El 21 de noviembre de 2019 el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) publicó un video en su cuenta de Youtube donde se veía a Salvador Schelotto, el entonces director Nacional de Vivienda, anunciando la construcción de “unas 600 viviendas” en el barrio La Unión.

El predio de dos hectáreas y media delimitado por las calles Gurméndez, Núñez de Arce, avenida Corrientes y Ramón Castriz, iba a ser nuevo hogar de siete cooperativas (entre ellas, cuatro de Fucvam y una del programa de vivienda sindical del Pit-Cnt), así como también de “equipamiento urbano, locales comerciales, espacios públicos, nuevas calles y sendas peatonales”, informó Schelotto.

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En agosto de 2026, casi siete años después, el panorama en el enorme predio es muy distinto: en la parte a la que se puede acceder hay decenas de ómnibus de la cooperativa UCOT, algunos más nuevos, otros de varias décadas atrás y autos de trabajadores de la cooperativa. También se ven surtidores de combustible destruidos y autos desguazados.

No es casual que en el lugar haya ómnibus. En ese lugar funcionó durante décadas la desaparecida cooperativa de ómnibus Raincoop, que cerró en 2016. Al año siguiente, como parte de la liquidación el MVOT compró el terreno en al menos US$ 1.700.000, según se informó en ese momento.

El objetivo era claro, construir viviendas de interés social en ese predio. Pero a las autoridades algo se les pasó por alto: “Se comieron que ese predio estaba contaminado”.

La frase -en entrevista con El Observador- es del actual director Nacional de Vivienda del MVOT, Milton Machado, que lamenta el problema “nada menor” que no percibieron las autoridades frenteamplistas del gobierno de Tabaré Vázquez.

“Este suelo estaba todo contaminado y no apto para construir una vivienda”, insistió, y pasó a detallar: “Ahí era un depósito de una empresa de ómnibus. Se volcó combustible durante años, hubo problemas de baterías, de materiales pesados en el subsuelo. Es una contaminación grave, importante. Se detectó una vez que se había armado todo el proyecto con las cooperativas”, contó.

El mayor problema, detalló, es por el benceno, un componente del combustible que se acumuló bajo tierra. Si un humano está expuesto de manera prolongada a este compuesto orgánico puede sufrir graves efectos para su salud. Por ejemplo, el benceno es clasificado como cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud.

Así las cosas, el gobierno de Luis Lacalle Pou decidió contratar "empresas para que hicieran una análisis de cómo solucionar el problema grande de contaminación", dijo a El Observador una fuente del gobierno anterior.

“El proceso fue lento, el Estado tiene sus tiempos. Además, cuando las empresas pierden las licitaciones, presentan recursos y se van alargando los planes. Hubo buena voluntad para que fluyera", añadió la fuente. Machado no coincide: "Esto estuvo cinco años prácticamente parado. Ahora nos enloquecen a nosotros y las presiones son grandes. Estamos intentando responder con la seriedad y la severidad que amerita".

Enrique Cal, presidente de Fucvam, valoró que en el gobierno anterior se buscaron hacer cargo de los procesos de "remediación del suelo", es decir, aplicar técnicas para neutralizar las sustancias contaminantes presentes en el terreno.

“Se retiraron tanques que estaban enterrados, se cambió el recapado. Pero esos procesos fueron lentos en el gobierno anterior. Cuando asume este gobierno, se entendió que no estaba claro si se podía construir viviendas allí”, recapituló Cal.

Así las cosas, al asumir el actual gobierno, las autoridades del MVOT solicitaron al Ministerio de Ambiente que realizara un segundo estudio para conocer el nivel de contaminación del suelo. Este análisis concluyó que "había áreas del terreno que se podían habilitar para construir, pero había algunas otras áreas que todavía se mantenían contaminadas", explicó Machado.

Se trata de la zona ubicada sobre la calle Ramón Castriz. "En esa zona se cambiaba el aceite, el lubricante, se depositaban los ómnibus, estaba el taller de mantenimiento. El estudio no dejó ni la duda: el informe dice que ahí no se podían construir casas porque el terreno se mantenía contaminado", enfatizó.

Por tanto, el MVOT definió iniciar otro proceso de "descontaminación", que ya comenzó en 2025. "Las mitigaciones implican seis meses de trabajo de ir, acceder a esos pozos subterráneos para liberar el benceno y a los seis meses volver para evaluar cuánto se descontaminó. Y en función de eso sigue la mitigación. Seguimos habilitando nuevas mitigaciones para minimizar o llegar a valores que sean totalmente admisibles y den la seguridad de que no va a tener problemas en la salud y la integridad física de las personas", explicó.

Fucvam, en conjunto con las demás instituciones, realizó un rediseño del proyecto para que todas las cooperativas se ubiquen dentro de la manzana, sin ubicarse sobre la zona aún contaminada.

El cronograma del MVOT establece que, en "octubre o noviembre" podrían comenzar las obras de instalación de servicios públicos, como el trazado de calles y el saneamiento en el predio. En los próximos meses se espera que UCOT libere el predio y se mude a otro espacio.

"Es una aspiración, porque está condicionada a la aprobación de los respectivos proyectos de infraestructura", aclaró Machado. ¿Y las cooperativas? "Van a empezar (a construirse) el año que viene", estimó.

Cal dijo que desde Fucvam siguen "de cerca y con gran preocupación” el asunto. “Tratamos de que se respete el cronograma. Esto tiene mucho que ver con demoras administrativas, la burocracia propia de los organismos del Estado, está siendo un proceso mucho más lento de lo que en principio se podría desear”, lamentó.

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