Una decisión tomada hace más de medio siglo en medio de la cordillera de los Andes es ahora el punto de partida de una iniciativa que busca generar otra conversación: qué queremos que ocurra con nuestros órganos cuando muramos y si estamos dispuestos a que puedan salvar la vida de otra persona. Sobrevivientes y familiares del accidente de los Andes de 1972 impulsan Damos Vida, una iniciativa internacional de sensibilización sobre la donación y el trasplante de órganos que tendrá uno de sus encuentros centrales en Uruguay.
La cita será el martes 3 de noviembre en la Sala de Teatro Movie Center de Montevideo Shopping, con un encuentro abierto a todo público entre las 18:30 y las 20:30. La entrada será libre y gratuita, aunque será necesario inscribirse previamente y habrá un aforo máximo de 600 personas.
El objetivo no es realizar un congreso médico ni discutir técnicamente el sistema uruguayo de trasplantes. La propuesta es mucho más personal: poner a hablar a quienes vivieron la donación de cerca y conseguir que esa conversación continúe después dentro de cada casa. “Solo pedimos una cosa a quien venga: que después lo hable en casa”, señala la organización.
Del pacto de los Andes a la donación de órganos
El origen de Damos Vida se remonta al 13 de octubre de 1972, cuando el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya se estrelló en la cordillera de los Andes con 45 personas a bordo.
Veintinueve sobrevivieron al impacto inicial. Con el paso de los días y sin que llegara el rescate, quienes permanecían con vida realizaron un pacto: cada uno ofrecía su propio cuerpo, en caso de morir, para que los demás pudieran continuar.
Después de 73 días en la montaña, 16 personas regresaron.
Más de medio siglo después, Sobrevivientes y familiares buscan trasladar aquella idea de entrega a la discusión sobre la donación de órganos.
“Sobrevivimos gracias a un pacto de entrega. Hoy elegimos seguir entregando lo que tenemos: nuestra historia, al servicio de la vida de otros”, es la frase con la que resumen el espíritu de la iniciativa.
Qué ocurrirá en el encuentro de Montevideo
La propuesta del 3 de noviembre tendrá un formato alejado de las conferencias tradicionales. Habrá intervenciones breves y en primera persona, sin atril, de Sobrevivientes y familiares, profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes y familias donantes.
También está previsto que una persona trasplantada suba al escenario junto a la familia de su donante, además de un homenaje a quienes no regresaron de la cordillera.
El escenario será negro y prácticamente vacío. Un círculo rojo en el piso marcará el lugar desde donde hablarán los protagonistas y entre las intervenciones no habrá pausas.
Antes y después del acto habrá otros espacios para el público: una cabina para grabar testimonios, mesas de asociaciones, un sector de encuentro con Sobrevivientes y un muro de ocho metros que comenzará vacío y que los asistentes podrán completar respondiendo una pregunta: “¿A quién le damos vida?”.
Uruguay, escenario también de los Juegos Panamericanos de Trasplantados
La iniciativa tendrá además un vínculo con otro acontecimiento que Uruguay recibirá pocas semanas antes: los primeros Juegos Panamericanos de Trasplantados, previstos del 21 al 25 de octubre de 2026 en Maldonado, según la convocatoria del evento.
La competencia busca mostrar, a través del deporte, la calidad de vida que puede alcanzar una persona después de recibir un trasplante.
Parte de los fondos recaudados por Damos Vida en Uruguay serán destinados a la Alianza de Pacientes de Uruguay y, específicamente, a respaldar los Juegos Panamericanos de Trasplantados.
Entre los referentes vinculados a la iniciativa se encuentra José Fernández, presidente de Alianza Pacientes Uruguay y trasplantado desde hace 28 años. También participa Ramón “Moncho” Sabella, uno de los sobrevivientes del accidente de los Andes y desde hace años vinculado a esta causa.
Más de 160 trasplantes por año en Uruguay
Uruguay tiene desde 2013 un sistema de donante presunto: toda persona mayor de edad es considerada donante de órganos y tejidos, salvo que haya manifestado expresamente su voluntad contraria en el Registro Nacional.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud Pública recopilados por Damos Vida, en Uruguay se realizan más de 160 trasplantes por año. El promedio incluye 127 trasplantes renales, 23 hepáticos, 8,4 cardíacos y 2,6 pulmonares.
En 2024, la tasa de donación fue de 19,43 donantes por millón de habitantes, mientras que más de 500 pacientes se encontraban en lista de espera para un trasplante renal.
La apuesta de Damos Vida parte, precisamente, de que la legislación no sustituye una conversación que muchas veces se posterga hasta que es demasiado tarde.
El mensaje que buscarán dejar el 3 de noviembre es sencillo: hablar de la donación antes de que una familia tenga que enfrentarse a la muerte.