de prevención del cáncer de mama.