El gobierno uruguayo decidió el martes volver a la anterior versión del pasaporte luego de que la nueva versión del documento despertara las alarmas de países como Alemania, Francia y Japón por un posible no ingreso a su territorio.
Desde el 16 de abril aproximadamente se imprimieron 17.000 pasaportes, cuyos destinatarios pueden tramitar sin costo volver al documento anterior.
El Ministerio del Interior aclaró que los pasaportes emitidos entre el 16 de abril y el 29 de julio "permanecen con plena vigencia y validez", sin embargo se puede volver a la versión anterior ante las advertencias de los países citados por presuntas complicaciones en el ingreso a sus territorios.
"Es potestad del poseedor de estos pasaportes manifestar su voluntad de gestionar la obtención de la versión anterior", explicó el ministerio en un comunicado.
Las solicitudes para volver a la vieja documentación se canalizarán a través del correo electrónico de la Dirección Nacional de Identificación Civil, rrpp@dnic.gub.uy. Desde la cartera aseguran que "tendrán prioridad quienes acrediten viaje previsto mediante documentación probatoria".
El cambio en los pasaportes, la marcha atrás del gobierno y el pedido de renuncia al canciller
20250722 Mario Lubetkin, ministro de Relaciones Exteriores.
Foto: Inés Guimaraens
Los pasaportes uruguayos experimentaron un cambio a inicios de este año para incluir el país de ciudadanía en el documento y no el de nacimiento, con lo cual ciudadanos legales pudieron acceder al pasaporte uruguayo.
Pero por otra parte estas modificaciones pusieron en suspenso el ingreso de uruguayos con esta documentación a países como Alemania, Francia y Japón; además de las críticas de la oposición.
El canciller de la República, Mario Lubetkin, defendió la normativa diciendo que era algo que había iniciado la anterior gestión y que fue bien recibido por organismos internacionales.
"Como dijo el presidente, si se detectan que acá hay errores, cosa que no lo tenemos detectado, naturalmente haremos todos los cambios y ajustes que se tengan que hacer", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores en una oportunidad.
El martes pasado las autoridades comunicaron la vuelta al documento viejo. La Cancillería no recibió “ninguna comunicación oficial de no aceptación de los nuevos pasaportes, documentos que están siendo utilizados por la ciudadanía desde entonces sin inconvenientes para ingreso por motivos de turismo en Europa y en el mundo", expresó un comunicado gubernamental.
Sin embargo, ese ministerio reconoció que se reportaron "dificultades para el estampado de visas de larga estadía por parte de dos países”. La marcha atrás desató una catarata de reacciones en la oposición pidiendo la renuncia del canciller.