El gobierno y el consorcio Aguas de Montevideo colocaron este miércoles la piedra fundacional (o fundamental) para la construcción de una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes, un proyecto alternativo a Neptuno (en Arazatí, San José) por el que optó la administración de Yamandú Orsi al asumir.

Será la segunda planta potabilizadora que se erigirá en esta zona de Canelones y también tomará agua del río Santa Lucía. Permitirá abastecer —una vez terminada— al área metropolitana con el bombeo de 200 mil metros cúbicos diarios de agua potable.

más Noticias

"El gobierno planteó una propuesta porque en el año 2023 quedamos expuestos", recordó el presidente Orsi sobre la razón por la cual su administración se inclinó por este proyecto. "Nosotros lo que hicimos fue reconsiderar la propuesta (de Neptuno), replantearla, hablar con las mismas empresas, se encontró la financiación de la CAF", sostuvo en rueda de prensa, tras participar en la ceremonia.

Consultado sobre los cuestionamientos de la oposición hacia este proyecto y la represa de Casupá, el mandatario defendió la línea seguida y argumentó que "se decidió que esto era lo mejor".

"Supongo, y se prevé, que esto le va a resolver al área metropolitana gran parte del desafío", estimó.

Durante la ceremonia, el presidente dio un discurso e hizo un breve repaso por la historia del suministro de agua potable en Uruguay. Primero con el hito de 1871, cuando "empezó a correr el agua potable hacia Montevideo", y luego el de 1950, cuando "Uruguay decidió que el agua que tomaba su gente tenía que ser de todos".

Dos años más tarde —recordó— nació la OSE y para 2004 los uruguayos decidieron, a través del conocido plebiscito por el agua, que el acceso al agua potable y al saneamiento era un derecho fundamental consagrado en la Constitución de la República.

"La tradición no alcanza si no se la sostiene con obras. Lo aprendimos de la peor manera: todos recordamos en 2023 Paso Severino casi seco, casi vacío, el agua salada que empezó a salir de nuestras canillas", señaló el mandatario.

Dijo que esa había sido la "primera vez en generaciones" que el área metropolitana "sintió que el agua podía faltar".

Esa experiencia —agregó Orsi— dejó "una lección".

"El agua no se improvisa. La seguridad hídrica se construye con años de anticipación, planificación, inversiones y decisiones que trasciendan a un gobierno. La piedra que colocamos hoy es el inicio de una nueva planta potabilizadora con esa capacidad para producir de 200 mil metros cúbicos. Es aproximadamente un tercio de lo que hoy consume toda el área metropolitana", afirmó.

En agosto de este año el Ministerio de Ambiente otorgó la autorización ambiental previa (AAP) para la construcción de esta obra, que demandará una inversión de US$ 215 millones y estará a cargo del consorcio Aguas de Montevideo —integrado por las empresas Ciemsa, Fast, Saceem y Berkes—.

Su construcción demandará 24 meses, más otros seis para la puesta en marcha, detalló Orsi.

"No es solo una planta, es una nueva toma sobre el Santa Lucía, el bombeo y las tuberías para tener el agua bruta. La planta de tratamiento, el bombeo de agua tratada y su conexión con todo el sistema", enumeró el presidente. La obra contará también con una nueva subestación eléctrica e incorporará un "sistema de desinfección más moderno, que mejorará la calidad del agua que llega a cada casa".

También incluye una planta para tratar y deshidratar los lodos y un sitio para su disposición final controlada, una "deuda" de muchos años que Orsi celebró que comienza a saldarse.

"Es bueno reconocer que este proyecto nace de una iniciativa del gobierno anterior. Si bien compartimos el objetivo, tuvimos diferencias sobre el camino. Lo que hicimos fue revisar, dialogar y renegociar", sostuvo Orsi en relación a la decisión de cancelar el proyecto Neptuno y, en su lugar, construir esta nueva planta en Aguas Corrientes.

"Concentramos las obras donde el sistema tiene su corazón y a un costo menor para el país", defendió el mandatario.

Temas:

Corrientes Yamandú Orsi

Seguí leyendo