El accidente fatal en el que tres soldados murieron ahogados en la noche del jueves en el río Uruguay no fue el primero en los cursos de buzos tácticos del Ejército.
El 4 de noviembre de 2007 el soldado Alejandro Braian Aguerre Jaime, perteneciente al Batallón Ituzaingó de Infantería N°7, murió ahogado mientras participaba de una instrucción del curso de buzo táctico. Aquel accidente ocurrió en la cantera El Terrible, en el departamento de Salto.
Aguerre tenía 21 años y su muerte ocurrió durante un ejercicio nocturno, bajo supervisión de oficiales.
Otro caso de ahogamiento en una práctica en el Ejército ocurrió dos años después. En 2009 el alférez Carlos Olivera murió ahogado en una piscina de Toledo, mientras participaba de un curso de comando. Aunque el Ejército y el gobierno del momento presentaron el caso como un accidente, en 2012 la justicia procesó con prisión domiciliaria a tres oficiales del Ejército como responsables de la muerte de Olivera.
La justicia entendió que el alférez estaba siendo sometido "a ejercicios de hostigamiento o estrés psicofísico en el interior de la piscina, que consistían en su mantenimiento forzado debajo del agua, hasta el límite de la resistencia".
El viernes, al referirse al accidente en el río Uruguay, el comandante en jefe del Ejército, general Mario Stevenazzi eludió referirse a estos antecedentes. Dijo que nunca antes había ocurrido un accidente "en el río".
"En esta zona, es el curso 64 y es la primera vez que hay, en el mismo lugar, es la primera vez que hay un accidente en el río", dijo Stevenazzi, respecto al accidente.
Cuando se le preguntó si había antecedentes de accidentes de este tipo, Stevenazzi respondió: "En el río, nunca". Y agregó: "A ver, incidentes tan graves como éste, nunca. Incidentes menores puede haber habido, pero nunca de la magnitud de este tipo, en el río".
Pero nunca se refirió a los episodios ocurridos en otros lugares.