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El diario argentino Clarín publicó una columna de humor que satiriza el conflicto entre su país y Uruguay, por el aumento de la producción de la planta de celulosa UPM. En la columna se refiere al canciller argentino Héctor Timerman, como “Chancellor Lord Timerman, un “especialista” en generar conflictos internacionales.

El texto enumera los conflictos diplomáticos que tiene Argentina con países de la región y del mundo: “mientras enfrentamos a los uruguayos, combatimos a los chilenos, nos animamos con los brasileños, traicionamos a los ecuatorianos, les tocamos el culo a los americanos y les escupimos el asado a los europeos”.

“Lo bueno es que aunque cambie el gobierno, lo hecho en materia internacional llevará décadas revertirlo” dice la columna y agrega que “el mundo tiene en cuenta lo que hacen los países, sin considerar cuáles fueron sus gobiernos”.

Además, en la nota se lee que pese a que los programas de televisión argentinos y su farándula copan las pantallas y los kioscos de revistas uruguayos: “en lugar de imitarnos, se creen suecos” porque, según el texto, los uruguayos “siguen respetando leyes, sometiéndose a la Constitución de su país, manteniendo la austeridad, estableciendo políticas de Estado, en fin, tratando de ser serios”.

Sobre la supuesta contaminación que genera la planta, en la columna se lee: “no les debemos permitir a ellos contaminar nuestros ríos. Para eso estamos nosotros que lo hacemos como los dioses”. Sin embargo, la nota dice que “el edificio por sí mismo es un bodoque catastrófico al otro lado del río Uruguay que contamina visualmente por su sola presencia” y que: “si los uruguayos construyeran una fábrica de autopartes en la isla Gorriti frente a las costas de Punta del Este, entenderían mejor de qué estamos hablando”.

La columna de humor, que fue escrita por el productor de televisión argentino Alejandro Borensztein, termina diciendo que tiene un hijo uruguayo que nació en Punta del Este. Borensztein continúa la burla diciendo que está dispuesto a entregarlo, y concluye: “la hermandad entre los pueblos es un invento de los débiles vomitados por los dioses”.

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