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El nuevo subsecretario de Economía, Alejandro Antonelli, instó a no ser “fundamentalista” en el uso de instrumentos para conducir la política económica. En ese sentido, dijo que apoya la “oportunidad” de discutir el uso de reservas internacionales de libre disponibilidad –hoy rondan los US$ 7.823 millones– para atender algunos reclamos presupuestales como el caso de la educación. Por otra parte, pretende que el Estado tenga un rol más activo a fin de que algunos sectores que reciben precios cada vez mayores por sus exportaciones, como la carne, no trasladen en su totalidad estos valores al mercado doméstico. Lo que sigue es un resumen de la entrevista que el viceministro concedió a El Observador.

¿A qué atribuye que haya generado tanto revuelo en la interna del gobierno su designación como viceministro de Economía?
En principio, no quiero atribuir los hechos a más de lo que escuché. En lo que corresponde a mi partido (Socialista) hizo una mención referente a algún aspecto de la comunicación, siempre atendiendo el legítimo derecho del presidente (José Mujica) de designar a las personas. Creo que después el tema se dio por una serie de factores que no estaban referidos a mi persona, que le dieron una trascendencia un poco inusitada para el caso. Objetivamente creo que lo que sucedió en ese momento, la mayor parte no estaba referida en mi persona. No entendí demasiado que existiera mucha resistencia sobre mi designación. Se generó una controversia mediática que se retroalimentó sola. En concreto, no tuve problemas con nadie y nadie me llamó para decirme nada.

¿Comparte los reclamos de asignar más recursos a la educación como plantean las autoridades y los gremios?
Sí. Todos compartimos las demandas, incluso lo manejó el propio ministro (Fernando) Lorenzo. Simplemente que los pedidos tienen las restricciones de los recursos. En lo que le compete al Ministerio, apoyará en todo las resoluciones que se tomen en el gobierno. Además, este tema tendrá una segunda discusión en el Parlamento. De manera que será una discusión larga la que se avecina. Entiendo que el Ministerio ha establecido los límites razonables sobre lo que desea trabajar. Lo demás será una negociación política para definir el resultado final.

¿El subsecretario de Educación, Óscar Gómez, planteó la posibilidad de utilizar una parte de las reservas internacionales para aumentar los salarios de los docentes. ¿Está de acuerdo? ¿Se podrían utilizar estos recursos para otras prioridades del gobierno?
Sí. En principio, comparto el esquema de discusión referido a una oportunidad. No hay que ser fundamentalista en los instrumentos. Creo que ese debate es un problema de instrumentos de cuáles son las vías y qué es lo más apropiado para poder mejorar aún más la situación del país. Comparto el estudio de todos los instrumentos. Creo que está bien hacerlo y opinar sobre eso. Entiendo que el Ministerio de Economía tiene una labor muy importante en cuanto a manejar el conjunto de los datos, pero siempre me manifesté a favor de estudiar cualquiera de los instrumentos que se propongan.

¿Pero tiene una posición tomada sobre el uso de las reservas? Hasta ahora, Economía ha descartado esta vía para asignar recursos presupuestales.
En esa línea que estoy planteando como un instrumento más, estoy de acuerdo en considerar el tema. Y esta (por el uso de las reservas) es una más.

En distintas entrevistas se mostró partidario de que el Estado tenga un rol más activo en algunos temas, por ejemplo, en el manejo de la inflación. ¿Está convencido que acuerdos de precios con supermercados no afectan el funcionamiento del mercado?
Creo que no. Simplemente lo tomé como un reflejo de una situación concreta que se dio en su momento (por el alza de precios sobre fines de 2012). Por eso vuelvo al tema de los instrumentos. Entiendo que según el momento y las circunstancias, uno va estudiando cuál es el instrumento más favorable. El acuerdo de precios cuando se aplicó tuvo buenos resultados. Todos sabemos que el tema inflacionario es complejo y no tiene una explicación en una sola variable. Dentro de eso, comparto la teoría de que nuestros problemas inflacionarios obedecen a que arrastramos una inflación importada. Son los pros y la contra de tener determinados productos a muy buenos precios en el mercado internacional.

¿A qué productos se refiere?
Por ejemplo, el caso de la carne. Entiendo que el país en su conjunto hace un esfuerzo abriendo más mercados y el país está en una mejor situación que antes. Esa mejora se traduce en mejores precios y exportaciones; pareciera bastante lógico buscar un acuerdo con quienes exportan de manera que entiendan que el mercado interno que los uruguayos han colaborado con su esfuerzo no deberían sufrir las consecuencias de esos beneficios que se logran en otros mercados. Todos tienen que colaborar. El caso de la carne lo menciono porque tengo una perspectiva donde no veo que el precio en los mercados internacionales baje mucho.

También ha mencionado que le preocupa cómo se forman los precios internos. ¿Qué debería hacer el Estado para atender este tema?
Una de las posibilidades es ampliar el margen de negociación del Estado. Como ocurre en varios tópicos de la economía, quienes producen son una cantidad muy importante, pero a medida que vamos llegando por los canales de distribución esa cadena se va reduciendo. Cada vez son menos empresas las que intermedian . Nos parece importante que el Estado buscara las causas en esas diferencias de precios, y eventualmente pudiera colaborar para que ese margen estuviera más a tono con las circunstancias.

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