En Maldonado, se destinará un total de US$ 800 mil para la recuperación de dunas y mejoramiento de accesos, entre otras cuestiones, a Playa Grande, Playa Hermosa y Playa Verde. Este monto forma parte de la donación de US$ 10 millones a la que Uruguay accedió del Fondo de Adaptación para trabajar en los seis departamentos costeros de aquí a 2030.
El fondo en cuestión fue creado en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático para financiar proyectos concretos de adaptación en países en desarrollo. El tipo de obras proyectadas, son conocidas como "verdes" o como soluciones basadas en la naturaleza. Está previsto que los trabajos inicien el próximo año.
El trabajo de elección de que playas intervenir contó con aportes de la academia y de la sociedad civil, y luego la intendencia determinó donde ejecutar las acciones. En el caso de Maldonado, la priorización abarca el arco de Playa Grande, Playa Hermosa y Playa Verde, es decir, entre el arroyo Tarariras y la cañada Zanja Honda.
La directora Nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, María Fernanda Souza, afirmó que estas acciones, conocidas como soluciones basadas en la naturaleza, van "desde recuperación de dunas y vegetación nativa, ordenar los accesos y usos de la playa, recuperación de humedales y adecuación de las descargas pluviales".
La jerarca de Ambiente participó esta semana de una reunión con autoridades departamentales, en la que también estuvo el intendente Miguel Abella, para delinear estas cuestiones.
Reunión entre jerarcas del Ministerio de Ambiente y la Intendencia de Maldonado
Foto: Intendencia de Maldonado
El director de Ordenamiento Territorial de Maldonado Guillermo Ahlers, quien participó de la reunión, afirmó que hay obras en este sentido que la intendencia ya ejecutó. Por este motivo, podrían ocurrir reasignaciones de obras verdes en estas playas. Entre los trabajos ya hechos, resaltó las "pasarelas" y las "cercas captoras".
Concretamente con pasarelas se refiere a "ingresos a la costa para no romper el cordón dunar"; y con cercas captoras a lo que "contienen el avance y la degradación de la faja costera" y añadió que "se colocan barreras vegetales en esas cercas captoras donde se contiene el arrastre de la arena hacia la calle", aclaró Ahlers.
Por su parte, Souza recordó que "la erosión costera a Maldonado le cuesta unos US$ 14 millones por año" y que "es el departamento que tiene el segundo costo más alto del país en este sentido".
"Cuesta a la pérdida de playa por el impacto que tiene en el turismo, en las casas o infraestructuras cada vez que hay crecidas, al gobierno departamental, al gobierno nacional, a las personas y a los privados. Es un costeo general", agregó la directora del Ministerio de Ambiente. Los costos de la erosión, que ascienden a US$ 45,5 millones a nivel país, salen de la evaluación de riesgo que hizo el Instituto de Hidráulica de Cantabria para el Plan Nacional de Adaptación Costera (NAP Costas), con datos de la Universidad de la República.
Los proyectos para el Fondo de Adaptación se presentan a través de entidades acreditadas, en este caso es el Banco de desarrollo de América Latina (CAF). Mientras que la ejecución está a cargo de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).
Una nueva etapa para hacer obra gris sobre las costas
La directora de Cambio Climático adelantó que para hacer obra gris, es decir que implique otro tipo de infraestructura, se tiene pensado en una segunda etapa. "Todavía lo estamos negociando con los organismos financiadores, sería bastante más dinero", dijo Souza sobre una donación para realizar estas tareas.
Por el momento, tampoco está definido que playas del departamento serían las beneficiadas con esta clase de obras.
La directora de Ambiente de Maldonado Virginia Villarino advirtió en junio que había una pérdida de arena en casi toda la playa del centro de Piriápolis, la cual es paralela a la rambla de esta ciudad.
La jerarca citó un estudio del Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) del 2024 en el que se barajan "un abanico de posibilidades" que van "desde no hacer nada y tener una consecuente pérdida de la arena", hasta tres alternativas de obra gris.
- Muchos murallones cortos perpendiculares a la costa
- Menos murallones perpendiculares a la costa, pero más largos
- Murallones paralelos a la costa y sumergidos, llamados diques exentos
Todas estas opciones incluyen, además, "la alimentación de artificial" de arena que está sumergida. La directora de Ambiente afirmó que "hay que estudiar estas propuestas y ver la que tenga mejor impacto a nivel social y ambiental".