El restaurador e historiador británico Peter Mould se encontró con esa pintura y desde entonces se ha dedicado a retirar, ayudado por un gel limpiador, esa capa de barniz, un proceso que ilustró en su cuenta de Twitter y que le ha valido más de 57 mil retuits y 140 mil me gusta hasta el momento, dados los asombrosos resultados que obtuvo.
La pintura sin el barniz recupera sus colores originales, que contrastan con el tono amarillo recibido por el paso del tiempo.
El portal Verne explica que si bien el proceso permite volver a ver los colores originales, también es un riesgo para la obra, porque puede erosionar algunas capas de la pintura y hacer que se pierdan matices y colores.
Mientras tanto, Mould sigue trabajando en la obra anónima, y prometió publicar en Twitter una imagen del trabajo terminado.